Güemes, marido de Andrea, ‘yernísimo’ de Fabra

Su nombre vuelve a estar asociado al escándalo tras conocerse su vinculación con una empresa que gestionará una multimillonaria cifra por el servicio público de análisis clínicos, el mismo que él privatizó cuando era consejero de Sanidad del gobierno de Esperanza Aguirre. Su dimisión, en marzo de 2010, coincidió con el trasplante al que fue sometido su suegro, el ‘popular’ Carlos Fabra, en el Hospital 12 de Octubre, un caso que también despertó mucha polémica por un supuesto trato de favor según reveló en su momento nuevatribuna.es.
| 11 Enero 2013 - 15:18 h.

La dimisión de Güemes, en marzo de 2010, coincidió con el trasplante de hígado al que fue sometido su suegro, el ‘popular’ Carlos Fabra, en el Hospital 12 de Octubre de Madrid

Juan José Güemes siempre ha sabido hacer negocio, fuera de la vida política pero a costa de la vida pública. Con su primera mujer se lucró del ladrillo, su suegro era un afamado empresario de la construcción y, casado en segundas nupcias con una ‘Fabra’, se le relacionó con la trama de corrupción Gürtel. Su esposa actual es Andrea Fabra, la diputada nacional del PP que gritó “¡que se jodan!” desde su escaño en el Congreso, mientras Mariano Rajoy anunciaba el recorte de prestación a los parados.

La dimisión de Güemes, en marzo de 2010, coincidió con el trasplante de hígado al que fue sometido su suegro, el ‘popular’ Carlos Fabra, en el Hospital 12 de Octubre de Madrid que dejó también muchos interrogantes sin resolver -según reveló nuevatribuna.es-, por un supuesto trato de favor.

Y es que, el que fuera presidente de la Diputación de Castellón (imputado por varios casos de corrupción), fue intervenido por el doctor Enrique Moreno, Premio Príncipe de Asturias y eminentísimo cirujano afín a Aguirre, por lo que no fue casual tampoco que el Ejecutivo regional (con Güemes de consejero de Sanidad) aprobará un decreto 'ad hoc' que posibilitó a este facultativo seguir ejerciendo pese a estar jubilado tal y como se reveló también en estas mismas páginas.

Güemes no gozó de buena prensa como consejero de Sanidad. No fueron pocos los colectivos que le tacharon de “incompetente” y hasta de “dañino” para la sanidad pública madrileña por sus ansias de privatización que ilustró con perlas como “una oportunidad de negocio”.

Güemes, niño mimado de Aguirre, salió del Gobierno sin que hasta ahora se hayan conocido las verdaderas razones de la estampida. Pero antes dejó atados varios cabos, como la apertura en 2009 del Laboratorio Central. El centro, ubicado en el Hospital Infanta Sofía, supuso la privatización de los análisis clínicos en Madrid, un servicio que da cobertura a seis hospitales (Infanta Cristina, Infanta Sofía, Infanta Leonor, Sureste, Henares y Hospital del Tajo) y atiende a una población de 1.200.000 ciudadanos, lo que se traduce en 120 millones de euros por el tiempo que dura el contrato (8 años). El Laboratorio Central ha sido gestionado por BR Salud, compuesta por el grupo Balagué y Ribera Salud (Bankia).

Pues bien, según reveló este viernes la Cadena Ser, Güemes ha sido contratado por la empresa Unilabs España, que ha adquirido por 5 millones de euros la adjudicación de los análisis clínicos en manos de BR Salud, el grupo que hasta ahora gestionaba el Laboratorio Central que creó el consejero.

La operación también responde a la necesidad de ir desmantelando progresivamente los negocios a los que están asociados los bancos nacionalizados en España (rescatados con dinero público), como es el caso de Bankia y la empresa Ribera Salud, con graves problemas de solvencia y que, desde hace tiempo, pretende desprenderse de parte de sus centros sanitarios para ‘hacer caja’.

Pero el negocio no cambia de manos (dirigentes del PP) tan solo de siglas con la ayuda de otras empresas interpuestas.

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