ENTREVISTA A RUBÉN CELA | PORTAVOZ BNG EN COMPOSTELA

"El Gobierno de Compostela Aberta va a salto de mata, no tiene un proyecto de ciudad"

Concejal del BNG en el Ayuntamiento de Santiago de Compostela, Rubén Cela, critica en esta entrevista la "improvisación" con la que gobierna el equipo de Martiño Noriega y su falta de proyecto para un modelo de ciudad. 

Foto: Flickr BNG
Foto: Flickr BNG

El portavoz del Bloque Nacionalista Galego en el Ayuntamiento de Santiago de Compostela tiene 37 años, licenciado en Ciencias Económicas, trabajó en consultoría privada y se estrenó con 25 años en las tareas públicas como director general de Juventud en el gobierno bipartito de la Xunta de Galicia. Desde 2011 es concejal en Compostela, después de pasar dos elecciones municipales.


A Compostela Aberta le falta dirección política, proyecto estratégico y capacidad para llevar adelante la gestión ordinaria

“Santiago es una ciudad que no se improvisa. ¿Y qué es lo que más echo en falta en la actualidad? Un Proyecto de Ciudad. Tú puedes tener tus diferencias con lo que se hizo en otras etapas, pero, por ejemplo, Xerardo Estévez tenía muy claro el modelo de Ciudad que quería. Podrías tener diferencias con algunos aspectos. Pero tenías una persona y un equipo de gobierno con una idea clara de presente y de futuro. Había un Modelo de Ciudad.

Con la entrada del Partido Popular en el gobierno de Compostela se produjo una ruptura. Se acabó el Modelo. Y el problema es que no se recuperó ese enfoque. Ahora tienes un gobierno muy “a salto de mata”, que no dispone de un modelo de ciudad. Para gobernar adecuadamente tú tienes que tener un modelo a quince años vista, y ajustar tus acciones a los objetivos que quieres lograr. No puedes ir improvisando. Desde esa opción, tendrás que ir haciendo lo que puedas, pero siempre encajado en una perspectiva estratégica que sea clara y conocida por los ciudadanos. Y eso, sinceramente, ahora no lo hay.

Y es un problema. Y para eso hace falta generar consensos estratégicos que no se están propiciando. Por ejemplo: suelo industrial… ¿Necesitamos más? Pero ¿qué perspectiva le das? ¿Hay que potenciar determinado tipo de industria? ¿Es normal que tengamos una economía tan terciarizada? ¿Es normal que teniendo una Universidad no existe una interrelación entre la Universidad y la Industria?

Sinceramente, no hay nadie aquí con esas cosas en la cabeza. Y se va improvisando, a salto de mata, y eso es un problema importante.”

NUEVA TRIBUNA | ¿Cuánto tiempo lleva usted en política municipal?

RUBÉN CELA | Cinco años y medio. La primera experiencia institucional la tuve también muy joven en la Xunta. Fui director general con 25 años. Fue muy enriquecedor el tomar conciencia de las propias limitaciones personales y de la colectivas, a la hora de pasar a la práctica.

NUEVA TRIBUNA | ¿Tiene Compostela Aberta proyecto de Ciudad?

RUBÉN CELA | Sinceramente creo que no. Puede tener un esbozo en el plano teórico, pero no lo concreta… A ver: creo que Compostela Aberta tiene varios problemas. Uno de equipo: en el sentido de que -¿a ver cómo explico esto?: creo que un proyecto político que tiene una misión transformadora no puede sentirse satisfecho simplemente con una labor de gestión. Entendiendo por gestión lo que es sacar adelante los temas ordinarios. La gestión cotidiana no puede ser el único fin para una opción política transformadora.

El problema es que falta dirección política, proyecto estratégico y capacidad para llevar adelante la gestión ordinaria. Y el sabor de boca que está dejando a la ciudadanía no es bueno. Después de los cuatro años terribles y destructivos del PP, el nuevo equipo de gobierno había generado unas expectativas muy altas. Desde el punto de vista de la gestión y desde el punto de vista estratégico y social. Y más allá de cuestiones testimoniales y simbólicas –y sin quitarle importancia al simbolismo, por supuesto- no han sido capaces de liderar un cambio sustancial en la Ciudad.

NUEVA TRIBUNA | ¿Cómo se está en política municipal no gobernando? ¿Qué se hace no gobernando, y cuáles son tus planteamientos al respecto?

