SALVAR IN EXTREMIS EL PRESUPUESTO

Gestha acusa al Gobierno de intentar salvar el déficit con “una patada hacia delante” en materia fiscal

Apenas de un año de suprimirse, se recupera el pago mínimo adelantado del Impuesto de Sociedades, que esta vez se exigirá a las empresas que facturan más de 10 millones de euros estableciéndose en el 23% de su resultado contable y en el 25% para las entidades financieras.

Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), el Gobierno da una nueva patada hacia adelante en materia fiscal sin abordar en profundidad la raíz de la crisis recaudatoria, la necesidad de una reforma fiscal integral que reduzca el fraude y la elusión fiscal de las grandes fortunas y multinacionales, y equipare la carga fiscal de empresas y familias.

Así, Gestha explica que si bien este anticipo del Impuesto de Sociedades permitirá sumar este año 8.000 millones a las arcas públicas -según las estimaciones del Gobierno-, lo cierto es que cuando se suprima nuevamente esa medida dentro de dos años el efecto será el inverso, pues lo anticipado ahora, faltará entonces, y se desplomará la recaudación de este impuesto tal como ha sucedido en 2016, lo que obligará a adoptar otras medidas.

Salvar in extremis el presupuesto

Por otra parte, para el colectivo, el endurecimiento del pago mínimo a cuenta del Impuesto de Sociedades –que afectará a unas 9.000 empresas- sin aumentar su carga fiscal, no es más que una “operación contable” para salvar las cuentas públicas de 2016 ante los avisos de sanción de las autoridades europeas, pues los 8.000 millones que las empresas adelantarán entre octubre y diciembre, se ingresarán de menos en julio de 2017 cuando presenten la declaración anual, y esa menor recaudación se compensará con los nuevos pagos adelantados a cuenta de 2017, por lo que el efecto recaudatorio total será nulo en 2017.

Para el presidente de Gestha, Carlos Cruzado, “está bien que la política fiscal sea flexibe y cambie para adaptarse a los tiempos, pero no de forma improvisada, pues no tiene sentido adelantar los pagos si no se incrementa la carga impositiva ya que lo que recauda de más este año, se perderá después”. 

Para el colectivo, esta situación se podría haber atajado hace tiempo, pues ya en 2012 los Técnicos de Hacienda aconsejaron que se creara un nuevo tramo del 35% en el Impuesto de Sociedades para bases imponibles a partir del millón de euros de facturación, lo que hubiera permitido recaudar casi 13.500 millones más.

Por todo ello, Gestha insiste en la necesidad de que el nuevo Gobierno lleve a cabo una reforma fiscal integral para acabar con estas medidas provisionales que, a la larga, han demostrado no ser eficaces para evitar el desplome de la recaudación tributaria. Desde el inicio de la crisis la recaudación del Impuesto de Sociedades se hundió casi un 60%, lo que supone una pérdida acumulada de ingresos en ese período de 173.000 millones de euros menos para las arcas públicas.

Una política fiscal improvisada

Finalmente, Gestha denuncia la improvisación con la que viene actuando en estos últimos años el Ministerio de Hacienda con medidas de ida y vuelta, entre otras, como la recuperación en 2012 con carácter retroactivo de la deducción por inversión en vivienda suprimida en 2011 para quienes ganaran más de 24.107,20 euros y la posterior supresión total en enero de 2013 cualquiera que fuesen los ingresos, la aprobación a finales de 2014 de la reforma fiscal que se materializaría en dos años, y seis meses después se adelantó a julio 2015 los efectos del IRPF previstos para 2016, disparando el déficit hasta el 5,1% del PIB.

Esta improvisación está presente nuevamente en la reforma fiscal que suprimió precisamente los pagos mínimos a cuenta del Impuesto de Sociedades a partir de 2015, si bien se prorrogó su vigencia para 2015, y al no prorrogarse en 2016 provocó un desplome recaudatorio y un aumento del déficit que ha llevado al Gobierno a recuperar in extremis este pago mínimo ahora a final de este año.