Los primeros diputados de la República en Ciudad Real

Proclamación de la II República desde el balcón del Ayuntamiento de Ciudad Real (15 abril 1931)
Proclamación de la II República desde el balcón del Ayuntamiento de Ciudad Real (15 abril 1931)

Estudiamos a los diputados elegidos en las elecciones a Cortes Constituyentes de junio de 1931 en Ciudad Real


@Montagut5 | El candidato más votado en Ciudad Real fue el socialista Fernando Piñuela y Romero, que obtuvo 47.401 votos. Piñuela nació en Murcia en 1897. Estudio magisterio en Murcia y Madrid, además de derecho. Pasó a ser catedrático en las Escuelas Normales de Huesca, Burgos y Ciudad Real. En las Cortes Constituyentes trabajó en la Comisión de Justicia. No pudo repetir como diputado en las elecciones de 1933. Regresó a Murcia donde impartió clases de metodología de la Historia en su Escuela Normal. Fue elegido concejal y después alcalde de Murcia en mayo de 1936, estando al frente de la alcaldía hasta 1938. Después marchó a Madrid donde tuvo responsabilidades políticas en el Ejército del Centro. Casado le nombraría Comisario General del Ejército del Centro cuando estuvo al frente del Consejo Nacional de Defensa. En el fatídico mes de marzo de 1939 fue nombrado vocal de la Comisión Ejecutiva del PSOE. No pudo salir de España, siendo detenido en Elche. Se le juzgó en consejo de guerra en Murcia y se le condenó a la pena de muerte. Fue fusilado el 7 de noviembre de 1939 en dicha ciudad, cerca del cementerio.

Eduardo Ortega y Gasset, en las filas del radicalismo socialista, fue el segundo candidato más votado en Ciudad Real con 45.718. Como se explica en el caso de Guadalajara también fue elegido en aquella circunscripción. Eduardo Ortega y Gasset decidió quedarse con el acta de Ciudad Real y renunció a la de Guadalajara.

El tercer candidato elegido fue Aurelio Lerroux y Romero de Roca del Partido Radical, con 44.864 votos. Fue delegado del Gobierno en la Compañía Telefónica Nacional de España y sobrino de Alejandro Lerroux. Al parecer, el líder radical adoptó a su sobrino cuando se quedó huérfano a muy temprana edad. Aurelio Lerroux ha pasado a la Historia por su implicación en el escándalo del Straperlo, el mayor de la Segunda República, que salió a la luz en octubre de 1935, y hundió políticamente a su tío y al Partido Radical. El asunto, como es sabido, tuvo que ver con el soborno de unos empresarios para conseguir la autorización para instalar una ruleta fraudulenta en varios casinos.

El cuarto candidato que obtuvo con 44.646 un acta de diputado fue Gumersindo Alberca Montoya de Acción Republicana, aunque terminaría militando en el PRSS y en Izquierda Radical Socialista, escisión por la izquierda del radicalismo-socialista. Alberca era natural de Alcázar de San Juan. Estudió en la Universidad Central de Madrid y se doctoró en Medicina. Fue masón y por ello el franquismo le abrió su correspondiente causa. En el Congreso de los Diputados participó en los debates sobre la religión desde posturas anticlericales, y también sabemos que pidió al ministro de Justicia la libertad para dos encausados por los sucesos de Villa de don Fadrique en julio de 1932 y que comenzaron por una huelga durante la siega, derivando en revuelta campesina.

El socialista Antonio Cañizares Penalva fue el quinto candidato elegido con 44.289 votos. Cañizares nació en Hondón de las Nieves en 1895, aunque muy niño se fue con sus padres a Elche. Trabajó en el sector del calzado como alpargatero y también en la minería. Fue un activo e infatigable sindicalista en ambos sectores productivos, perteneciendo a distintas sociedades y federaciones de la UGT. También se destacó en el PSOE de la provincia y de parte del Levante, desplegando una intensa actividad en cargos dirigentes, otros más administrativos y en distintas publicaciones. Llegó a estar encarcelado a partir de 1917, y sufrió prisión y destierro en tiempos de Primo de Rivera por sus escritos en diarios obreros. En 1927 presidió la Agrupación Socialistas de Elche, pero se instaló en Peñarroya. Allí salió elegido alcalde en 1931. En las Cortes Constituyentes fue la voz de los mineros. Su intenso compromiso no se aminoró siendo diputado y ni después, ya que fue muy activo en la Revolución de Octubre de 1934. Eso le llevó a la cárcel de nuevo. En 1936 fue compromisario en la elección del presidente de la República por la provincia de Alicante. En la guerra fue comisario político en Aviación. Consiguió exiliarse para recalar finalmente en México, donde moriría en 1966.