RUBÉN CELA | No soy una persona para hacer mera oposición. Ahora mismo me dicen muchas veces “¿por qué te metes en eso, por qué les das soluciones..?”  Bueno, personalmente creo que hay que hacerlo. Pienso que hay espacio para ir al conflicto dialéctico en muchas cosas, pero también para buscar alternativas… Lo que echo más de menos en toda esta etapa es que no fuéramos capaces de llegar a más Acuerdos de Ciudad. Ni con el gobierno del PP, ni con el gobierno de Compostela Aberta.

NUEVA TRIBUNA | ¿Acuerdos de Ciudad?

RUBÉN CELA | Sí: creo que hay cuatro o cinco temas que en Santiago valdría la pena despolitizarlos en el buen sentido.  Apartarlos del conflicto gobierno-oposición…

NUEVA TRIBUNA | Por ejemplo…

RUBÉN CELA | Pues mira: en el plano de las infraestructuras, por ejemplo, el asunto de la Estación Intermodal. Creo que eso valdría la pena. Vamos a sentarnos todos, y no solamente los políticos, sino también los agentes sociales, los sindicatos, los comerciantes, los empresarios, y asumirlo como un proyecto que va más allá de la perspectiva individual de cada uno. Que seguirá vigente cuando no estemos nosotros aquí… A cincuenta, a sesenta años…

NUEVA TRIBUNA | Estratégico…

RUBÉN CELA | Exacto. Y vale la pena hacer una cosa bien hecha. Hay mil cosas por las que partirnos la cara en el pleno municipal, sin tener que embarrar esto, y sin dificultar que esto pueda salir en condiciones.

NUEVA TRIBUNA | ¿Más temas?

RUBÉN CELA | Algunas líneas estratégicas que son muy importantes… Todo lo que tiene que ver con la política aeroportuaria, por ejemplo. El turismo. La política de suelo industrial. La relación con la Universidad… Hay una serie de cosas en las que sería bueno poder llegar a más acuerdos. Y creo que el ámbito municipal es muy proclive a llegar a ese tipo de acuerdos. Y para mí es un elemento de frustración que lleguemos a muy pocos…

NUEVA TRIBUNA | Por ejemplo, toda la política que se llevó adelante a través del Consorcio de Compostela…

RUBÉN CELA | Claro. El Consorcio es tremendo. Es un lugar institucionalizado de encuentro entre las tres Administraciones, municipal, autonómica y estatal, en el marco de la política municipal… Es algo extrapolable a otros ámbitos.

Parte de una política que no es muy común: hay tres soportes, que son Ayuntamiento, Xunta y Estado, que cooperan en una dirección única y con una caja única. Cada institución de acuerdo con sus posibilidades presupuestarias. Y las tres determinando conjuntamente las prioridades. Evita uno de los grandes problemas que existen en la arquitectura institucional, que es el de las duplicidades.

Este modelo de Consorcio es muy interesante, porque coordina, prioriza y optimiza recursos y esfuerzos. La gente de Santiago no se da cuenta de la suerte que tiene con la existencia del Consorcio. Santiago tal y como ha llegado a ser hoy no es entendible sin la existencia del Consorcio: desde el Palacio de Congresos, a una gran parte de las restantes infraestructuras útiles para la Ciudad, que se pudieron hacer gracias al Consorcio. La consolidación de un Casco Histórico que es patrimonio de la Humanidad, gracias al Consorcio. La política cultural… Se puede permitir el lujo de tener la Real Filarmonía gracias al Consorcio… Muchas cosas que difícilmente podría tener una ciudad de 100.000 habitantes. Toda la política cultural que se ha desarrollado gracias al Consorcio , desde Cineuropa hasta los Fuegos del Apóstol. Y por no citar que hay pocas ciudades que tengan un trabajo bibliográfico tan completo y tan cuidado como el que tiene Santiago, gracias al Consorcio: de divulgación, de investigación, de todo lo que tiene que ver con la Historia, el Arte, el Patrimonio, la Cultura…

NUEVA TRIBUNA | ¿Qué tendría que estar haciendo en estos momentos el Presidente del Consorcio (el Alcalde)?

RUBÉN CELA | Bueno…  Creo que lo primero seria mantener una interlocución eficiente con todas las Administraciones implicadas, para hacerles ver que en un momento en el que se está haciendo publicidad sobre presupuestos expansivos, que las partidas del Consorcio no permanecieran congeladas. Puedo entender que en momentos muy duros que se atravesaron con recortes fuertes en las retribuciones de los trabajadores públicos, por ejemplo, y de los presupuestos sociales, tocara recortar. Si ahora se nos dice que estamos en otra fase, que se note también en el Consorcio y en sus actividades.

