ENTREVISTA A XOAQUÍN FERNÁNDEZ LEICEAGA

"Debemos restablecer la unidad interna y volver a poner el partido en marcha"

José Luis Martín Palacín | "Tenemos que defender con rotundidad nuestros postulados, sin entregarnos a los cantos de sirena populistas, porque eso no nos lleva a ningún sitio", afirma el portavoz parlamentario del PSdeG.

Se presentó como candidato a las primarias, quedando en segundo lugar en la captación de número de avales. Posteriormente se retiró, llegando a un Acuerdo con el candidato Gonzalo Caballero. En el Acuerdo se incluyen la Portavocía del Grupo Parlamentario del PSdeG y los planteamientos fundamentales de su Proyecto.


Nuevatribuna | José Luis Martín Palacín: Usted pasó a ser el candidato del llamado Aparato para la Xunta de Galicia, a aparecer ahora como alguien al margen de ese aparato ¿qué ocurrió para que cambiara ese apoyo?

Creo que en el Grupo Parlamentario he hecho un trabajo digno, sin estridencias, y con lealtad al partido

Xoaquín Fernández Leiceaga: La vedad es que no lo sé. Seguramente lo que puede haber pasado es que yo intenté ser leal a nuestro programa, a nuestras ideas, a una forma democrática de hacer política, y no dejarme instrumentalizar… Más bien como alguien que aspira a representarlos a todos. Así ha sido mi trabajo este año en el Grupo Parlamentario y es lo que le quiero ofrecer al partido… Creo que en el Grupo Parlamentario he hecho un trabajo digno, sin estridencias, y con lealtad al partido.

¿Intentaron instrumentalizarlo?

Vamos a aclarar algo en ese sentido: en las campañas de las primarias para la Secretaría General de PSOE, con Pedro Sánchez, Susana Díaz y Patxi López, decidí mantener una actitud digamos de “no actividad”. Me parecía que era lo mejor para mantener incólume la actividad parlamentaria, sin verse sometida a temas internos del partido. En aquel momento, el Grupo Parlamentario era lo que existía en Galicia como rostro del partido, y pensé que no había que poner eso en cuestión. Y posiblemente esa posición, que para mí era un ejercicio de responsabilidad, puede haber tenido algo que ver con la situación actual.

Estima, entonces, que no lo consideran fiel a los postulados oficiales…

No puedo ni debo entrar en esas cosas. Siempre he considerado que yo debía tener lealtad a lo que consideraba que necesitaba el partido en cada momento.

Después de ganar las primarias para las autonómicas, de alguna manera fue usted un elemento de división, por ejemplo con el tema de las listas electorales y con la propuesta para senador a designar por el Parlamento de Galicia…

Creo que en aquel momento fui una pieza que se situó en el medio de una tormenta que agitaba al partido en toda España, y que determinaba las posiciones de mucha gente también en Galicia. En concreto pienso que en aquel momento en Galicia hubo grupos que no aceptaron el resultado de las primarias, y que dificultaban que ese resultado se tradujera en acciones políticas concretas. Y eso continuó después, con toda la convulsión del partido a nivel federal. Hoy estamos en otro escenario, en el que la victoria de Pedro Sánchez en las primarias y en el Congreso Federal establece un marco en el que actuar, y pienso que en ese marco yo puedo constituir justamente un factor de integración. Durante este año en el Grupo Parlamentario hemos convivido personas que apoyaron a distintos candidatos en distintos procesos, y hemos mantenido la unidad y la estabilidad. Y como portavoz y coordinador del Grupo, algo habré tenido que ver… Y es lo que me gustaría seguir haciendo.

Se ha referido al cambio que se produce con Pedro Sánchez de nuevo en la Secretaría General. Los candidatos se reclaman de ese planteamiento. ¿Cómo lo encaja usted dirigiendo el Grupo Parlamentario Socialista?

