PRIMARIAS PSDEG | ENTREVISTA A GONZALO CABALLERO

"Una parte de la ciudadanía gallega está esperando que el PSdeG se regenere"

José Luis Martín Palacín | El candidato a la secretaría general del Partido Socialista de Galicia apuesta porque su partido sea capaz de plantear "una mayoría social de progreso" que saque del gobierno a Núñez Feijóo y a la derecha.

Nuevatribuna | José Luis Martín Palacín: ¿Cuál es su modelo de partido?

Creo que hay una parte de la ciudadanía gallega que está esperando que el PSdeG conecte con el electorado y sea capaz de plantear una mayoría social de progreso que saque del gobierno a Feijóo y a la derecha

Gonzalo Caballero: En el momento actual es fundamental optar por un modelo de partido fuerte, con una dirección política fuerte y que tenga un planteamiento clave de país, que vaya más allá de la suma de las distintas perspectivas de los territorios o las instituciones existentes en Galicia.

Vamos a apostar por la línea definida en el último congreso federal. Hay que aprovechar un ciclo electoral al alza, que se está abriendo en el PSOE a partir del triunfo de Pedro Sánchez, para que ese impulso electoral llegue también a Galicia. Con un modelo de partido más abierto, más participativo. Más presente en el conjunto del territorio y de la sociedad, que sea un instrumento eficaz para desarrollar un proyecto político que en Galicia tiene que situarse en la tradición del Socialismo Democrático, con un vocación clara en la Izquierda. Que no implique ningún giro a la izquierda, sino que suponga situar al PSOE en donde siempre ha estado, que ha sido en la izquierda del país. Y que además se abra con un claro componente gallego, vinculado a la realidad social de Galicia, y elaborado también con la incorporación de nuevas demandas sociales que existen hacia la izquierda.

En esto hay cuestiones importantes, como es dar una prioridad en atención a la gente joven, en un país que pierde peso económico, demográfico, social. Con una población cada vez más mayor. Es decir, en un país cada vez más pequeño que contrasta con unas mayorías absolutas del PP en clave autonómica. Ahí hay un espacio político que cubrir. Creo que hay una parte de la ciudadanía gallega que está esperando que el PSdeG se regenere, está esperando un nuevo PSdeG que conecte con el electorado y que sea capaz de plantear una mayoría social de progreso que saque del gobierno a Feijóo y a la derecha.

Todo proyecto de este tipo es muy complejo. Tienes que ir sectorialmente dando alternativas, recogiendo reivindicaciones, contactando con sectores –algunos incluso que no te van a votar nunca- . El modelo de país que se presente ha de ser un modelo de país coherente, y que sea respetado incluso por los que no te van a votar. Eso implica tener muy claro lo que se quiere plantear, un conocimiento muy completo de los distintos sectores del país, e implica tener un equipo que trabaje en las alternativas. ¿Es un tema que lo tiene usted articulado, tiene el equipo, al menos en mente...?

Creo que el proceso tiene una secuencia que va a marcar lo que corresponde en cada una de las fases. En este momento estamos en una etapa interna del partido, con la celebración de unas primarias y de un congreso. Y dentro de ellas lo primero serán las primarias, en las que el protagonismo le va a corresponder a la militancia. En esta fase lo que nos corresponde es recorrer el conjunto del país, estar en contacto con la militancia para intentar abrir esa nueva etapa en el socialismo gallego. En la segunda fase del proceso, en el Congreso Nacional del PSdeG se elaborará un proyecto que no será solamente un proyecto del Secretario General, sino que estará elaborado por el conjunto de los delegados al Congreso en clave de partido. Y ahí es donde habrá que definir las bases fundamentales de la nueva etapa para el socialismo gallego. Y a mayores, después hay que construir, muy vinculado a esa ponencia marco del Congreso, un proyecto de país que tendrá que desembocar en convocatorias electorales consecutivas, municipales, europeas, generales y autonómicas. En esa fase es en la que va a haber que concretar una vez que dispongamos de una dirección política fuerte en el PSdeG.

Es decir, le corresponderá a una dirección fuerte trabajar con el conjunto del país, desde el partido, pero no solamente con el partido y con nuestras bases, para plantear esa alternativa frente a la derecha. Que es una alternativa que tiene que llegar no solamente a los sectores más próximos al PSdeG, sino de aquel electorado que se nos ha ido, y a un electorado nuevo, joven, que nunca estuvo en conexión con nosotros. Y también a otras partes de la sociedad gallega, a veces menos ideologizadas, que se corresponden mucho con clases medias y con ciudadanos que han cambiado de voto en distintas opciones, para que puedan entender que puede haber una mayoría social de progreso alternativa al PP, que sea capaz de plantear una situación de mayor calidad de vida para los gallegos.

