"Hoy más que nunca, la solución del Sahara pasa por un Marruecos plenamente democrático"

Las batallas de Noviembre en El Aaiun fueron un anticipo de las insurrecciones democráticas que estamos viviendo en todos los países árabes, batallas por la dignidad, el trabajo y la democracia que desbordaban los objetivos (territorio, referéndum, independencia) del Polisario. La entrevista/dialogo de Ignacio Muro a Javier Valenzuela culmina con una mirada a contracorriente que reclama a la izquierda española una profunda revisión de sus postulados sobre el Sahara.
| Actualizado 11 Marzo 2011 - 13:52 h.

24.02.2011
Una mirada desde la izquierda al mundo árabe y al Islam de hoy (III)
Marruecos y el Sahara. ¿Y ahora qué? Una opinión a contracorriente . (Ver en PDF)



Ignacio Muro. Me queda un único tema, que no podía obviar, que es el conflicto del Sahara. Porque a la vista de lo que ha ocurrido ahora, me pregunto si no debemos de reinterpretar las luchas de noviembre pasado en el Sahara como un anticipo de lo que ha pasado después en Túnez y Egipto y el resto de los países árabes. Por un lado, tenía unos componentes claramente generacionales, de gente joven, por otro, destacaba su carácter social, reclamaban trabajo y unas condiciones de vida dignas, y, por último y por encima de todo, reclamaban libertad. Eran demandas y eran formas de lucha que desbordaban, en mi opinión, los rasgos asociados (territorio, referéndum, independencia) que ha caracterizado a la lucha de sus mayores, los dirigentes del Polisario. Por todo ello, me parece que “aquello” fue ya un anticipo de “esto”, una lucha de nueva generación. ¿Compartes el análisis?

Javier Valenzuela. Tienes toda la razón del mundo. Ya hubo entre los mejores especialistas y periodistas que cubrieron los acontecimientos del Sahara quienes dijeron: no se trata de un alzamiento nacionalista, se trata de un alzamiento juvenil generacional y social, que reivindicaban lo que ahora reivindican los jóvenes árabes: dignidad y trabajo, dignidad y democracia. Yo creo que sí que podemos contemplar la emergencia de un movimiento nuevo ciudadano saharaui que, sin duda hay que apoyar mucho, pero que chocará, tendrá que chocar, con la vieja guardia del Polisario. Porque, aunque duela a buena parte de nuestra izquierda, también aquí estamos hablando de dirigentes que son verdaderos autócratas, que llevan ahí 35 años sin que nadie los haya elegido.

IM. Vayamos al fondo del asunto. Tu defiendes una posición a contracorriente de la línea dominante en España. En lugar de optar por la defensa de la independencia, apoyas una tercera vía que defiende una amplia autonomía para el Sahara dentro de un Marruecos libre y pluricultural. En estos dos meses, la posibilidad de un cambio democrático en Marruecos, tambien en Marruecos, se hace patente. ¿Se fortalece en estas circunstancias esa tercera vía o, por el contrario, da alas al Polisario y a la lucha por la independencia?

JV. Más que nunca, la tercera vía es la solución.

Yo no estoy de acuerdo con lo que ha dicho nuestra ministra de exteriores, Trinidad Jiménez de que Marruecos ha hecho todas las reformas, no, en absoluto, está lejos de eso. Entonces sin un Marruecos razonablemente democrático y descentralizado, la autonomía para el Sahara no es creíble ni verosímil, no se la van a creer ni los saharauis de buena fe ni la opinión pública internacional. Cuando el poder marroquí maneja esa fórmula, una tercera vía entre la independencia y la integración absoluta, sin más, pues puedes decir, estoy de acuerdo, ese es el camino, lo que pasa es que, tal como tienen ustedes el reino en estos momentos, sin democracia plena, eso no es creíble ni posible.

Marruecos tiene una oportunidad ahora, estos días, estas semanas, meses cortitos para iniciar reformas democráticas, reformas descentralizadoras y plantear las soluciones del problema del Sahara en ese marco. El rey Mohammed VI tiene una oportunidad para afrontar ahora las reformas que lleva más de una década ofreciendo, un programa que debe incluir, como en el resto de la zona, reformas sociales y económicas muy importantes incluidas las fiscales de las que hablábamos antes, capaces de sostener unas mínimas prestaciones sociales y unos servicios públicos de calidad.