Hemos de hacer un esfuerzo de volver a poner el partido en marcha y centrarnos en la construcción de ideas que sean la base de nuestra oferta política en Galicia

Creo que la victoria de Pedro Sánchez ha sido incontestable. Por tanto, el principio de lealtad dentro del partido, que considero básico, obliga a que esto se haya tomado como un dato por parte de todos. En segundo lugar, creo que la victoria de Pedro Sánchez tiene un efecto positivo sobre la imagen del partido en relación con el electorado, que nos había abandonado, y esto favorece que podamos hacer política en otras condiciones en los próximos tiempos. Pero a partir de aquí también tengo que decir que Galicia es un espacio autónomo, y que necesitamos definir una línea política específica, propia. Y esa línea específica pasa entre otras cosas por restablecer la unidad interna, pero también por ser capaces de definir nuestra posición sobre los debates que hay respecto a la estructura territorial de España, o cuestiones centrales para Galicia, como pueden ser el declive demográfico o el problema de los jóvenes. Y en ese sentido hemos de hacer un esfuerzo de volver a poner el partido en marcha y centrarnos en la construcción de ideas que sean la base de nuestra oferta política en Galicia.

Habla de restablecer la unidad ¿Cómo es esa falta de unidad que hay que restablecer?

Creo que hay un factor común al espacio socialdemócrata en Europa, en el que se juntan los efectos de la globalización, las insuficiencias en la construcción europea y la crisis financiera, con sus componentes de renovación tecnológica y de cambios en las formas de organización social. Todo ello ha impactado sobre ese espacio, y en todas partes ha habido una respuesta en dos direcciones divergentes: una dirección más centrista, digamos, que puede llegar, en el extremo hasta lo que ha significado Macron en Francia, y una dirección más hacia la izquierda como la que representa, por ejemplo Corbyn en el Reino Unido, o en Francia pues un sector también del partido Socialista.

Y esta divergencia se ha producido justamente en el momento en que nuestro apoyo electoral ha menguado considerablemente. Y en España ha tenido una virulencia mayor en la medida en que el ciclo político de aquellos que habían protagonizado el partido, a veces desde el inicio de la Transición, se estaba agotando. Lo que lleva a una demanda de renovación de la dirigencia del partido.

Y eso es también lo que ha ocurrido en Galicia. Aquí se ha sumado a un bloqueo en la actuación del partido en los últimos tiempos, que ha impedido que funcionase como un elemento de dirección de nuestra política aquí. Eso es lo que creo que está en el origen de esta fuerte división. En política no hay espacios vacíos, y si un partido abandona, por sus conflictos internos, la tarea de propuesta política, alguien va a intentar ocuparla. Y esto ha generado reacciones en otras partes y ha provocado una división interna muy fuerte.

Sin embargo, la impresión que tiene el ciudadano es que en el PSdeG existen muchas divisiones debidas a personalismos más que a propuestas políticas…

Mi propuesta es intentar llevar a la dirección del partido, en las proporciones adecuadas, a personas procedentes de todos los sectores

Claro: eso es una apariencia normal cuando lo que falta es una dirección sólida que establezca una política que pueda arrastrar al conjunto de la organización. A partir de ese vacío se establecen estrategias de grupo, personales, que acaban chocando y que hacen que no se perciba –ni se acometa- la razón de fondo de las divisiones. Pero esa razón de fondo ha estado presente en todo el proceso. Aunque estén también las cuestiones personales, que sin duda influyen.

Mi propuesta es intentar llevar a la dirección del partido, en las proporciones adecuadas, a personas procedentes de todos los sectores. Más por su capacidad que por su procedencia. Y hacer tabla rasa de las diferencias del pasado. Mirar hacia el futuro, ver quién puede aportar, y quién está dispuesto a colaborar con lealtad. Creo que necesitamos una Ejecutiva de trabajo, de decisiones, y llamar a mucha gente capaz que hay en el partido, y generar un espacio para que funcione.

Creo que si conseguimos establecer una dinámica de trabajo político serio en esta dirección, habremos creado las condiciones para que la integración se produzca, la colaboración tenga lugar y se restablezca la unidad.

¿El proceso de primarias no tendría que haberlo convocado el Comité Nacional?

