ABOGA POR UN PROCESO CONSTITUYENTE

El partido de LLamazares emplaza a IU a la celebración de primarias para los próximos procesos de elección de candidatos

IzAb emplaza a Izquierda Unida a acometer un proceso de cambio y renovación de la forma del partido y a un compromiso con la celebración de primarias.

Gaspar Llamazares. (Foto de archivo)
Gaspar Llamazares. (Foto de archivo)

COMUNICADO DE IZQUIERDA ABIERTA TRAS LAS ELECCIONES EUROPEAS

Los resultados de las pasadas elecciones al Parlamento Europeo deben considerarse como muy positivos. Lo son para el conjunto del país y de la sociedad y lo son también para la izquierda. El rasgo más destacado ha sido reiteradamente señalado: la crisis electoral del bipartidismo, un varapalo que va más allá de un hecho testimonial. La pérdida de más de cinco millones de votos del PP y del PSOE respecto a las anteriores elecciones europeas y más de 30 puntos porcentuales evidencian el rechazo a unas propuestas políticas que, en el contexto de la gestión de la crisis han empobrecido a la mayoría y han mostrado el compromiso de los dos partidos con las élites financieras y económicas. Pero ha sido también la expresión contundente de una impugnación al modelo bipartidista en su conjunto: a su ocupación excluyente de la mayoría de las instituciones, a su connivencia con la corrupción, a sus privilegios… la mayoría del país ha dicho en estas elecciones que YA es suficiente.

La izquierda alternativa ha mejorado espectacularmente su representación. Izquierda Unida ha triplicado sus resultados mejorando con mucho su situación anterior. Y la irrupción de Podemos muestra las opciones y oportunidades que se abren para la izquierda alternativa en la construcción de un bloque social y político alternativo. Otras fuerzas como Compromís/Equo han conseguido también resultados que sumar a esta reflexión sobre la mejora de los resultados en el seno de la izquierda.

Izquierda Abierta quiere incidir, justamente, en las oportunidades que se abren en este nuevo ciclo político. La suma de votos de IU, Podemos y otros se aproxima al 20% y expresa diferentes sensibilidades en el seno de la izquierda que pueden y deben confluir: ese mismo horizonte ha sido reiteradamente vaticinado por IzAb tanto dentro como fuera de IU; la realidad constata hasta qué punto esas previsiones estaban en lo cierto. Era el momento.

Pero lo importante de estos resultados para el conjunto de la sociedad es que se hace tan visible como pensable la construcción de una alternativa de izquierdas transformadora a las actuales políticas austericidas. Desde Izquierda Abierta creemos que la propuesta de un nuevo proceso constituyente en nuestro país es, desde el día 25 de mayo, una exigencia programática de la izquierda a la que representamos.

Se hace imprescindible, por tanto, ayudar y contribuir a construir ese frente amplio social y político en condiciones de liderar el cambio político en España. Y en condiciones de confluir con otros procesos similares en el ámbito europeo. Estos procesos de cambio son impensables sin el protagonismo ciudadano. Deben ser pensados, desde el comienzo, como procesos participados y participativos.

Conviene, no obstante, llamar la atención sobre el hecho de que todo el entramado institucional y mediático alrededor del bipartidismo no ha sido derrotado en estas elecciones y pugnará por volver a la situación anterior. Por eso es imprescindible reforzar la capacidad de resistencia y de propuesta de la movilización social; no disminuir la presión sobre este gobierno ilegítimo, sino colocar en el horizonte reivindicativo de nuestra sociedad la propuesta de un nuevo proceso constituyente.

Izquierda Unida debe ser un actor destacado en esta política de confluencia social y política de la Izquierda. Desde Izquierda Abierta se señalaron las oportunidades que este proceso electoral ofrecía precisamente en esa dirección. Defendimos que había una ventana de oportunidades que expresaban las demandas en el ámbito de la izquierda transformadora representada por el movimiento 15M o las mareas. Desde esa movilización social crítica, se nos exigía que hiciéramos las cosas de otra manera. No era suficiente con un posicionamiento claro e inequívoco respecto a las muchas injusticias y desigualdades que las políticas austericidas estaban produciendo y seguirán haciendo. Era necesario también hacerse eco e incorporar los cambios exigidos en materia de organización y de representación por la movilización social crítica: transparencia; democracia interna; participación a través de primarias en la configuración de las listas electorales etc…

La resistencia a hacer posible esos cambios, y el fracaso de SUMA, han estimulado la aparición de Podemos con los resultados conocidos.

Se trata, ahora, de no demorar por más tiempo esas exigencias y comenzar a dar pasos visibles y decididos en esa dirección:

  • Acometer un proceso de cambio y renovación de la forma del partido.
  • Compromiso con primarias para los próximos procesos de elección de candidatos/as en todos los niveles.
  • Un cambio radical en nuestra política comunicacional. Necesitamos salir de los viejos esquemas e incorporarnos, con todas sus consecuencias, a una nueva dimensión de la relación entre organizaciones y ciudadanía.
  • El pluralismo social y político en el seno de la izquierda alternativa es y será una realidad creciente. Poner en valor esa realidad en nuestra organización es aún más imprescindible en estos momentos.
  • Hacer modificaciones importantes en el diseño organizativo de manera que se haga más sencillo y funcional el esquema de trabajo y más visibles las prioridades y exigencias de IU en cada momento.
  • Pensar en el horizonte de las elecciones municipales y autonómicas como una oportunidad para hacer visible ese encuentro y confluencia de las izquierdas y de su voluntad de transformación de este país.

Por nuestra parte queremos tanto favorecer como participar en esta necesaria reflexión desde lU sobre su situación y los principales cambios que debe acometer con una cierta urgencia.

Izquierda Abierta ha sido un activo leal e importante en esta campaña electoral y queremos ser un actor imprescindible en la reconfiguración de la izquierda alternativa.

Por nuestra parte, queremos abrir un debate abierto sobre la interpretación de estas elecciones y sobre las exigencias sociales y políticas que deben convertirse en prioritarias para este nuevo ciclo político y electoral y sobre nuestro papel en el mismo.

Este es un momento para reivindicar las oportunidades que los resultados electorales abren y para compartir los desafíos. La izquierda social y crítica ofrece una oportunidad de colocarse al frente de un proyecto de cambio en este país. Desde Izquierda Abierta vamos a poner todo nuestro empeño y nuestras capacidades al servicio de este objetivo.