El sexto candidato elegido en Ciudad Real fue el socialista Antonio Cabrera Toba, con 43.930 votos. Cabrera nació en Madrid en 1899 y se dedicó a la publicidad. Fue destacado miembro de las Juventudes Socialistas en los años treinta. Ingresaría en la Masonería. En las Cortes Constituyentes trabajó en las Comisiones de Estado, Industria y Comercio. En el año 1932 dirigió la Escuela Socialista de Verano, que organizaban las Juventudes Socialistas de España en El Pardo (Madrid). Cabrera Toba tuvo un peculiar protagonismo político en Ciudad Real por una serie de incidentes que protagonizó, y que le ocasionaron conflictos con la dirección del PSOE. En enero de 1933 destruyó un cuadro de Alfonso XIII que pertenecía a la Diputación Provincial. Recortó la cabeza pintada del rey y la exhibió en el Casino. En abril de ese mismo año rompió tres urnas en Daimiel. Fue candidato en 1933 y en 1936, a pesar de que la dirección del Partido no era favorable a que lo fuera, habida cuenta de su comportamiento público. Salió elegido en las últimas, pero tuvo que ceder su puesto ante la reclamación presentada y ganada por su compañero Marino Sáiz. En mayo de 1936 se salió del Partido e ingresó en el PCE. Participó en la guerra, pero fue detenido a finales de 1936, aunque fue liberado al poco tiempo. En 1937 desempeñó funciones en el Servicio de Investigación Militar. Pudo exiliarse en Francia donde sería asesinado por la Gestapo en agosto de 1944.

Pedro Vicente Gómez Sánchez fue el séptimo candidato elegido por Ciudad Real con 43.434 sufragios. Gómez Sánchez se presentó por el Partido Radical, aunque también hemos visto que fue miembro de Acción Republicana y luego de Izquierda Republicana cuando se creó, formación por la que se presentó a las elecciones de febrero de 1936. Perteneció a la masonería.

El octavo candidato elegido con 42.947 votos fue Joaquín Pérez Madrigal dentro de las filas del Partido Radical Socialista. Pérez Madrigal fue un personaje histórico que tuvo una intensa evolución política a lo largo de su vida. Nació en 1898 en Madrid y comenzó a militar en el republicanismo de izquierdas, desplegando un encendido anticlericalismo. Ingresó en la Masonería. En el Partido Radical Socialista fue secretario de uno de sus principales líderes, Álvaro de Albornoz, personaje fundamental de los primeros gobiernos de la República. En las Cortes Constituyentes nuestro protagonista se significó dentro del conocido grupo de los “jabalíes”, que así se denominó un sector izquierdista del republicanismo después de un discurso crítico de Ortega y Gasset ante el comportamiento de algunos diputados. Los “jabalíes” unían un discurso anticlerical con altas dosis de demagogia. Pero Pérez Madrigal dio un giro copernicano en política, aunque manteniendo siempre un tono encendido en la defensa de sus ideas. Efectivamente, desembarcó en el radicalismo de Lerroux y hasta perteneció al grupo parlamentario de la CEDA después de las elecciones de febrero de 1936. Al estallar la guerra abrazó la causa sublevada con fervor de converso. Desde Radio Nacional de España se hizo famoso con programas como “Flota Republicana” o “El miliciano Remigio”, en los que satirizaba a los milicianos con especial inquina. Después de la contienda su deriva hiperconservadora se aceleró, abrazando el catolicismo integrista anticonciliar, defendiendo posturas harto extremistas y filofascistas, hasta excesivas para el régimen, que terminó por no apoyar sus publicaciones. Editó la revista ¿Qué pasa?, y publicó diversos libros como El escándalo de Munich o Jesús o Barrabás, además de diversas novelas sin mucho éxito. Murió en la capital de España en el año 1974.

Los dos últimos candidatos votados en Ciudad Real pertenecían a la Derecha Liberal Republicana. Se trata de Cirilo del Río Rodríguez con 36.144 votos, y Manuel Ossorio Florit con 30.058 votos. Cirilo del Río nació en Castellar de Santiago en 1892. Fue abogado y también saldría elegido diputado en 1933 en Ciudad Real por el Partido Republicano Progresista, ya que la Derecha Liberal Republicana cambió de nombre, además de sufrir después la escisión protagonizada por Miguel Maura y los más conservadores. Fue ministro en distintas ocasiones. En primer lugar, ocupó la cartera de Agricultura con Martínez Barrio, en el último gobierno del primer Bienio. Siguió siendo ministro en gabinetes radicales hasta que entró la CEDA en el ejecutivo, ya que salió del mismo cuando se produjo este hecho. Regresaría con los gabinetes de Portela Valladares. Nuestro protagonista fue un destacado abogado. Murió en Madrid en 1957.

Por su parte, Manuel Ossorio Florit estaba vinculado a Miguel Maura. Se da la circunstancia que ambos eran hijos de prohombres de la época de Alfonso XIII. El primero era hijo de Ángel Ossorio y el segundo de Antonio Maura. Fue subsecretario de Gobernación en tiempos del Gobierno Provisional. Acompañó a Miguel Maura en la fundación del Partido Republicano Conservador.