El Comité Nacional lleva demasiado tiempo sin funcionar. Creo que es necesario restablecer el funcionamiento normal del Comité Nacional. Entre otras cosas, porque sus componentes –entre ellos yo mismo- fuimos elegidos hace más de cinco años…

También una Gestora se elige para tres meses y lleva año y medio…

Sí, sí. La Gestora debería haber tenido un límite temporal mucho más corto. Lo que ocurre es que en la situación excepcional que tenemos, mi reflexión es que una vez que se convoca el proceso no tiene demasiado sentido intentar retrasarlo: es mejor que se celebre en estas condiciones y restablecer la normalidad pronto. Sobre todo porque tenemos un calendario muy exigente con las elecciones municipales dentro de año y medio… Parar ahora este proceso, aunque sea con razón, nos retrasa todo y nos genera otra vez un elemento de tensión que no nos conduce a nada.

Tampoco me gustan las reglas. Creo que podríamos haber reducido sustancialmente el número de avales, y que hubiéramos podido establecer una doble vuelta…

leiceaga2Las decisiones del último Congreso van por ahí…

Sí, por eso. En ese sentido, por lo que veo, yo soy bastante más partidario de las decisiones del último congreso que la Gestora de Galicia. Lo cual no deja de ser paradójico y extraño. Pero es así.

Sí. Teniendo en cuenta que la presidenta de la Gestora es miembro de la Comisión Ejecutiva Federal…

Pues sí…

En su Acuerdo para apoyar a uno de los candidatos suponemos que ha realizado propuestas a dos niveles: a nivel interno de partido y a nivel de alternativa para Galicia…

La de construir un partido autónomo y fuerte. Fuerte quiere decir que se restablezca la normalidad de su funcionamiento interno. Hemos hecho primarias en este tiempo. Las primarias sirven para elegir dirigentes unipersonales, pero no sirven para decidir una línea política. Necesitamos poner en marcha todos aquellos mecanismos que tiene el partido para, en principio discutir y después decidir la línea política. Comités Nacionales, Conferencia Política… Necesitamos poner en marcha los organismos sectoriales que tradicionalmente funcionaban como elementos de elaboración de ideas en cada uno de los ámbitos de la vida social: la Educación, la Sanidad, la política forestal, la agraria y ganadera, la pesquera… Todos los sectores de actividad.

Llevamos demasiado tiempo sin ser capaces de enfrentar esto. Y todo esto hay que normalizarlo. Necesitamos un partido que se cuide más a sí mismo, que esté detrás de aquellos a quienes colocamos en el ámbito institucional u orgánico con pocos medios: y por lo tanto hay que dotarse de medios para ayudar a los que lo necesitan. Y muy importante para mí: tenemos que poner en marcha una estructura de formación permanente. Yo aquí tomo como referencia la Fundación Rafael Campalans, del PSC. Algo que creo que podría ser muy útil en Galicia para estas dos ideas: formación y generación de políticas. Y a partir de ahí, que todo esto es un trabajo puramente interno; necesario; imprescindible, porque hay que resetear el partido y volverlo a poner a funcionar… A partir de ahí necesitamos hacer un gran esfuerzo de reencuentro con la Sociedad.

Estamos demasiado ausentes de los lugares en los que se hace política en la sociedad, en los distintos ámbitos

Estamos demasiado ausentes de los lugares en los que se hace política en la sociedad, en los distintos ámbitos: las AMPAs, los movimientos a favor de la Sanidad Pública, o tantos otros, que eran tradicionalmente espacios en los que había militantes socialistas destacados, que nos conectaban con inquietudes que traían precisamente de la Sociedad, y con iniciativas. Y tenemos que volver a recuperar esa conexión.

Eso debe ser un trabajo importante de la nueva Ejecutiva. Porque no podemos estar lejos de las energías sociales que están emergiendo claramente. Y creo que en esta fase de reinicio de la recuperación económica va a ser mucho más clara la necesidad de esos movimientos.

