• Domingo, 05 de Julio de 2015
  • Actualizado 21:18

EL GOBIERNO NO SE PLANTEA NINGUNO DE LOS DOS

Ni impuesto a grandes fortunas ni impuesto de patrimonio para 2013

"Tampoco existe ningún proyecto sobre la sustitución del vigente Impuesto sobre el Patrimonio por un Impuesto sobre las Grandes Fortunas a partir de 2013, ejercicio a partir de cual se restablecerá en aquél la bonificación del cien por ciento en su cuota integra", añade la respuesta gubernamental.

Un nuevo gravamen para las grandes fortunas, que se aplicaría a "bienes suntuarios, exceptuando los patrimonios medios y la vivienda habitual", permitiría recaudar 3.000 millones de euros

El Gobierno retirará el Impuesto sobre Patrimonio, recuperado en septiembre del año pasado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, a principios del ejercicio 2013 y no se plantea sustituirlo por otro gravamen de grandes fortunas, según ha confirmado en una respuesta escrita dirigida a la diputada socialista Inmaculada Rodríguez Piñero.

A la pregunta de Rodríguez-Piñero sobre si el Ejecutivo prorrogará la vigencia del Impuesto sobre el Patrimonio a partir del 1 de enero de 2013, el Ejecutivo replica que "actualmente no existe ningún proyecto que verse sobre la modificación del decreto-ley por el que se restablece el Impuesto sobre el Patrimonio con carácter temporal que limita ese restablecimiento a los ejercicios 2011 y 2012".

RECAUDAR 10.000 MILLONES

El Pleno del Congreso convalidó en septiembre de 2011 un decreto para recuperar el Impuesto de Patrimonio exclusivamente para los ejercicios 2011 y 2012, limitándolo a los patrimonios superiores a los 700.000 euros. Apoyaron al PSOE en esta iniciativa ERC, IU, ICV, BNG y NaBai, mientras que PP, PNV y CiU optaron por la abstención.

La semana pasada, los socialistas presentaron dos proposiciones no de ley (PNL) en las que instaban al Ejecutivo a recaudar 10.000 millones de euros mediante la creación de un nuevo impuesto de grandes fortunas y una reestructuración del Impuesto de Sociedades.

La instauración de un nuevo gravamen para las grandes fortunas, que se aplicaría a "bienes suntuarios, exceptuando los patrimonios medios y la vivienda habitual", permitiría recaudar 3.000 millones de euros. La mitad de esa cantidad se destinaría a las comunidades autónomas y, el 75% de dicha aportación, debería tener "carácter finalista para sanidad, educación y servicios públicos esenciales".