Camilo cumple ochenta años

Camilo Nogueira es una de las figuras políticas más relevantes del nacionalismo gallego

Camilo Nogueira fue protagonista de los principales momentos de la vida política de Galicia durante las últimas cuatro décadas

Camilo Nogueira es una de las figuras políticas más relevantes del nacionalismo gallego; va a cumplir ochenta años y un grupo de amigos está organizando un merecido homenaje, que se va a celebrar el próximo once de noviembre en Santiago de Compostela. Pretenden que sea un acto alegre, plural y con mucha concurrencia.

Los años de la Transición y de la construcción de la autonomía de Galicia fueron tiempos muy intensos en la vida política y estuvieron marcados por la poderosa presencia de varios políticos de raza que quedarán en la historia de nuestro país. La derecha tiene una figura muy notable, para bien y para mal, que es Manuel Fraga Iribarne. Procedente del franquismo, fue presidente de la Xunta durante dieciséis años y su huella, con algunas luces y muchas sombras (el neo-caciquismo, la corrupción, el Prestige, la Ciudad de la Cultura), es innegable. En la izquierda nacionalista hay dos figuras que destacan sobre las demás: Xosé Manuel Beiras y Camilo Nogueira. Los dos nacieron en el año 1936, cuando comenzaba la guerra civil, e hicieron caminos a veces paralelos y en otros momentos coincidentes. Ambos son auténticos referentes para muchos gallegos de bien que los tienen como paradigmas de honestidad y compromiso. Beiras es el verbo desatado, la presencia desbordante, la indignación ante la injusticia, la exhortación a la desobediencia. Camilo Nogueira es el trabajador incansable, el vitalista persistente, el optimista histórico que siempre intenta ver el lado positivo de las cosas.

No tengo una relación de amistad con Camilo pero participé en los proyectos que él impulsó. Estuve, modestamente, en la creación del POG (Partido Obreiro Galego), en la construcción de Esquerda Galega y formé parte de la candidatura de la coalición Unidade Galega, en las elecciones municipales de mi ayuntamiento (Negreira, 1979). Recuerdo las interminables reuniones en Compostela, en mis años de estudiante, en aquel local enfrente de la librería Follas Novas. Aquellas reuniones eran auténticas clases de teoría y práctica política. Camilo solía vencer en los intensos debates basándose en la fortaleza de sus argumentos y en el derrumbamiento por cansancio de todos los demás.

Camilo Nogueira fue protagonista de los principales momentos de la vida política de Galicia durante las últimas cuatro décadas. Participó en la redacción del “Estatuto de los dieciséis” (1979), documento fundamental que permitió iniciar el camino del autogobierno de Galicia. Fue diputado autonómico (1981-1999) y destacó por su intenso trabajo parlamentario. Es necesario recordar su propuesta de Ley de Normalización Lingüística, aprobada en 1983, para proteger el gallego como “lengua nacional y universal”. Convencido europeísta, y defensor de la Europa de los pueblos, también fue eurodiputado (1999-2004). En Bruselas desarrolló una intensa actividad que lo llevó a realizar más propuestas (sobre diversas materias: economía, política agraria, pesca, lengua,...) que todos los demás representantes gallegos juntos. También participó y estuvo presente en las principales movilizaciones realizadas en Galicia en los últimos años (contra la guerra, por el desastre del Prestige, por la defensa del gallego, por la sanidad pública).

Su compromiso con el país es de una coherencia insobornable. Hombre vital y optimista por naturaleza, su profunda formación intelectual le permitió abordar la tarea política con gran solidez y también elaborar un nuevo discurso sobre Galicia (superando el  “síndrome del aldraxe”, la versión victimista de la tierra avasallada, aislada y colonizada, que aún persiste en algunos discursos), con el que intentó inspirar e impulsar la construcción de un país moderno y europeo.

La característica principal de su personalidad es la perseverancia y tiene una capacidad de trabajo asombrosa. Además de la intensa actividad política ejerció su profesión hasta los 61 años y, en estos últimos tiempos, después  de retirarse de la primera línea de la política, publicó varios ensayos en los que reflexiona sobre Galicia en Europa y en el mundo ("La tierra cantada", "Galicia en la Unión Europea", "Europa. El continente pensado"). Salud y larga vida a Camilo, que tanto ha hecho por este país. Tenemos el deber de honrarlo y darle continuidad a su labor.