En muchas movilizaciones y temas candentes de Galicia se ha echado en falta la presencia del PSdeG. Incluso en temas (como fue la movilización contra el proyecto de ley de Acuicultura) que recogían no sólo un tema puramente sectorial, sino una concepción integral de la articulación social de un territorio… ¿La sociedad esperará a que el PSdeG realice todo ese largo proceso, o buscará otras alternativas?

Reconstruir un proceso y abrir una nueva etapa requiere un proyecto bien elaborado

Reconstruir un proceso y abrir una nueva etapa requiere un proyecto bien elaborado, y para eso hay que marcar los tiempos, hay que desarrollar un proceso de reconstrucción, y en ese contexto yo reafirmo el planteamiento que he hecho. Primero un partido fuerte, con un modelo de partido más abierto y con una dirección política que sea capaz de marcar posición y de ocupar espacio en los distintos sectores de la sociedad, y a la vez hay que elaborar un proyecto político de partido que sea un proyecto para el país, que permita al partido y a su dirección tomar posición en cada uno de estos temas que sean fundamentales. Debemos tener, por tanto, las ideas y las propuestas para cada tema, y segundo, un partido que sea fuerte y que sea el instrumento para trasladar a la sociedad esas propuestas, con mucha pedagogía y con una posición política marcada.

¿Y la forma de recoger las propuestas de los distintos sectores?

El partido, una vez que tenga una dirección política, tendrá todos los procedimientos abiertos para poder organizar secretarías de área y elaborar las comisiones, los grupos de trabajo y las conexiones necesarias para poder interactuar con la sociedad. Esto lo ha hecho el PSdeG antes de 2005, en la etapa de Emilio Pérez Touriño. Pero primero hay que estructurar el partido y la ponencia marco del Congreso.

¿Tomas como referencia el proyecto de gobierno del bipartito, o no lo tienes en cuenta?

El proyecto de Feijóo está agotado y el PSdeG tiene que marcar una posición política fuerte para que los gallegos entiendan que hay una alternativa al Gobierno del PP

Creo que los tiempos son distintos. Yo hago una defensa de los gobiernos de González Laxe y de Pérez Touriño, pero ahora estamos hablando de un proceso de diez años después, en el que la realidad ha cambiado mucho. Ha habido una crisis económica muy fuerte, Galicia ha perdido peso en los sectores económicos fundamentales de una forma impactante: el sector financiero, el sector naval, dañado el sector de la pesca, tocado el sector ganadero… Sectores industriales tradicionales muy desmantelados…

En este período han pasado muchas cosas: en lo político han surgido nuevos partidos políticos, y el PSdeG ha tenido muchas vivencias que tienen que marcarnos la hoja de ruta futura: tanto de lo bueno que hemos hecho como de los errores que hemos cometido.

El proyecto de Feijóo está agotado; no sabemos cuándo la derecha va a intentar hacer la transición de poderes de su actual líder a otro candidato. Pero en todo caso tengo claro que el PSdeG tiene que marcar una posición política fuerte para que los gallegos entiendan que hay una alternativa al gobierno del PP. Y esa alternativa o la protagonizan los socialistas, o en otro escenario lo único que estamos permitiendo es que la derecha se aglutine y que el centro electoral se lo lleve la derecha, y que en el fondo juguemos pues como estamos jugando ahora, o como jugamos en el año 97: un socialismo debilitado, que generaba una situación que a quien más favorecía era al PP, porque otras fuerzas políticas no conseguían articular una mayoría social de progreso.

¿Cómo encajan en su proyecto los Sindicatos, las Organizaciones Sociales...?

Solamente si tenemos una acción propia en Galicia para Galicia, podemos plantear una alternativa frente al PP que llegue a una mayoría social

Todo ese tipo de conexiones suponen algo que hoy por hoy han decaído en la vida política del PSdeG. Hemos tenido mucha presencia en la sociedad en otras etapas (probablemente nunca tanta como debería): en sindicatos, en organizaciones agrícolas, en las universidades, en sectores industriales… Y es cierto que por determinadas circunstancias –también entre otras porque en los últimos tiempos estamos con una comisión gestora- cuando ya anteriormente habíamos ido replegando nuestra acción política a la vida meramente interna. Creyendo que cuando el ciclo electoral se recuperase, eso nos llevaría a recuperar las cuotas de poder que habíamos perdido.

