CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA

¿Por qué el Impuesto de Sucesiones no es el causante de que se renuncie a las herencias?

Una de las principales reivindicaciones de los que proponen acabar con el Impuesto de Sucesiones es que han tenido que renunciar a sus herencias por no poder desembolsar el pago correspondiente a Hacienda, pero la culpa no es de este tributo.

En los últimos tiempos numerosas voces han empezado a clamar contra el Impuesto de Sucesiones, un tributo que tienen la mayoría de las economías más desarrolladas del mundo y que, hasta ahora, nunca se había puesto en cuestión, ni el contenido ni la forma. Aunque es cierto que España necesita una armonización de este tributo para que no haya tanta diferencia entre unas comunidades y otras, suprimirlo solo beneficiaría a unos pocos contribuyentes. De hecho, los grandes beneficiados serían el 0,7% de los ciudadanos titulares de grandes fortunas, es decir, con unos ingresos anuales superiores a 100.000 euros. Por el contrario, el 72,4% de los contribuyentes –los que cobran entre 6.000 y 60.000 euros cada año- se verían perjudicados, pues para compensar la reducción de ingresos fiscales de esta partida se subirían impuestos como el IRPF o el IBI.

Una de las principales reivindicaciones de los que proponen acabar con el Impuesto de Sucesiones es que han tenido que renunciar a sus herencias por no poder desembolsar el pago correspondiente a Hacienda. Es cierto que entre 2008 y 2015 las renuncias a herencias casi se han triplicado –pasando del 4,7% al 11,4%-, pero la culpa no es de este tributo.

Primero, porque su tendencia es descendente, es decir, en los últimos años las diferentes comunidades autónomas han reducido su cuota e incluso la han bonificado, como es el caso de Madrid, donde está bonificado al 99% en las herencias entre parientes cercanos. Pero además de eso, la crisis ha sido el catalizador de estas renuncias, ya que sobre muchos inmuebles que se heredaban pesaban cargas hipotecarias que los herederos no podían asumir. Y es algo refrendado por el colectivo de notarios.

El aumento del paro y la caída de los salarios han provocado que muchos herederos se vean obligados a renunciar ante la imposibilidad de afrontar dos hipotecas. La prueba de ello es que a pesar de que en Madrid tiene ese régimen excepcional de tributación, está en la media estatal de renuncias, con el 10%.

Para Gestha, esta campaña en contra del Impuesto de Sucesiones tiene su origen en una confusión. Muchos contribuyentes confunden este tributo con el impuesto municipal sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, que se paga siempre que hay una transmisión, sea onerosa o gratuita, como ocurre con las herencias y sucesiones. Y lo que más se hereda en España son inmuebles.

Así, vemos como esta campaña se cae por su propio peso en cuanto se analiza la evolución de este tributo, que le pese a quien le pese, sirve para redistribuir la riqueza y que el sistema fiscal sea más equitativo. Por ello, parece que las “voces interesadas” que están detrás de esta protesta tendrán que ir cambiando sus argumentos. 

 

Contesta Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)