IM. Esa posibilidad puede madurar rápidamente bien porque la gente se levante, como ha ocurrido en Túnez y Egipto, o bien por iniciativa del poder marroquí. Pero, para ello hay que estar mentalmente preparado. En lo que respecta a España, que sigue siendo un actor principal, no creo que nuestra izquierda lo esté: es muy probable que se limite a reproducir las verdades eternas del referéndum de autodeterminación, sin más, antes que contemplar una solución basada en la plena democracia de Marruecos. ¿Cuál es la razón? ¿Ves posible que se replantee su estrategia y reenfoque la solución, a la luz de los últimos acontecimientos?

JV. Yo veo una actitud de la izquierda española que es una actitud muy tópica, muy estereotipada que sería, esquemáticamente, la siguiente: “La lucha por la democracia en Marruecos no nos preocupa mucho, ni está en nuestras prioridades, tampoco que siga siendo un régimen semifeudal. Lo que nosotros queremos es que haya un Sahara independiente.”

Se plantea el asunto más en términos nacionalistas que en términos democráticos, pero ¿es eso consecuente? ¿Cuál es lo que la izquierda democrática española debería de apoyar? Yo creo que, en esencia, “democracia arriba y abajo” y no necesariamente la creación de un nuevo estado, porque, utilizando los mismos razonamientos que utilizamos contra los nacionalismos en España, no estamos en los tiempos de creación de nuevos estados. Al contrario, estamos en los tiempos de integración regional. ¿Significa negar con ello el reconocimiento a la personalidad propia de los saharauis? En absoluto. Pero esa identidad no necesita un estado como muy bien sabemos en España.

¿Por qué no valen para Marruecos y el Sahara los argumentos y las soluciones que defendemos para España? Porque, se me dice, las declaraciones de Naciones Unidas hablan de autodeterminación, y yo digo: sí, dicen que se celebra un referéndum de autodeterminación pero no dice las preguntas que tiene que tener ese referéndum. Se le puede preguntar tres preguntas por ejemplo: mantenimiento del statu quo, independencia, o autonomía en un Marruecos descentralizado y democrático. ¿Por qué no desear, defender, que las partes lleguen a un acuerdo de Estatuto en lugar de la independencia?

IM. Quizás se pueda y deba ir un poco más lejos en el debate. Un artículo de Miguel Ángel Aguilar, (El abandono del Sahara, EL PAIS 16.11.2010) apuntaba algo que comparto: que, en realidad, la posición dominante actual de España, tambien la de IU y la izquierda en general, son herederas de las posiciones coloniales del franquismo. Y es que en 1958, en medio del fragor de la independencia en el Magreb, (Túnez se independiza en 1954, Marruecos en 1958, Mauritania en 1958, Argelia en 1962), López Bravo, ministro de Asuntos Exteriores de Franco, inicia un plan que consistía, mientras incorporaba al Sahara como provincia española y aceptaba participar en la Comisión de Descolonización de la ONU, consistía, digo, en crear un estado independiente aprovechando las diferencias entre Argelia, Mauritania y Marruecos.

España era consciente de la debilidad e inviabilidad de ese Estado (75.000 habitantes en 250.000 km2 de desierto) que le convertía en una presa fácil. El plan era, precisamente, incentivar su independencia para construir un estado títere tutelado por la potencia colonial donde “podríamos” maniobrar a nuestro antojo. Estuvimos 20 años, hasta 1975, alentando como potencia colonial esa utopía, por propio interés, para pasar después, a seguir alentándola por otros motivos “ideológicos” que merecen una revisión. Porque también ahora, el Sahara con 200.000 habitantes, o los 300.000 que dice Marruecos, sigue siendo un estado inviable. ¿Por qué no reconocerlo?


JV. Ese era el plan Ignacio, ese era el plan. La construcción artificial de un estado independiente e inviable con el único fin de poderlo controlar y tutelar. Hasta que, en 1975, Hassan II, lo desarmó aprovechando la debilidad de los últimos momentos de la Dictadura. Por supuesto con la intervención de los norteamericanos y de Kisinger en particular.

Pero la voluntad de España era tener una patita en la zona con un estado títere, casi virtual. Y esa es la posición en la que sigue la izquierda española que ha potenciado una red de afectos que parecen descansar en el heroismo de un pueblo cuyos dirigentes le conducen a un proyecto inviable. La izquierda debería ofrecer nuestra experiencia autonómica y ejercer la pedagogía que merece desde la defensa radical de la democracia en la zona.


