Las socialistas por la amnistía de los condenados por la huelga general de 1917

Carmen de Burgos y miembros de la Liga Internacional de Mujeres, en un acto contra la pena de muerte en el Ateneo de Madrid (1931)
Carmen de Burgos y miembros de la Liga Internacional de Mujeres, en un acto contra la pena de muerte en el Ateneo de Madrid (1931)

Importante contribución fue la que hicieron las mujeres socialistas hasta que los condenados fueron amnistiados en mayo de 1918

@Montagut5 | Los socialistas se movilizaron de forma exhaustiva para que se concediese la amnistía a los condenados por la huelga general de agosto de 1917. Recordemos que a finales de septiembre fueron condenados en consejo de guerra a la pena de cadena perpetua por el delito de sedición, Francisco Largo Caballero, Andrés Saborit, Julián Besteiro y Daniel Anguiano, miembros del Comité de Huelga, siendo conducidos al Penal de Cartagena.

En este artículo nos acercamos a la contribución de las mujeres socialistas en esta campaña que no descansó hasta que fueron elegidos, junto con Pablo Iglesias e Indalecio Prieto, como diputados dentro de la Alianza de Izquierdas en las elecciones generales de 1918, hecho por el que tuvieron que ser amnistiados en mayo de ese año.

Las mujeres socialistas organizaron un mitin en la Casa del Pueblo de Madrid, que se celebró en la tarde-noche del sábado 17 de noviembre de 1917, como informaba el número 3.034 de El Socialista. Al parecer, consiguieron movilizar a muchas personas y el local se llenó. El acto fue presidido por Dolores Fernández, que explicó, como era habitual en los mítines socialistas, el sentido del acto. Siguieron en el turno de oradoras María Merino y Ana Posadas para explicar el sentido de la justicia de la amnistía. Merino ejerció distintas responsabilidades en la Agrupación Femenina Socialista, y representó a la misma en el Congreso del PSOE de 1918.

Otilia Solera, destacada sindicalista en el ramo de las modistas madrileñas de la UGT, y secretaria de la Agrupación Femenina Socialista de la capital, intervino para explicar su vivencia personal cuando estuvo presa, afirmando la licitud de la huelga, por lo que el Comité había cumplido con su deber. La amnistía, en su argumentación, era, por tanto, una justa reparación.

La principal oradora fue Carmen de Burgos, Colombine, la gran escritora, la primera periodista de España, y gran luchadora de los derechos de la mujer. Carmen de Burgos ingresaría en el grupo de mujeres socialistas en 1910, para reingresar después, precisamente en agosto de 1917, aunque luego tendría problemas y sería expulsada en 1919 por asuntos relacionados con su afiliación, aunque mantuvo su vinculación socialista en el tiempo, terminando en las filas radical-socialistas. Colombine realizó un discurso en el que ensalzó la labor de las mujeres socialistas, incluyendo en la que estaban inmersas en ese preciso momento. Analizó la realidad política española y anunció que si se hacía bien se conseguiría la amnistía. Al terminar sus palabras, Bernardo Nieto leyó unos versos.

Virginia González fue la siguiente oradora. Estamos hablando de una de las mujeres socialistas más importantes en la Historia de España por su intenso compromiso sindical, su labor periodística, su papel en la incorporación de la mujer al Partido Socialista, además de desempeñar las responsabilidades más altas para una mujer en dicha formación política y en la UGT, aunque terminara siendo una de las fundadoras del PCE, para morir al poco tiempo. Virginia González hizo un repaso histórico de los hechos de la huelga general, incidiendo en que el proletariado había entrado en una nueva etapa en España. También atacó a los católicos por su campaña a favor de que se castigara duramente a los huelguistas.  Recordó que los socialistas no eran profesionales de la política, sino que luchaban por un ideal, frente a los gobernantes que, en su opinión, vivían indignamente de la política. Terminó animando al compromiso de la lucha de las mujeres.

En el acto también intervino el abogado Pedro Rico, que en tiempos de la República sería el alcalde más importante de Madrid, aunque militaba en las filas del republicanismo, y que trató sobre los aspectos jurídicos sobre la amnistía.

Cerró el acto Andrés Ovejero, catedrático y fundamental líder socialista, que sería diputado y miembro de la Comisión Ejecutiva del PSOE. En primer lugar, alabó la postura tomada por Pablo Iglesias sobre proponer a los miembros del Comité de Huelga para la candidatura de las próximas elecciones. Luego ensalzó la labor de la mujer proletaria en labor de la regeneración de España. Citó a Rosa Luxemburgo y a otras mujeres revolucionarias. Ovejero terminó reclamando la amnistía para todos los presos por delitos “políticos y sociales”.

El acto terminó con la lectura de las tradicionales adhesiones al mismo, destacando las cartas de Miguel de Unamuno, Luis Araquistáin y Jaime Vera. Unamuno calificó el fallo del Consejo de Guerra como uno de los “mayores disparates que conozco”.