Y el tiempo lo que demuestra es que el PSdeG tiene que hacer sus propios deberes, beneficiándose, evidentemente de cuando vuelven los ciclos electorales al alza para la Izquierda, pero entendiendo que en clave de país, solamente si tenemos una acción propia en Galicia para Galicia, podemos plantear una alternativa frente al PP que llegue a una mayoría social. En esa línea creo que la conexión con las estructuras organizativas de la sociedad son claves: aparte de las ya señaladas, podemos hablar de Asociaciones de padres de Alumnos, Movimientos Culturales, en Movimientos de defensa de la lengua y la cultura gallegas… En todo este entramado social, del que nos hemos ido despegando.

Si tenemos un partido fuerte, recuperaremos la capacidad y la credibilidad para poder adentrarnos en esa interconexión con los gallegos. En definitiva: hay que aprovechar que el PSOE puede tener un momento de reconexión para lograr en estas circunstancias volver a hacer que el PSdeG esté presente en el conjunto de la sociedad gallega.

GONZALO CABALLERO2¿Está solo, o cuenta con un equipo para plantear esa tarea?

En esta fase del proceso hay apoyo de cientos de militantes del partido, activistas políticos que están reclamando ese cambio. Y existe un capital humano importante para poder trabajar. Pero a la vez, habrá que abrir el partido para que se incorporen nuevos perfiles, nuevos…

Lo que me dice me recuerda una anécdota que seguro que conoce: cuando ganaron los bolcheviques en Rusia, Alejandra Kolontai cuenta que la nombraron ministra de Educación, y le dieron la llave del Ministerio. Ella fue para allá, toda ilusionada, y cuando llegó se encontró que estaba solamente ella. Se sentó en las escaleras del edificio y se puso a llorar…

En este caso no. Existen muchos militantes que pueden jugar un papel muy importante. Cuando hablo de militantes hablo de gente que ha tenido una experiencia larga en el partido, y que puede seguir aportando…

¿Los tiene usted en su equipo?

Bueno, estamos en un proceso de primarias, y quien las gane será quien deberá elaborar la dirección política.

Su proyecto de primarias veo que coincide con el que planteó Pedro Sánchez, de acudir a la militancia, pero no coincide con su estrategia de lanzar un proyecto político, que llegó a sustituir a la ponencia marco que la Gestora había preparado para el Congreso Federal…

Galicia tiene una población muy mayor, cada vez más avejentada, y creo que la defensa de ese sector va a depender de la defensa del modelo de Estado de Bienestar 

Los tiempos irán marcando todo el proceso. Evidentemente yo tengo en la cabeza las cuestiones del proyecto, y lo estoy planteando en las agrupaciones del partido, con cinco ejes de referencia fundamentales:

  1. Situar al partido en los valores de la izquierda y la socialdemocracia, pero adaptándolos a nuevos tiempos.
  2. En un proyecto de partido gallego y en clave de país.
  3. Por un modelo de partido más abierto y participativo. Como una cuestión fundamental.
  4. Con un planteamiento que ponga como prioridad la atención a la gente joven. No olvidando a la gente mayor, a la que se atiende con la mejora de los servicios públicos y la atención social. Pero para construir la Galicia del futuro hemos de entender que hay que dar prioridad a crear una generación de jóvenes gallegos que no encuentran futuro en el país, y que si lo encuentran lo hacen muy por debajo de sus capacidades laborales. Y para construir Galicia es fundamental apostar por la juventud.
  5. Y en quinto lugar, plantear algunas claves de cómo desarrollar ese programa político con las nuevas ideas, que nos permita construir esa mayoría social de la que hablaba antes, frente a la acción de la derecha.

Por supuesto, en todas mis intervenciones públicas planteo el reforzamiento de lo que siempre ha sido el trabajo del partido: incrementar la atención a los sectores más débiles, dentro de lo cual encaja a gente mayor y los desfavorecidos.

Galicia tiene una población muy mayor, cada vez más avejentada, y creo que la defensa de ese sector va a depender de la defensa del modelo de Estado de Bienestar, y de los servicios prestados por el sector público. Con unas características muy específicas que tienen: pensiones de un nivel inferior a la media estatal. De difícil solución desde aquí, porque dependen de políticas que fundamentalmente están en manos del Estado. Pero sí hay un engranaje de cuestiones, como por ejemplo desarrollar el apoyo a la población mayor que es incapaz de moverse por sí misma, que es un tema que el PP ha destrozado. Recomponiendo lo que desde Galicia se pueda hacer, por ejemplo con la ley de Dependencia.