IM. Con estas palabras y el correspondiente agradecimiento acababa esta extensa entrevista-diálogo a Javier Valenzuela, un verdadero placer que ha permitido, eso espero al menos, enriquecernos como ciudadanos mientras aprendíamos muchas cosas de nuestros vecinos del Mediterráneo y sus luchas.

Al concluir su “puesta en limpio” he sentido, sin embargo, un cierto come-come, como si me faltara una última reflexión sobre España y Marruecos, o mejor sobre los estereotipos sobre los que hemos construido nuestra relativa indiferencia hacia ellos, una indiferencia que entronca con prejuicios racistas de larga tradición histórica a la que, sin duda, la izquierda no es inmune. ¿Sentiríamos la misma alegría ante una revolución en Marruecos como la vivida en Egipto? ¿Qué otros elementos incorporaríamos al análisis asociados al miedo o al rechazo que inspira “el moro”?

No puedo dejar abiertas estas preguntas sin enlazar con Juan Goytisolo y sus “Reflexiones melancólicas a contracorriente” publicadas hace poco en El País. Las mezclo con mis propias reflexiones que incorporo junto a algunos datos tomados de aquí y de allá. Y con esto termino.

Un primer dato: mientras la lucha saharaui tiene un amplísimo apoyo entre la población según el CIS, la misma fuente resalta que el rechazo al inmigrante marroquí suele encabezar las encuestas sobre el racismo. Otro dato: existen en la actualidad según la prensa más de 400 asociaciones pro saharauis en España (incluso en El Ejido), pero ¿cuántas se ocupan en defender los derechos humanos de los inmigrantes magrebíes y subsaharianos en nuestro propio suelo? Un último dato. El último oficial español en salir de El Aaiún lo hizo al grito de: “¡Moros, hijos de puta! ¡Viva el Polisario!”

¿No indica todo esto que en buena parte de nuestro subconsciente colectivo el Polisario ha ocupado el espacio del “moro bueno”, que “habla en cristiano”, que nos permite lavar nuestra conciencia mientras reafirmamos el rechazo al “moro malo” que identificamos con lo marroquí?

Dice Goytisolo que “la santa alianza de la derecha más bruta y de la extrema izquierda que hoy presenciamos muestra el peso abrumador de nuestra herencia”. Y esa herencia “treinta y tres años después… hace que marchen codo a codo en su apasionada defensa de la causa independentista sin que esa extraña convergencia induzca (a la izquierda) a plantearse preguntas.”

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7 Comentarios

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7

Me parece indignante la opinión de estos dos "expertos". Con todo lo que está cayendo en el mundo árabe, con toda la injusticia que ha sufrido el pueblo saharaui. Las torturas diarias, las vejaciones. El Estado policial que es Marruecos, siguen defendiendo al sátrapa feudal. Menos mal que vosotros de decidís nada. Si la base de la democracia es el voto, por qué no quieren que el pueblo saharaui decide libremente su futuro. ¿Por qué?. Porq qué Namibia, Timor Oriental, Kosovo? Por qué ellos y el Sahara Occidental no. No sé dónde tenéis vuestra ética periodística. Para vosotros el derecho internacional es un papel mojado. Tanto criticar a otros dictadores, el dictador Mohamed 6 es igual o peor. O porque es "moderado". Qué risa con los "moderados". Lo era Ben aLÍ, Mubarek y Gadafi.

Y si el pueblo español apoya a los saharauis, Marruecos también tiene muchos amigos y poderosos.

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escrito por BOB LI hace 1 año
6

Jajaj, nosotros viviendo en Marruecos. Pues le digo a los vendidos como Gaytisolo, que por encima de nuestros cadáveres.

Os hago una pregunta ¿Goytisolo no vive en Marruecos? ¿creeis que no recibe dinero del majzen para dar sus opiniones?
Soy saharaui y estudiante en España y jamás formaré parte de Marruecos.

NO TIENE NI CABEZA NI PIES LO QUE DICEN, NO SIGUEN LA LEGALIDAD INTERNACIONAL.