Y necesitamos a partir de ahí trazarnos un objetivo político que tienen que ser las elecciones municipales. Son unas elecciones claves para nosotros. Primero porque tenemos un poder institucional muy fuerte y extenso: inusitado, incluso, en Galicia en términos comparados, que es lo que ha sostenido al partido en este tiempo. Pienso que nuestra presencia en las instituciones es en estos momentos lo que es el partido. Y eso hay que cuidarlo especialmente, sabiendo las dificultades que existen…

Pero ese modelo de que el partido es la presencia en las instituciones ¿no ha generado precisamente personalismos, incluso actitudes caciquiles..?

Ya. Pero yo creo que si el partido sin las instituciones es muy poco, las instituciones sin el partido pues generan este tipo de problemas. Por eso yo empiezo por poner en marcha el partido, y por conectar con la Sociedad. Pero nuestra política al final es una política democrática de ganar elecciones y de cambiar y mejorar la vida de la gente a través del DOGA, el BOE y los Boletines Provinciales. Otra cosa es que la presencia institucional en el vacío partidario pues genera disfunciones clarísimas, como la que usted ha señalado.

Se trata no sólo de tener un buen resultado en las Municipales, privilegiando sobre todo aquellos espacios en donde hay más dificultades: algunas ciudades, donde estamos situados como tercera fuerza política, o incluso cuarta… Donde es necesario analizar bien cuál ha de ser nuestra oferta para poder competir y trabajar por la gente… Sabiendo que no vamos a ganarlo todo al principio. Hay que conectar con sectores urbanos más dinámicos, sectores profesionales, y tener la confianza de sectores populares muy batidos por la crisis. Todo esto hay que organizarlo en el territorio.

Será muy importante lo que hagamos justo después de las Municipales, la conformación de gobiernos de Izquierda, a partir de los resultados electorales

Con apertura de miras. El partido cuando ha funcionado bien ha sido un foco de atracción de otras energías. Yo creo que esto hay que pensarlo de cara a las Municipales. Es una oportunidad para aproximarnos a la gente que está haciendo cosas en la Sociedad, y para llamarlos a colaborar.

Y muy importante lo que hagamos justo después de las Municipales. La conformación de gobiernos de Izquierda, a partir de los resultados electorales. Si somos capaces de tener una buena relación con otras fuerzas políticas progresistas en el ámbito local, que permitan construir gobiernos estables de referencia en ámbitos urbanos o provinciales, habremos dado un paso muy grande a favor de una alternativa al partido Popular en Galicia desde la Izquierda. Si no somos capaces, eso nos va a ocasionar un grave problema.

Por tanto, hay que invertir ahí. No depende sólo de nosotros: no podemos entrar en cualquier gobierno; tienen que ser pactos razonables, que respondan a nuestra idea de lo que hay que hacer en la Sociedad, y que no tengan otras contraindicaciones serias. Pero al mismo tiempo hay que tener la apertura de miras y el análisis de la situación política actual que nos permita hacerlo sin complejos de ningún tipo.

La experiencia en Galicia en ese sentido hasta ahora no ha sido nada positiva en las grandes ciudades ¿no?

Creo que los pactos en las Diputaciones Provinciales de A Coruña y de Pontevedra funcionan bien

Bueno, creo que los pactos en las Diputaciones Provinciales de A Coruña y de Pontevedra funcionan bien… Ha sido más difícil en los ámbitos urbanos de la provincia de A Coruña, donde también hay que decir que Las Mareas no han querido desde el minuto cero ningún socio en el gobierno: ni el BNG ni el PSdeG…

Quiere decir que funciona bien donde el acuerdo es con el BNG, por ejemplo…

Bueno, en la Diputación de A Coruña también hay alguna participación desde fuera de gente ligada a Las Mareas. Menos significativa, pero existe: como gente del Grupo de Santiago, que también está apoyando al gobierno provincial. Este proceso que yo digo exige también una maduración de otras posiciones. No es que sea fácil, pero tenemos que hacer ese esfuerzo.

¿Cómo ha ido en el Parlamento de Galicia ese tema de la colaboración?

