EN EL PRÓXIMO SORTEO SE REPARTEN 700 MILLONES EN PREMIOS

Empresarios maniobran para desviar el “décimo premiado” a sus compañías y no pagar al fisco

Gestha pide que los premios de loterías que ganen las empresas tributen igual que los de los particulares.

Las compañías integran los premios en la base imponible y tributan al tipo nominal, que generalmente es el 25%, aunque el tipo efectivo (después de aplicar las ventajas fiscales) puede ser hasta casi tres veces inferior, en función del tamaño de la empresa

En estas fechas toca repartir suerte. Si hace un par de semanas era el turno del Gordo de Navidad, ahora el Niño le tomará el relevo, teniendo en cuenta que en el sorteo del próximo día 6 de enero se reparten 700 millones en premios. En este contexto, los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) piden que los premios de loterías que ganen las empresas tributen igual que los de los particulares, que cuando superan los 2.500 euros están gravados al 20%, mientras que las compañías lo integran en la base imponible y tributan al tipo nominal, que generalmente es el 25%, aunque el tipo efectivo (después de aplicar las ventajas fiscales) puede ser hasta casi tres veces inferior, en función del tamaño de la empresa.

Concretamente, la normativa del Impuesto de Sociedades (IS) que exige tributar por la totalidad del premio permite que la compañía que está en pérdidas (con base imponible negativa) pueda obtener la devolución del gravamen. Así, aunque lo habitual es que el décimo lo compre la persona y no la empresa, Gestha alerta de que los premios de Loterías pagados a las Sociedades se han disparado hasta superar, de enero a octubre de 2017, los 86 millones de euros, lo que supone multiplicar por nueve lo recaudado en el mismo período de 2016.

En realidad, a juzgar por el crecimiento exponencial de la tributación de loterías por el Impuesto de Sociedades -dada esa ventaja fiscal para las empresas en números rojos-, los técnicos han detectado las trampas por las que algunos empresarios desvían el dinero del décimo a la sociedad en pérdidas en una maniobra para no tributar. Además, Gestha avisa de que con esta práctica las empresas “agraciadas” podrían estar blanqueando capitales.

Evolución de la recaudación del gravamen de Loterías

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(Importes en millones de euros)
*datos a 30 de noviembre de 2017
Fuente: Gestha a partir de las estadísticas de la AEAT

Y es que los técnicos señalan que las retenciones de los premios abonados hasta el pasado mes de octubre de este gravamen del Impuesto de Sociedades escalaban por encima de los 17 millones de euros, frente a los 1,9 millones del mismo periodo del año anterior. Asimismo, añaden que esta tendencia se consolidará con las retenciones del gravamen de los premios de la Loteria de diciembre, que supone un tercio de las ventas totales del año.

En este marco, los técnicos revelan que resulta muy sorprendente el vertiginoso aumento de la suerte de las empresas (un 798,9%) a diferencia del modesto aumento del 5,2% de la fortuna de las personas, por lo que sospechan que estos premios obtenidos por las compañías son, realmente, derivados por los empresarios de las compañías en pérdidas.

Retención del gravamen sobre Loterías

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(Importes en millones de euros)
Fuente: Gestha a partir de las estadísticas de la AEAT

Para evitar este fraude, Gestha insta al Gobierno de la Nación a que promueva una modificación legal para igualar la tributación de las sociedades con la de las personas físicas o, lo que es lo mismo, exigir a las empresas el gravamen del 20% por encima de los primeros 2.500 euros del premio al décimo. Una propuesta que, en contra de lo que pueda parecer, no perjudicaría a las arcas públicas sino todo lo contrario porque, más allá de evitar la trampa de las compañías en pérdidas, ese 20% supera la carga real del Impuesto de Sociedades. En concreto, el tipo efectivo se sitúa en el 12,2% del beneficio contabilizado por las pymes y en el 7,3% del beneficio de los grandes grupos empresariales.

Además de reclamar al ministro Montoro que les autorice a iniciar las inspecciones a todas las sociedades con pérdidas agraciadas desde 2013, el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, asegura que “estamos ante una tributación que urge rectificar. El gravamen sobre loterías se implantó en 2013 para conseguir una recaudación adicional y acercar los objetivos de estabilidad presupuestaria, pero dejó al margen a las compañías al pensar el Gobierno que la práctica totalidad de los décimos premiados seguirían recayendo en personas físicas. Sin embargo, como estamos viendo, parte de los 29,5 millones del gravamen de los premios de este sorteo de El Niño se devolverán a las empresas, porque en nuestro país hecha la ley, hecha la trampa fiscal”.

Ejemplo práctico

El sorteo de la Lotería del Niño 2018 repartirá un total de 700 millones de euros, de los que 100 millones corresponderán al primer premio (dos millones de euros por serie), 37,5 millones al segundo (750.000 euros por serie) y 12,5 millones al tercero (250.000 euros por serie). Así, las personas que tengan un décimo agraciado con el primer premio recibirán 160.500 euros, ya que los 39.500 euros restantes irán a engrosar las arcas públicas. En cambio, si el premiado fuera una gran empresa con beneficios, a Hacienda sólo “le tocarán” unos 14.400 euros por cada décimo, porque el premio tributaría realmente al 7,3% de media. Pero si esta compañía estuviera en pérdidas no pagaría impuestos por el premio, se le devolvería la retención del gravamen y los 200.000 euros irían íntegros a su caja.