Lo segundo es que creo que el Consorcio tiene que funcionar un poco como think tank sobre los destinos de Compostela. Y la política aquí es muy cortoplacista. Y un instrumento como el Consorcio tiene que tener las luces largas, por decirlo así: ¿cuál es el modelo de Ciudad a veinte años vista, y qué líneas estratégicas hay que marcar para ello? Los que estamos en el Ayuntamiento estamos de paso. El Consorcio va a seguir, o esperemos que siga. Entonces sería bueno que tenga el carácter de plataforma conjunta para estructurar un plan estratégico, no exclusivamente vinculado a la cuestión urbanística, sino también a otras connotaciones importantes como la actividad económica, por ejemplo. Cómo generar más actividad económica en la zona histórica, qué modelo de turismo queremos a futuro, qué modelo de relación queremos entre estamentos muy importantes para la Ciudad, como puede ser la Iglesia, la Universidad, la Xunta..

NUEVA TRIBUNA | ¿No se trabaja en todo esto?

RUBÉN CELA | El día a día, que suele ser bastante prosaico y mezquino, suele hacer olvidar esas perspectivas. El Consorcio puede ofrecernos a todos un hábitat interinstitucional más propicio para plantear algunas formulaciones más a futuro.

NUEVA TRIBUNA | ¿Qué ha ocurrido para que le Año Compostelano, que se inauguró en 1993 se volviera a convertir en Xacobeo y en Año Santo? En aquel momento se marcó un rumbo importante incluso de laicidad, y por supuesto cultural, dentro de la ocasión de efemérides que marca el “Año Santo”…

RUBÉN CELA | Pienso que hubo un paso atrás. Se perdió ese sentido estratégico. Y vuelvo a plantear la necesidad de esa reflexión de fondo sobre el futuro: sobre el tipo de turismo que queremos en general, y del tipo de Camino de Santiago que queremos en particular. Por eso, pienso que hay varios elementos que poner sobre la mesa:

Hay una parte importante de gente que hace el Camino de Santiago, que lo realiza por motivaciones espirituales, que no son necesariamente sinónimo de religiosas o católicas. Por lo que sea, porque alguien quiere conocerse a sí mismo, o por las razones que sea… Hay otras motivaciones, recurrentes con la primera, de tipo psicológico. Hay motivaciones deportivas, o de otra índole. La segunda motivación mayoritaria es gastronómica. Y a partir de ahí hay cosas muy diversas.

Creo que en ese contexto no se están enfocando bien las cosas, y que el Camino puede morir, o tener un problema de colapso, incluso en el corto plazo. Y eso requiere una reflexión de otro tipo. Primero: Santiago tiene unas características para no tener un turismo como el de otras localidades de sol y playa. Por eso no es lógico que tengamos los mismos picos que un destino de sol y playa: que tengas una época alta en julio y agosto, y que tengas después una larga época baja. Porque aquí se viene buscando otra cosa. Haciendo bien las cosas, Compostela podría ser mucho más competitiva con otros destinos en temporada baja. Para ello, falta: primero la mejora de la estancia media. Santiago lo que tiene es muchos visitantes, que no viajeros. En el sentido de que llega a la dársena de Xoán XXIII, da el recorrido típico y tópico, compra un par de recuerdos, y se marcha sin conocer realmente la ciudad, y sin haberla vivido. Que eso a veces crea incluso un perjuicio de colapso, y unos costes para la limpieza, por ejemplo, etc.

Hay que motivar a los visitantes para que se queden en Compostela. Hay que lograr incrementar la pernoctación. Santiago no es sólo la catedral: es un destino turístico completo, y tiene muchas cosas que conocer. Y quien dice Santiago dice también la comarca. Es importante plantearse cómo mejorar la estancia media de los visitantes. Y eso tiene que partir de una estrategia no sólo turística: con paquetes más completos, con una oferta variada y completa…

NUEVA TRIBUNA | Hablando de turismo…

El turismo es algo estratégico para Compostela, e incluso para Galicia

RUBÉN CELA | Tenemos un potencial muy importante de cara a la desestacionalización, que para mí tiene un componente importante de profesionalización. Hoy tienes una parte muy importante de la planta hotelera, y también algo de la restauración que cierra cuatro o cinco meses al año. ¿Quién puede tener un buen chef y mandarlo a casa cuatro o cinco meses al año? ¿Cómo vas a tener una hostelería profesionalizada si es intermitente? Es algo fundamental.

