CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA

¿Por qué la reforma del Impuesto de Sociedades es pan para hoy y hambre para mañana?

Los 8.000 millones de euros que el Gobierno espera recaudar este año serán 8.000 millones menos en 2017 ya que se devolverá esa cantidad a las 9.000 empresas que se verán afectadas cuando presenten su declaración anual.

Montoro y Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes.
Montoro y Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del viernes.

Desde el inicio de la crisis la recaudación del Impuesto de Sociedades se hundió casi un 60%, lo que supone una pérdida acumulada de ingresos en ese período de 173.000 millones de euros menos para las arcas públicas

El Gobierno ha vuelto a decir digo donde dijo Diego. Este viernes aprobó recuperar el pago mínimo adelantado del Impuesto de Sociedades para las empresas que facturan más de 10 millones al año, que tendrán que adelantar un 23% de su resultado contable, mientras que la banca anticipará un 25%, una medida por la que espera recaudar 8.000 millones este año.

No obstante, esos 8.000 millones más en 2016, serán 8.000 millones menos en 2017, pues el próximo año se devolverá esa cantidad a las 9.000 empresas que se verán afectadas cuando presenten su declaración anual. Por lo tanto, vemos cómo el Gobierno da una nueva patada hacia adelante en materia fiscal sin abordar en profundidad aspectos tan importantes como la raíz de la crisis recaudatoria o la necesidad de una reforma fiscal integral que reduzca el fraude y la elusión fiscal de las grandes fortunas y multinacionales y, a la vez, equipare la carga fiscal de empresas y familias.

Por lo tanto, podemos afirmar de que esta reposición del pago a cuenta no es más que una operación contable para salvar las cuentas públicas de 2016 ante los avisos de sanción por parte de las autoridades europeas. Es decir, pan para hoy y hambre para mañana. Bien es verdad que la política debe ser flexible y adaptarse a los tiempos, pero no de forma improvisada, pues no tiene sentido adelantar los pagos si no se incrementa la carga impositiva ya que lo que se recauda de más este año, se perderá después.

Por todo ello, desde Gestha insistimos en la necesidad de que el nuevo Gobierno lleve a cabo una reforma fiscal integral para acabar con estas medidas provisionales que, a la larga, han demostrado no ser eficaces para evitar el desplome de la recaudación tributaria. Solo un apunte: desde el inicio de la crisis la recaudación del Impuesto de Sociedades se hundió casi un 60%, lo que supone una pérdida acumulada de ingresos en ese período de 173.000 millones de euros menos para las arcas públicas.

España no puede continuar con una política fiscal improvisada, tal y como viene actuando el Ministerio de Hacienda en los últimos años, con medidas de ida y vuelta, pues la situación de las arcas públicas no permite que se estén haciendo malabares día sí, día también. España cerró 2015 con un déficit del 5,1% del PIB, cuando se había comprometido a rebajarlo al 4,2%. Aunque Bruselas finalmente no sancionó y dio un año más para bajar el déficit del 3%, este año el compromiso es del 3,6% del PIB, un compromiso que, con estos parches, mucho nos tememos que vuelta a incumplirse.

 

Contesta Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)