EN SU TRAMITACIÓN EN EL SENADO

Uralde (EQUO) denuncia el intento del PP para volver a permitir la amputación de los perros

El PP volverá a intentar, esta vez en el Senado, que se pueda seguir amputando el rabo a los perros de caza, una medida que ya trató de introducir en el Congreso.

“La insistencia del PP en la amputación del rabo de los perros muestra una obsesión injustificable con una práctica dolorosa e inútil, que debe ser erradicada"

El Partido Popular volverá a intentar, esta vez en el Senado, que se pueda seguir amputando el rabo a los perros de caza, una medida que ya trató de introducir en el Congreso, en el debate sobre el Convenio Europeo de protección de animales de compañía. EQUO considera que la insistencia del Partido Popular no tiene otra justificación que satisfacer los intereses del lobby de la caza, aunque sea en contra de la mayoría social y política.

“La insistencia del PP en la amputación del rabo de los perros muestra una obsesión injustificable con una práctica dolorosa e inútil, que debe ser erradicada. En cuanto vuelva al Congreso para su trámite final, volveremos a combatir esta medida”, señala nuestro coportavoz y diputado Juantxo López de Uralde.

España se incorporará, aunque con 30 años de retraso, al Convenio europeo de protección de animales de compañía, cuya ratificación se encuentra ya en su fase final. Una vez firmado por el Gobierno en 2015, al haber sido aprobado por el Congreso de los Diputados, ya sólo queda su trámite de enmiendas y votación en el Senado y la devolución al Congreso para su ratificación.

El Convenio garantiza una legislación básica para el bienestar animal en los 47 estados del Consejo de Europa. El Gobierno español había planteado una reserva al Artículo 10, en lo referido a la amputación de la cola de los animales de compañía, que fue rechazada por la mayoría absoluta del Congreso.

“La amputación de la cola de los perros  por motivos estéticos  es una práctica que debe eliminarse por tener graves consecuencias para el animal, por eso hemos presentamos la enmienda aprobada tanto en la Comisión de Exteriores como en el pleno del Congreso, que pretendía que España eludiese este artículo del Convenio. Las amputaciones no son prácticas inocuas: causan dolor, problemas crónicos de salud en los animales, les generan dificultades de locomoción  e incluso limitan la capacidad comunicativa de los animales”, concluye López de Uralde.