PROGRESIVO DETERIORO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS

Cifuentes mantiene la hoja de ruta del PP en materia sanitaria pese a sus promesas de cambio

No se vislumbran cambios tras la sustitución de Jesús Sánchez Martos por Enrique Ruiz Escudero en la consejería de Sanidad madrileña.​

Enrique Ruiz EscuderoLa designación de Enrique Ruiz Escudero (en la imagen) como nuevo consejero de Sanidad en sustitución de Jesús Sánchez Martos no tiene visos de significar un cambio de tendencia en la política sanitaria del PP en la Comunidad de Madrid.

Así lo creen distintos colectivos en defensa de la sanidad pública y gran parte de los partidos políticos en la oposición después de años denunciando el progresivo deterioro de los servicios públicos sanitarios en Madrid.  

Aunque Sánchez Martos dice haber cesado “a petición propia”, lo cierto es que el consejero ya había sido reprobado por la Asamblea de Madrid y desoído varias iniciativas parlamentarias aprobadas. Su gestión se ha caracterizado, a juicio de la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM), por haber sido “errática” y “caracterizada más bien por intervenciones mediáticas, muchas veces imprudentes, que por actuaciones dirigidas a mejorar la situación de la Sanidad Pública madrileña”. A esto hay que añadir que hasta cuatro directores generales de la Consejería se han marchado en el último año, cesados o tras presentar su renuncia.

sanchez martosLa estela dejada por Sánchez Martos (en la imagen) ha seguido en la línea de anteriores consejeros polémicos también por su gestión como Francisco Javier Rodríguez Rodríguez; Javier Fernández-Lasquetty, Juan José Güemes y Manuel Lamela, los tres últimos bajo los gobiernos de Esperanza Aguirre.

El nuevo consejero, Enrique Ruiz Escudero, ha sido antes Viceconsejero de Presidencia y Justicia y con anterioridad de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, “temas poco relacionados con el funcionamiento del servicio sanitario que desconoce básicamente porque aunque es médico de profesión se ha dedicado a la política en el PP de Pozuelo, en la Asamblea de Madrid y en el Gobierno de la Comunidad”, señala la ADSPM que lamenta que se vuelva “una vez más al desastre de consejeros con poco conocimiento sobre los servicios sanitarios”.

El Gobierno regional anunció la semana pasada (cuando se produjo el cese y posterior nombramiento de Ruiz Escudero) que se va a crear una viceconsejería de Humanización de la Asistencia Sanitaria, “lo que en principio puede parecer bien, pero que choca con la política de recortes de camas y personal y con el deterioro de las infraestructuras de los centros sanitarios debido a las disminuciones presupuestarias”, advierte la ADSPM.

Por su lado, Izquierda Abierta de Madrid ha denunciado en un comunicado que el Gobierno de Cristina Cifuentes (con una consejería que maneja el 43% del presupuesto regional) “confirma el fracaso en su gestión sanitaria al sustituir a Sánchez Martos” y pone de manifiesto que “la intencionalidad de la política sanitaria del PP se remonta ya a décadas y se ha mantenido en la misma dirección a pesar de que Cifuentes accedió a la presidencia con promesas de cambio”. El único objetivo del PP, según IzAb es “mantener su hoja de ruta, que pasa por dejar ‘en pañales’ y reducida a mínimos la que debiera ser una sanidad pública, universal, gratuita y de calidad”.

Izquierda Abierta denuncia la situación de deterioro en la sanidad madrileña con la reducción de camas hospitalarias, el incremento de la presión asistencial en muchos centros de salud o el aumento de las listas de espera quirúrgicas o de pruebas diagnósticas. Además, los recortes más los sobrecostes de las privatizaciones han hecho que los presupuestos de los centros públicos sean cada vez más insuficientes, mermando plantillas (hay 6.000 trabajadores sanitarios menos desde la crisis) y abandonando las labores de mantenimiento de las infraestructuras. Por supuesto, no existe la renovación tecnológica ni de equipamientos. 


Cinco cambios urgentes que necesita la Sanidad en Madrid

Según la ADSPM la Sanidad Pública madrileña precisa de manera urgente cuatro cambios:

Uno, acabar con los recortes presupuestarios y conseguir una financiación suficiente para la Sanidad Pública de la región, precisamos unos presupuestos de al menos 9.000 millones € para la Sanidad madrileña.

Dos, recuperar el empleo en los centros sanitarios públicos y garantizar la utilización de la red de gestión pública al 100%, reabriendo camas, usando de manera intensiva los recursos tecnológicos, etc.

Tres, acabar con las privatizaciones y recuperar lo privatizado, única vía para asegurar la eficacia, calidad y eficiencia de nuestro sistema sanitario.

Cuatro: potenciar la Atención Primaria de Salud, dotándola de los recursos suficientes de personal y medios.

Cinco, poner en funcionamiento sistemas efectivos de participación social y profesional.