CONTESTA CARLOS CRUZADO | GESTHA

¿Por qué el escándalo de los “Paradise Papers” no terminará con los paraísos fiscales?

La primera lista europea de paraísos no cooperativos excluirá a muchos centros offshore

La primera lista europea de paraísos no cooperativos excluirá a muchos centros offshore con escasa o nula tributación y de apreciable opacidad en los ámbitos bancario, registral y mercantil

¿Es éste el cuento del nunca acabar? Si primero fueron los de Panamá, ahora son los del Paraíso. Papeles, todos ellos, que ven la luz gracias a la labor periodística, que demuestran cómo las grandes fortunas buscan ahorrarse el pago de impuestos u ocultar parte de sus patrimonios para esquivar a Hacienda y que, lamentablemente, nos han curado de espanto. Es cierto que estos escándalos hacen saltar las alarmas y captan la atención mediática en todo el mundo. Es cierto que la publicación de estas exclusivas provoca repudio social hacia las personas que aparecen en las listas. Es cierto que este tipo de informaciones pueden mejorar la conciencia fiscal. Pero no es menos cierto que estas revelaciones, por sí solas, no serán suficientes para acabar con los paraísos fiscales.

Pese a que la falta de voluntad política para solventar este problema resulta evidente, la filtración sí servirá para acelerar medidas de ámbito supranacional -que se venían ralentizando-, como demuestra el compromiso que adquirieron los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea en la última reunión del Ecofin, celebrada esta misma semana, de publicar sin dilación una “lista negra” de territorios opacos, que no obstante excluirá a los de escasa o nula tributación que cooperen así como a los radicados en nuestro continente.

Ya en junio de 2009 la Cumbre del G20 en Londres abrió la posibilidad a la imposición de sanciones a los países que no cooperaran en la lucha contra la financiación del terrorismo, el blanqueo de capitales y la evasión fiscal. Como consecuencia, los estados offshore suscribieron los 12 acuerdos sobre intercambio de información requeridos para poder salir de esta “lista negra” de paraísos fiscales.

Pero la firma de un acuerdo de este tipo no garantiza el intercambio efectivo de información. Es más, en virtud de esos acuerdos se puede pedir la información que se conoce, pero es imposible pedir la que una Administración tributaria desconoce. Sea como fuere, los documentos que saldrán en el marco de los Paradise Papers podrán ser utilizados por las Administraciones tributarias de todo el mundo.

En concreto, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro ya se ha apresurado a anunciar el inicio “de oficio” de las investigaciones por la AEAT, aunque estas pueden tardar varios meses en ser notificadas a los afectados, debido a que las investigaciones preliminares se asignan a un número muy reducido y “escogido” de funcionarios. En este contexto, a los técnicos de Hacienda deberían habilitarnos para investigar estos casos para evitar que los presuntos defraudadores presenten declaraciones complementarias que les ahorren las sanciones y las responsabilidades penales por los presuntos delitos fiscales que hubieran podido cometer.

Por otra parte, quien hace las gestiones es la banca privada, por lo que el foco no debería estar exclusivamente en las personas que aparecen en los papeles. Asimismo, y al igual que ocurre con la figura del auditor de cuentas, la labor de los asesores fiscales debería regularse, ya que actualmente gozan, en el mejor de los casos. de una insuficiente autorregulación.

La primera lista europea de paraísos no cooperativos excluirá a muchos centros offshore con escasa o nula tributación y de apreciable opacidad en los ámbitos bancario, registral y mercantil, por lo que este listado será solo un pequeño paso con efectos muy limitados en la lucha contra la evasión de impuestos corporativos y la injusta competencia fiscal. Máxime teniendo en cuenta que la evasión de impuestos de las transnacionales y grandes corporaciones empresariales es un fenómeno internacional y las medidas para abordarlo con mayor eficacia deben ser adoptadas en un marco global.

CARLOCRUZADO

 

 

Contesta Carlos Cruzado

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)