AUDITORÍA DE LA DEUDA EN MADRID

El lío financiero de Calle 30, en diez claves

calle-30"Sangrante". Así califica el concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, la situación de la empresa Calle 30, una sociedad mixta (público-privada), que gestiona la autopista M-30 ¿Por qué se optó por una gestión indirecta? ¿Cuánto dinero ha costado al erario público? ¿Era más barato hacer de otra manera? El lío financiero de Calle 30 en diez claves:

1- ¿De quién es la empresa? El Ayuntamiento tiene un 80% de la sociedad mixta Madrid Calle 30, EMESA (un consorcio compuesto por Ferrovial, Dragados y API) el 20%.

2- ¿Cuánto cuesta al Ayuntamiento? El Ayuntamiento envía a la sociedad cada año cerca de 125 millones de euros para sufragar gastos de mantenimiento de las infraestructuras de la M-30. La empresa invierte muchos menos: unos 37 millones.

3- Sí, pero ¿Cuánto cuesta a los madrileños? El actual modelo financiero de esta sociedad supone para las arcas municipales un coste neto de aproximadamente 103 millones de euros. De esta cantidad, 45 millones se destinan al pago de impuestos, 25 millones de IVA y 20 millones de impuesto de sociedades.

4- ¿Por qué cuesta menos de lo que paga cada año el Consistorio? Porque Madrid Calle 30 da beneficios -cerca de 84 millones de euros en 2014­- de los que el 80% revierten en el Ayuntamiento en forma de dividendos y el 20% en EMESA. Y antes de que el dinero público regrese a su origen paga impuestos: solo el año pasado Madrid Calle 30 abonó en impuestos de sociedades 24,3 millones.

5- A lo largo de los años, Calle 30 ha desembolsado más de 502 millones de euros entre impuestos, intereses de préstamos subordinados y dividendos repartidos al socio privado. Éstos alcanzaron los 64 millones solo en 2014. 

6- ¿Es posible gastar menos? Según el equipo de Manuela Carmena, sí. Impuestos y pago de dividendos podrían haberse ahorrado si el Ayuntamiento hubiera asumido la obra y posterior mantenimiento y gestión de infraestructuras.

7- La sociedad se fundó inicialmente para construir los túneles de la M-30. El entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, decidió esta fórmula para que no computara como deuda municipal. No sirvió de mucho: posteriormente Europa le obligó a hacerlo.

8- Calle 30 ya no tiene deuda porque fue subrogada en 2011 por el Ayuntamiento. Ahora, es deuda de todos los madrileños.

9- ¿Se puede hacer algo? En agosto de 2005 se adjudicó el concurso a favor de EMESA. Este modelo estará vigente hasta 2040 salvo que...

10- … El gobierno actual pueda encontrar una solución antes de 2025, año en se da la opción al socio privado de vender sus acciones al Ayuntamiento.