Sobre el Parlamento yo tengo una visión un poco diferente de la que es común. Creo que el Parlamento es el espacio adecuado para expresar nuestras diferencias, y no sólo nuestras coincidencias. Hemos coincidido en un porcentaje muy alto de ocasiones en la crítica al Partido Popular, en relación con su gestión de la política social, la política de empleo, la Sanidad, la política industrial, la Educación… Una coincidencia amplísima. Pero cuando desde, digamos, nuestros competidores de Izquierda se empeñan en introducir temas divisivos, que son además marginales en la Sociedad, pues nosotros hemos dicho claramente que no. El último ejemplo, pues el debate sobre la aplicación del Concierto Económico para Galicia de anteayer. Es un empeño en el que se privilegia la ideología sobre un análisis serio de la realidad.

Eso forma parte de lo que debemos hacer: defender con rotundidad nuestros postulados, sin entregarnos a los cantos de sirena populistas, porque eso no nos lleva a ningún sitio.

En lo que planteaba de poner en funcionamiento los trabajos sectoriales ¿cuenta el PSdeG con personas concretas que puedan trabajar en los distintos sectores, o hay que salir a pescar todavía?

Hay muchas posibilidades. Yo en este año he recorrido bastante Galicia, he visto funcionar a personas en el territorio, he tomado referencias, y hemos realizado en el Parlamento unas cuantas jornadas de debate sobre temas que eran necesarios para la actividad parlamentaria, y sobre los que el partido no tenía una posición marcada. Desde cómo afrontar el problema de las viviendas de uso turístico, por ejemplo, o la política forestal, o el plan de transportes de la Xunta de Galicia. Y eso permite ver a personas que tienen discurso y que pueden en el futuro jugar un papel en este sentido.

¿Quiere decir que en ese esquema de las políticas sectoriales, realizarían también un diálogo con la sociedad? Porque muchas de esas personas que tienen discurso, que tienen alternativas, no están organizadas…

Claro. Se trata primero de recuperar para un frente que no es de política orgánica, pero que es imprescindible, a personas con capacidad, con conocimiento y experiencia, pero que están ahora mismo en la reserva activa. Pienso incluso en personas que han tenido cargos de relevancia institucional: expresidentes, exconselleiros, que pueden jugar un papel de referencia; o en el ámbito universitario, donde hay profesionales muy sólidos y competentes, a quienes podemos llamar a colaborar con nosotros. Porque están dispuestos a hacerlo. Y después en el mundo empresarial y en el de los trabajadores: hay personas que han acumulado un conocimiento que se puede poner a disposición de la sociedad a través de la definición de las políticas del partido. En la actual situación es muy difícil llamar a gente a colaborar con nosotros a través de las asambleas locales o de las estructuras típicas del partido. Sin que esto signifique prescindir de los militantes.

Es mucho más fácil si generas ámbitos de debate sectorial, donde la gente se siente más cómoda, donde no hay aspiraciones a ser nada orgánicamente, sino a generar alternativas. Y tenemos que potenciar esos instrumentos. Hay muchas personas de referencia que pueden colaborar con nosotros. Y después de acompañarlas de aquellas personas dentro del partido que serían las encargadas de trasladar esto al ámbito de las políticas. Eso puede ser un primer paso para después colaboraciones futuras de otro ámbito.

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¿Qué papel piensa que deberían jugar las agrupaciones locales en ese esquema?

Tienen que jugar un papel muy importante. Tienen que ser el primer nivel de acción política y de discusión política. Hay que hacer que el partido recupere el tiempo perdido en el terreno del debate, de la definición política, pero también de la acción política. Creo que hay que centrarse en las elecciones municipales como referencia próxima, pero después hay que poner en marcha un proyecto de apertura de las propias agrupaciones a la sociedad de su entorno. Y conseguir que poco a poco –esto es un proceso largo- que los locales de las agrupaciones sean también un espacio de encuentro. Por ejemplo: si se va a realizar una revisión catastral, que desde la agrupación se invite a los vecinos para explicarles –invitando a un técnico para hacerlo- cómo tienen que proceder… Organizar exposiciones en relación con la memoria histórica… Y diversas actividades semejantes. Las agrupaciones han estado demasiado cerradas porque el partido ha estado demasiado centrado en sí mismo. Y hay que darle la vuelta a esto y pensar que lo importante es llegar al ciudadano. Ése es el cambio que necesitan hacer las agrupaciones locales. Significa reactivar de nuevo todo el nervio del partido.

