AL CUMPLIRSE LOS PRIMEROS 1000 DÍAS DE REINADO

Alberto Garzón critica al "ciudadano Felipe de Borbón” por mantener el “legado de su padre”

El coordinador federal de Izquierda Unida tacha de “continuista” la labor del Rey por seguir mediando con países como Arabia Saudí que “no respetan los derechos humanos”.

Foto: Pablo Cuadra
Foto: Pablo Cuadra

Garzón critica que el Congreso de los Diputados no acepte tramitar preguntas parlamentarias que tengan que ver con cualquier integrante de la casa real

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha aprovechado la cifra redonda de que esta semana Felipe de Borbón cumple sus primeros 1.000 días de reinado para definir como “continuista” su labor como jefe del Estado y señalar que mantiene el “legado de su padre” Juan Carlos, después de “haber propiciado una rápida sucesión para protegerse de las polémicas y de los casos de corrupción que salpicaban a personas de la familia real”.

Garzón valoró en la rueda de prensa celebrada este lunes en la sede federal de IU que “el ciudadano Felipe de Borbón” -como tradicionalmente se refiere a él de forma pública-  tuvo que suceder a su padre “de forma prematura” debido a la “profunda crisis de régimen” que sacudió buena parte de las instituciones del Estado debido, entre otras razones, “a la irrupción del 15M o la aparición de nuevos sujetos políticos” que coincidían en promover la “impugnación del sistema”.

De ahí que la Monarquía, detalló el máximo responsable de IU, con Felipe de Borbón a la cabeza, buscara “protegerse” de esta situación acelerando la sucesión para “dejar atrás a personas absolutamente vinculadas” a la corona, pero que estaban “demasiado empantanadas” en diversas tramas y polémicas. Citó entre ellos al propio Juan Carlos de Borbón o a su hija Cristina, esposa del recientemente condenado Iñaki Urdangarin.

Garzón insistió en que el actual jefe del Estado “es evidente que ha continuado el legado de su predecesor” y lo argumentó en que “sigue haciendo lo mismo que su padre cuando continua su legado de intermediación” en las relaciones comerciales entre empresas españolas y países “casi feudales que no respetan los derechos humanos y que acaban degollando o dando latigazos a homosexuales”, y aquí puso como ejemplo a Arabia Saudí.

“Desconocemos absolutamente el carácter de esas intermediaciones”, lamentó Alberto Garzón, critica que extiende a que siga siendo imposible que el Congreso de los Diputados acepte tramitar preguntas parlamentarias que tengan que ver con cualquier integrante de la casa real.