Eso y la diversificación de producto. Porque aquí podríamos ser mucho más competitivos en el turismo de congresos –no estamos compitiendo adecuadamente- que es un ámbito que ahora está muy reñido. O vas a coste cero, o no compites… Fíjate lo que sería si les ofrecieras el palacio de congresos gratis, facilitándoles los guías… Y cuesta traerlos aquí donde nada es gratis, el palacio carísimo… Y donde no das facilidades.

Una de las cosas que no se aprovecha en absoluto, por ejemplo, es todo el tema deportivo. Pontevedra, por ejemplo, está sistemáticamente realizando actividades y encuentros deportivos, que atraen visitantes a la ciudad.

Y hay otras iniciativas muy importantes, como Cineuropa –que lleva casi cuarenta ediciones- que no se están aprovechando ni promocionando…

En el plano turístico no se están haciendo las cosas bien. Vivimos de la inercia.

El turismo es algo estratégico para Compostela, e incluso para Galicia. Independientemente de que haya que estudiar a fondo lo que hemos de hacer para ordenar bien las cosas. Por ejemplo, de cara a la Ciudad Histórica. Ahora se va a estudiar la moratoria para la construcción de hoteles en el Casco Histórico. Lo mismo que el tema del comercio… Hay que tomar unas decisiones clave. El Centro Histórico no puede ser un decorado sin más. La gente no quiere eso: se necesita algo vivo. Es una reflexión que es importante abordar.

Y a eso hay que añadir, como algo complementario y trascendental, un problema importante aeroportuario. Creo que no se puede hacer peor de cómo se está haciendo ahora mismo. Hay una completa dejación de funciones por parte de la Xunta. Y como no haya una reconducción de este asunto, acabará resolviéndose por las bravas por la ley de la oferta y la demanda, y la solución va a ser mucho peor para todos. Porque es un sinsentido que en una diagonal de 150 kilómetros en línea recta tengas tres aeropuertos peleándose entre sí, y un poco más abajo tengas un aeropuerto intercontinental, Oporto, que se está llevando el gato al agua.

NUEVA TRIBUNA | ¿Un sistema aeroportuario no planificado..?

RUBÉN CELA | El sistema aeroportuario gallego se ha construido sin orden ni concierto: llegó a haber conexión con Londres en los tres aeropuertos a la vez, por ejemplo. Disparatado. Estás en Barajas y ves las puertas de embarque, casi vecinas, para Vigo, Santiago o A Coruña, en horas coincidentes…

Hay que analizar el papel que debe cumplir cada aeropuerto. Que en Vigo y en Coruña haya buenas comunicaciones con Madrid y Barcelona, parece razonable. Pero las conexiones internacionales tienen que estar concentradas, optimizadas. Si no prostituyes el mercado, si no haces la política de chequera, las compañías se acoplan a las capacidades que se ofertan. Lavacolla tiene capacidad para cuatro millones y medio de viajeros; y ahora está en dos millones y medio; tiene las mejores condiciones aeroportuarias, de visibilidad, de menos niebla, etc. Está situada en el punto que es la capital política y administrativa, y eres un polo importante de reclamo turístico.

Y esa baza turística hay que jugarla fuerte. Tenemos un ejemplo desafortunado en Lavacolla: dejó de operar Air Berlín, que a través de las conexiones de Palma de Mallorca conecta con infinidad de terminales alemanas. Los turoperadores alemanes solo trabajan con compañías como Air Berlín o Lufthansa. Como Air Berlín continúa trabajando con Porto, hay muchísimos turistas alemanes que vienen por Porto. ¿Cuál es el problema de venir por Porto? Que el epicentro es Portugal; el hotel está en Porto, y aquí sólo vienen de visita… Y regresan para cenar en Porto, y organizan otras visitas en Portugal…

NUEVA TRIBUNA | ¿Portugal lo está haciendo mejor..?