¿Y proyecto para Galicia?

En Galicia hay una fractura generacional evidente, que afecta sobre todo a los jóvenes 

Tenemos un programa electoral reciente, que estamos aplicando en el ámbito parlamentario. Hay tres grandes desafíos en Galicia:

El desafío territorial, con un desequilibrio creciente a favor del eje atlántico. Necesitamos pensar cómo hay que darles los servicios necesarios y la accesibilidad a la gente que vive lejos de ese polo de atracción.

Hay una fractura social cada vez más evidente en toda España, que afecta a las personas sin empleo, a los jóvenes que no pueden encontrar una salida adecuada aquí; pero también a personas que trabajando tienen unos salarios excesivamente magros. Y hay que actuar desde la Xunta sobre estas condiciones a través de la fiscalidad y a través de las políticas sociales activas.

Y en tercer lugar, creo que hay una fractura generacional evidente, que afecta sobre todo a los jóvenes. El reemplazo generacional tan difícil hace necesario que pensemos en cómo incentivar no sólo el empleo juvenil, sino también el retorno de muchos jóvenes que hoy están fuera; que necesitamos que vuelvan para que Galicia sea estable. Y evitar el futuro de una Galicia de un millón y medio de habitantes dentro de treinta años, que es lo que está en el horizonte si seguimos como vamos.

Para esto, dos elementos:

Resolver bien el encaje territorial de Galicia en España. Hoy está bien, pero se puede mejorar. Tenemos que ser defensores de la solidaridad interterritorial; defensores del tratamiento igualitario de los ciudadanos en el territorio. No podemos aceptar nuevas islas de privilegio en el conjunto de España, por que eso nos debilitaría. En una España que respeta la diversidad, por supuesto; que respeta nuestras especificidades como nacionalidad histórica, o como queramos denominarnos.

Y en segundo lugar hay que hacer un esfuerzo para recuperar a la Xunta de Galicia como un factor de modernización, de creación de empleo… Para hacer que la Administración sea eficiente, en vez de clientelar. Y que funcione a favor del progreso y no para mantener el status quo como ocurre ahora.

Cuando se habla de los jóvenes, siempre se trata el tema desde el punto de vista de creación de empleo, de fijación aquí, o de incentivar el retorno. Pero no se habla desde el punto de vista de la participación social de los jóvenes, de su capacidad de mover y dinamizar la sociedad…

Tengo claro que una sociedad que se hace cada vez mayor, el principal problema que tiene es la falta de dinamismo. Es el efecto más dramático de la regresión demográfica que tenemos. ¿Qué ocurre? Que creo que no podemos pensar sensatamente en recuperar ese papel de la juventud si no le damos una oportunidad de empleo, y de empleo sólido. La gente no se instala cómodamente en la sociedad, no tiene hijos, no tiene un proyecto si no tiene un futuro más o menos despejado. Por eso creo que es tan importante la cuestión laboral.

Llama la atención que cuando circulas por Galicia ves muchas veces que la principal instalación de algunos pequeños núcleos son los tanatorios. Y eso es algo desolador. Hasta hace un par de décadas existían las asociaciones culturales, los centros sociales, y todo esto ha desaparecido como elemento de vertebración social.


Xoaquín Fernández Leiceaga: Doctor en Economía. Profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad de Santiago de Compostela. Militó en BNG, con cargos de dirección y Puestos de Concejal en Noya y Santiago. En 2003 ingresó en PSdeG-PSOE. Candidato Socialista a la Xunta de Galicia en 2016. Y desde entonces Portavoz n el Parlamento de Galicia.