EL GOBIERNO SIGUE OCULTANDO LA DEUDA MILITAR

El gasto militar es un 421’53% mayor de lo que se publicita

De los 5.787,87 millones que prevé gastar Morenés en 2016 se va a pasar a 24.489,96 millones de euros de gasto real, ocultando gasto militar con 5 trucos que acaban volviendo opaco el gasto militar.

Pedro Morenés a su llegada a la Academia General Militar de Zaragoza en julio. (Foto: Iñaki Gómez/MDE)
Pedro Morenés a su llegada a la Academia General Militar de Zaragoza en julio. (Foto: Iñaki Gómez/MDE)

La opacidad del militarismo en España es espantosa: se ocultan 18.702’09 millones de € y sólo se publicitan 5.787,87.  Es decir, se publicita el 30’94 % y se oculta el 69’06

De los 5.787,87 millones que prevé gastar Morenés en 2016 se va a pasar a 24.489,96 millones de euros de gasto real (siguiendo el criterio de la OTAN de cómputo de gasto militar), ocultando gasto militar con 5 trucos que acaban volviendo opaco el gasto militar.

Si en algún aspecto de la economía y de la política española causa estupor (y mira que hay buenos candidatos) este es lo militar. En general son 5 los trucos que utiliza el gobierno de Rajoy para ocultar el gasto militar (que nosotros vamos a definir basándonos en el criterio de la OTAN):

1.- Esconderlo en los demás Ministerios

Así, con Defensa, son 12 los ministerios que cuentan con gasto militar. Sólo se libra Justicia. Como se ve en la siguiente tabla, Interior cuenta con un volumen de gasto militarizado muy elevado por la existencia de un cuerpo militar como es la Guardia Civil.  Pero también hay otros ministerios como Industria (por el apoyo a la I+D+i militarizada), Presidencia (por el CNI, espionaje español), Exteriores (con partidas para apoyo a la OTAN, OSCE, UEO, y alguna sorprendente como la dedicada para transportes del Ministerio de Defensa, etc.) que participan de forma considerable en engrosar el gasto militar.

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2.- Ocultarlo en otras secciones de gasto 

Como se ve, también, en la tabla anterior hay gasto militar en otros capítulos que no son ministeriales, como son la Casa del Rey, Clases Pasivas, Organismos Autónomos y Centros Universitarios de la Defensa.

3.- Ocultarlo en los sobregastos tras los presupuestos

Porque una cosa es lo que el PP y el PSOE dicen que van a gastar en Defensa y otra lo que realmente acaba gastando, según nos explican sucesivamente los informes de liquidación del gasto que emite la Intervención General del Estado (IGAE):

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Como se ve el desajuste es bárbaro. Y sobre todo en los últimos años donde el sobrecoste después de los presupuestos se ha disparado.

4.- Ocultarlo en gastos extraordinarios y en el fondo de contingencia

Rajoy tiene la muy mala costumbre de presupuestar unas decenitas de millones para dos partidas que acaban convirtiéndose en cientos y miles de millones:

- Las Operaciones militares en el exterior
- Los Programas Especiales de Armamento

Ello acaba teniendo consecuencias desastrosas para la política de Defensa: la opacidad y el cinismo, y para la economía de la Defensa: la generación de una deuda extraordinaria (en los dos sentidos).

5.-  Ocultando la deuda militar

Dado que los presupuestos españoles mantienen menos ingresos que gastos, se genera deuda.  Una parte de esta deuda es, lógicamente, deuda militar.  Ésta está compuesta, como se ve en el cuadro posterior de una deuda ordinaria, la generada por lo presupuestado en los distintos ministerios y secciones de gasto.  Otra parte de la deuda es deuda extraordinaria, las que se ocultan en los sobregastos tras los presupuestos y la oculta en los gastos extraordinarios.  Además, por último, hay que añadir los intereses que generan las deudas anteriores.

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Conclusión: al final los  5.787,87 millones del presupuesto del Ministerio de Defensa se convierten en 24.489,96 millones de € y con ello se consigue aumentar el gasto militar real en un + 421,53%.

La opacidad del militarismo en España es espantosa: se ocultan 18.702’09 millones de € y sólo se publicitan 5.787,87. Es decir, se publicita el 30’94 % y se oculta el 69’06.

Tal vez este sólo aspecto es de por sí escandaloso. Escándalo que aumenta si tenemos en cuenta que dicho nivel de gasto se ha mantenido gracias a un abusivo consenso de los de arriba sin contar con la opinión de la  ciudadanía, y que dicho gasto supone un agravio comparativo para las muchas necesidades sociales existentes y que, por otra parte, tiene como principal destino el enfocar la política exterior española hacia un creciente intervencionismo militar de la mano de la OTAN y de la UE incompatible con las opciones y deseos de la población y vender armas a diestro y siniestro para lucrar a unos pocos.