Pero además de esto, hay que ponerle motor. ¿Por qué digo lo de los jóvenes, que creo que es un cuestión fundamental? Primero porque hay que tenerlo presente siempre. Y como vivimos en un contexto mediático, a veces pasan a primer plano otras cosas, y olvidamos las fundamentales. Por ejemplo, hay un sector creciente de desempleados y desprotegidos, que si lo abandonamos, aparte del sufrimiento que no afrontamos, crece un sector que puede convertirse en un caladero para nuevas fuerzas populistas. Se trata de dinamizar este país a partir de la acción de la gente joven. Y eso significa que tenemos que priorizar unas políticas respecto a ella:

Entre la población joven y la gente mayor, el PP ha deshecho la formación de los desempleados

Planes de empleo, destinando mucho más dinero y capacidad no solamente a planes de promoción de empleo –que se puede hacer más de lo que hace la Xunta- sino también a formación activa del desempleado. Entre la población joven y la gente mayor, el PP ha deshecho la formación de los desempleados. Es cierto que nunca funcionó perfectamente y que el sistema tradicional tenía muchos vicios: lo sabemos, había cajas negras y mecanismos opacos. Pero lo que no tiene ni pies ni cabeza es que tengamos a la gente en el desempleo durante años y que desde las oficinas de empleo no se les llame para hacer ningún tipo de formación.

Y esto afecta a los parados de larga duración, pero también a la gente joven, que sin tener una formación alta, ha quedado fuera: mucha incluso ni se ha incorporado nunca al mercado laboral, porque les ha pillado la crisis, y que tienen veintitantos o treinta años y que han estado, como mucho, con suerte, trabajando en la economía sumergida…

¿Es usted partidario de la renta básica sin más?

Creo que tenemos que explorar mecanismos de renta para aquellos sectores que están excluidos 

Creo que tenemos que avanzar hacia mecanismos que garanticen a todo el mundo un derecho a una vida digna. Pero el sistema de cómo plasmarlo de una manera adecuada. La crisis ha incrementado los sectores de población en exclusión de una manera exagerada, que ya no se pueden atender con los mecanismos clásicos de subvenciones que antes funcionaban. Al que se encuentra en una situación de desempleo y que no encuentra cómo trabajar hay que darle una salida para que al menos tenga una posibilidad de vida digna. No sólo con rentas de inserción, sino potenciando los servicios públicos; que es algo fundamental para compensar los niveles de vida de las familias. Por ejemplo, si tú no solamente le facilitas la Educación, sino que le facilitas los comedores, por ejemplo, o la dotación de una Sanidad fuerte, sin ningún tipo de pagos de medicamentos… Todo esto corresponde a la línea tradicional del Partido Socialista.

¿Es necesario explorar nuevas vías? Creo que tenemos que explorar mecanismos de renta para aquellos sectores que están excluidos. Pero si conseguimos en una etapa que dicen que es de expansión económica, que esta expansión evite una crisis que siguen sufriendo las familias.

Voy a ser muy bestia. Aunque sea pequeña, enviarle una renta a casa a la gente, sin más, ¿no es un elemento de marginación?

No. Yo creo que la marginación es la situación previa de las personas a quienes se la tienes que mandar…

Pero la puedes acentuar…

tenemos que atender las dificultades de un país que ha estado muy dañado por la crisis

A ver… Es que esta es una problemática que hemos de reconocer que es diversa. Hay muchos sectores –la gente que trabaja en servicios sociales lo conoce con detalle, pero también los análisis de desigualdad- que es muy difícil moverlos de la situación en la que están. Hay colectivos que tienen poca capacidad de evolución, y no queda otra que tratar de ayudarles a subsistir. Ahora bien ,¿lo idóneo es que haya una renta para todo el mundo sin más? No. No es lo idóneo.

Hay unos riesgos de ese tipo de rentas a fondo perdido para situaciones sociales complejas, que acaban por promover una inercia y una falta de dinamismo. Pero a la vez también tenemos que atender las dificultades de un país que ha estado muy dañado por la crisis. ¿El modelo idóneo es el de una renta para todo el mundo, igualitaria o básica? No lo es, pero la complejidad de la realidad nos obliga a buscar fórmulas mixtas que por una parte palíen la exclusión y las necesidades, y por otra que generen otras fórmulas que permitan primar un cierto incentivo a la formación, al dinamismo, al emprendimiento, a la actividad, por parte de esos sectores. Dentro de ese conjunto de sectores hay distintos colectivos y diferentes perfiles, en los cuales los tipos de política de integración que hay que hacer son distintas. Algunos pues ya son sectores muy estigmatizados y con más complejidades, y ahí es muy difícil lograr movilidad, hay otros sectores, como los parados de larga duración, que vienen derivados de la última crisis, en los cuales todavía hay que hacer un esfuerzo, sobre todo si tienen una edad joven; y después está ya la gente más joven, que todavía en muchos casos se mantienen en torno a la economía familiar, y creo que ahí a lo mejor la idea de la renta básica es menos contundente que en los otros sectores. Ahí están todavía en una fase de formación y con posibilidades de impulso…

También depende de la fase en la que nos encontremos. Ahora parece que está comenzando una fase de recuperación económica, que todavía se percibe con mucha dificultad por parte de la sociedad, pero que si se consolida, permitirá que podamos buscar nuevas fórmulas que hace seis años era más complicado buscar.