El Sahara es un TERRITORIO NO AUTONOMO
SAHARA LIBRE

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escrito por Saharaui hace 1 año
5

Lo que me resulta asombroso e indignante de la opinión de Javier Valenzuela e Ignacio Muro es la conculcación de todo el derecho y la legalidad internacional en relación a la descolonización del Sáhara Occidental reconocida por NN.UU en mas de 100 resoluciones,además de la sentencia del tribunal internacional de justicia de La Haya(16 de Octubre de 1975) y el dictamen del servicio jurídico de NN.UU de 29 de Enero de 2002)en favor de la maldita "real politik".

Estos señores defienden crudamente una situación injusta y dolorosa "cargándose"de un plumazo los derechos,y el derecho,de un pueblo a ser libre en su propio país.

Debería darles vergüenza.

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escrito por Miguel hace 1 año
4

Un Marruecos democrático será más enérgico en exigir que España asume su bagaje histórico y dejar de ayudar a los separatistas y los rebeldes. Los expertos en España nunca se han dado cuenta de cómo los marroquíes adjunto de todos los colores están al Sahara.

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escrito por Germelou hace 1 año
3

Por favor, ¿alguien cree que un monarca feudal que gobierna su pais como en la edad media, va a dar mas libertades a su pueblo?, ah por cierto autonomia? un pueblo masacrado, invadido por favor I N D E P E N D E N C I A.

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escrito por Carlos hace 1 año
2

Todos estos argumentos quedan muy bien pero fallan en lo principal: la escasa credibilidad del mazjen marroquí en su propuesta del plan de autonomía. Mientras que el Aaiún y las demas poblaciones saharuis sigan convertidas en cuarteles y comisarias, mientras se siga jugando a las complicidades tribales para destruir el sentimiento nacional saharaui, mientras el régimen considere posible decretar quien puede o no puede vivir en el territorio pues es muy dificil que la contraparte- el Frente Polisario, único representante legal ante las instituciones internacionales- pueda rebajar un ápice sus pretensiones autodeterminadoras. En cuanto a que la izquierda no debate sobre este problema parece que ustedes no incluyen en el balance que el PSOE "ya" se ha inclinado de hoz y de coz a ese argumentario, si bien que con cierta incomodidad y setimiento de culpa. No les pidan que sean tan gallardos y valientes como lo son ustedes, a fin de cuentas ellos están obligados a defender su propia historia, ustedes solo su propia conciencia.
Cuando las calles y los zocos de Marruecos son un clamor a favor de los cambios y nuestro amigo el sultán sigue aferrándose a sus poderes preconstitucionales todos estos argumentos suenan vacios y bastante incongruentes.
En cuanto a que la izquierda y la derecha compartan un mismo eje de valores en torno a este problema es lo mismo que si yo digo que el Psoe comparte el mismo eje de pensamientos que la derecha francesa sarkoziana en su defensa de los famosos intereses de estado. Sin ser cierto lo parece. En cualquier caso estos argumentos del moro bueno y el moro malo quedan muy bien en un discurso literario pero apenas tienen relación con el debate político sustancial en relación con el conflicto del Sáhara que no es otro que el correspondiente al cierre de un proceso colonial. Recomienden a sus amigos de Alkántara en sus entrevistas que den un paso al frente y convoquen un referemdum en los términos que ustedes valoran. Les aplaudiremos todos hasta con las orejas. Que mas quisiéramos. Hace 30 años puede que estos argumentos tuviesen mas sentido. Hay asentado un importante sentimiento nacional saharaui en el conjunto de las poblaciones a un lado y al otro del muro las cosas son como son y no como a uno le vengan mejor. En cualquier caso me parece que estos discursos, el suyo y el mio, dejarán de tener sentido. Algo se viene que va a cambiar el enfoque de las cosas. Algo nuevo se anticipa en el ambiente que dejará obsoletos todos los argumentos salvo uno: la necesidad de que el pueblo saharaui determine libremente su futuro. A poder ser de forma pacífica. Eso deseamos todos.
Saludos

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escrito por Angel Alda hace 1 año
1

Hace 2 años que comente en un foro que el viento del sahara siempre ha cambiado no solamente marruecos si no todo el maghreb e la historia mejor testigo de ellos. desde la llegada de los arabes pasando por al moravideies llegando hasta los alaouitas. comente en su dia que la autonomia del sahara dentro un marruecos democratico ,soplara viento de democracia hacia todos los estados del norte de africa.

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escrito por abdellatif hace 1 año

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