Vigo llegó a financiar aviones que iban vacíos a Bruselas

RUBÉN CELA | Lo que tenemos en todos estos años es que es un desastre como se está gestionando, y que con una lucha fratricida de competencia desleal entre los aeropuertos gallegos, no se esté sacando el problema adelante. De este panorama y de nuestra visión cortoplacista el único que se beneficia es el Sa Carneiro: un aeropuerto cuya evolución en los últimos años ha sido espectacular. Portugal tuvo en esto una visión de Estado muy potente: un aeropuerto central intercontinental en Lisboa, un aeropuerto para el turismo en El Algarve, y un aeropuerto al norte, para el Noroeste Peninsular (no sólo para el norte de Portugal). Y en ese empeño ha concentrado los fondos del Ayuntamiento, de la Región y del Estado, para financiar líneas aéreas estratégicas. A diferencia de aquí, donde se financiaron rutas, el Sa Carneiro desde el principio financió pasajeros. Vigo llegó a financiar aviones que iban vacíos a Bruselas. Tiene más sentido el otro planteamiento: decir “cada alemán”, o lo que sea, que me venga aquí, lo financio: porque con el IVA, por ejemplo, de lo que consuma, ya me compensa para contribuir a financiar a la compañía que lo traiga.

NUEVA TRIBUNA | ¿Se ha planteado el BNG entrar en el gobierno municipal?

Ahora mismo no sería honesto entrar en el Gobierno municipal

RUBÉN CELA | Sí. A ver: nos lo ofrecieron por activa y por pasiva. Lo que ocurre es que para nosotros es un tema que lo abordamos y discutimos en profundidad.  Y hay, al menos, dos problemas importantes: uno es que aunque en el plano teórico haya muchas coincidencias, la experiencia nos está demostrando que en la concreción práctica de la teoría tenemos serias discrepancias de cómo se debe hacer. Creo que sería problemático.

En segundo lugar –y para mí más importante- es que la suma de los concejales de Compostela Aberta y BNG no alcanzan la mayoría. Y un gobierno en minoría y en esas condiciones que antes señalaba, no garantiza que en las áreas de responsabilidad que podríamos asumir fuéramos a ser capaces de llevar a cabo al menos lo fundamental de nuestra alternativa programática, porque dependes de terceros. Por tanto, no se dan las condiciones mínimas.

Esto planteado desde un principio hubiera sido diferente, porque se tendría que haber planteado un plan de actuaciones en base al qué gobernar. Pero cuando ya estás en el ecuador del mandato, cuando ves que el ofrecimiento va en serio, pero que viene dado por asfixia… Ahora mismo no sería honesto.

NUEVA TRIBUNA | En la actual correlación de fuerzas en Galicia, después de las autonómicas, a nivel de País hay poco espacio para una política distinta de la del PP. Pero la Izquierda está gobernando en seis de las siete ciudades y en tres de las cuatro Diputaciones. ¿Desde el BNG ven alguna posibilidad de hacer algo que compense y equilibre la balanza para contrarrestar las políticas del PP?

Existe un problema grave de fragmentación de todo lo que está a la izquierda del PP

RUBÉN CELA | Lo que veo es que el resultado electoral del PP a nivel de Galicia ha sido extraordinario. No hay una única causa de los mismos, pero quizá vengan determinado no tanto por los méritos propios sino por los deméritos de la oposición. Un presidente de la Xunta puede perder unas elecciones, pero para ello tiene que haber alguien que las gane, que sea creíble y que plantee una alternativa seria, fiable y que convenza. Existe un problema grave de fragmentación de todo lo que está a la izquierda del PP. Y todos estos grupos están condenados a entenderse. Y dentro de su diversidad hay que lograr un mínimo común denominador que sería muy positivo para la ciudadanía de Galicia. Y lo que hay que conseguir es que se visualice como posible, factible y bueno. Al menos en materias como la política social, la política cultural, la ordenación del territorio, medio ambiente, materia fiscal…

NUEVA TRIBUNA | ¿Pero a nivel municipal –o en otros ámbitos- ahora están esos partidos planteándose estos temas y hablando de ellos para buscar alternativas en estos cuatro próximos años?

RUBÉN CELA | Yo creo que, desgraciadamente, no. Y el camino que lleva este mandato no ayuda. Porque aquí hubo quienes decidieron gobernar en minoría. Que es perfectamente legítimo. Lo que no es legítimo es tratar de gobernar en minoría como si tuvieras mayoría.

NUEVA TRIBUNA | ¿El Bloque ha resucitado?

RUBÉN CELA | Pues sinceramente, el resultado de las elecciones gallegas, mirado con perspectiva, es muy bueno. No en cifras absolutas, pero sí teniendo en cuenta que veníamos de un punto de partida pésimo. Y ha logrado consolidar un suelo electoral. El nacionalismo no está en condiciones de ser un proyecto político mayoritario en el país en el corto plazo, pero también es cierto que la implantación territorial y su propia capacidad política y social no se corresponde con el porcentaje de votos obtenido.