Antes hablaba de galleguismo, al hablar de las peculiaridades de un partido socialista en Galicia. ¿Cómo contempla esto en relación con la recuperación del BNG? ¿Y cómo lo enfoca respecto a las repercusiones que puede haber en Galicia del tema catalán y del tema de la reforma de la Constitución?

Los socialistas tenemos que recuperar el protagonismo de marcar la agenda política del país

Creo que Galicia tiene que defender su componente de nacionalidad histórica asumida en la Constitución (no quiero caer en el debate terminológico de si nacionalidad o nación, que no suele hacerse con suficiente profundidad, y se acaba generando tensiones innecesarias). Constato que el tema catalán es un asunto para la gobernabilidad del Estado, y también constato que es un tema que no está en la agenda de problemas principales de la ciudadanía en Galicia. Creo que los socialistas tenemos que recuperar el protagonismo de marcar la agenda política del país. Y que esta agenda política está en la calidad de vida, en la exclusión, en el desempleo…, en aquello que ha sido la referencia de los socialistas cuando hemos gobernado y cuando hemos incrementado mejoras para el país. Entiendo que hay muchas prioridades mediáticas –y hay ahí problemas, como el catalán, de mucha profundidad-, pero también creo que no podemos dejar que cualquier tipo de debate político en algo que nos quite el objetivo de lo que es fundamental para Galicia. Creo que una alternativa en clave gallega, e incluso galleguista, hay que construirla atendiendo a las demandas que tiene la ciudadanía gallega. Puede profundizarse en ciertas cuestiones de autogobierno, pero los problemas preocupantes que tiene Galicia ahora son que éste es un país con menos gente, con problemas de su Economía, con una población más excluida, con menos igualdad de oportunidades… Y yo creo que hemos de darle prioridad a hacer los deberes en esa clave. Sin obviar, por supuesto nuestra característica de nacionalidad histórica, y nuestro derecho a un autogobierno de primer nivel dentro del Estado.

Por último: ha puesto el acento en la gente joven, que ha sido un sector de fuga política desde el Socialismo. De fuga hacia Las Mareas, por ejemplo. ¿Cómo ve la relación de futuro con Las Mareas?

Tenemos que hacer partido y recuperar el espacio electoral que hemos perdido

Nosotros ahora tenemos que hacer nuestro planteamiento de país y nuestro proyecto en clave del partido. Y una vez que tengamos ese proyecto corresponderá en cada momento establecer las estrategias de acción y correlación política que nos tenga que corresponder. El PSdeG tiene que dialogar con todas las fuerzas políticas que corresponda, pero en este momento nuestra prioridad es abrir una nueva etapa de elaborar el proyecto. Y yo creo que –con el viento a favor y el progreso de expectativa electoral que acaba de manifestar el último CIS- la recomposición de fuerzas entre el PSdeG y otros grupos nacionalistas y emergentes se va a ir clarificando en los próximos meses y años. Más allá de intentar hablar desde lo que ocurre hoy, vamos a construir partido, a fortalecerlo, a hacer pedagogía, a tratar de convencer a los ciudadanos de dónde está el futuro de izquierdas para el país, y lo demás va a ir viniendo poco a poco con el paso del tiempo.

En cuanto a pactos posibles, habrá que hablar después de que haya elecciones. Es evidente que el Partido Socialista va a jugar en la clave de izquierdas. En los últimos meses lo que hemos dejado claro es la negación de que el Partido Socialista sea un facilitador de los gobiernos del PP. Los ciudadanos van percibiendo que el Partido Socialista es la Izquierda del país. Y si somos la Izquierda, a partir de ahí nos corresponderá plantear la alternativa de gobierno liderados por el Partido Socialista frente al PP. En eso es en lo que tenemos que trabajar: hacer partido y recuperar el espacio electoral que hemos perdido.


Gonzalo Caballero es Doctor en Economía y Doctor en Ciencia Política. Profesor de Economía en la Universidad de Vigo. Miembro del Comité Federal del PSOE y del Comité Nacional del PSdeG.