CONTESTA CARLOS CRUZADO | PRESIDENTE DE GESTHA

¿Qué debería hacer el Gobierno con Montoro?

Esta semana prácticamente todos los grupos de la oposición aprobaron su reprobación en el Congreso, lo que le convertirá en el segundo ministro del actual gobierno reprobado durante esta legislatura que no lleva ni un año en marcha.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, está en el ojo del huracán. Esta semana prácticamente todos los grupos de la oposición aprobaron su reprobación en el Congreso, lo que le convertirá en el segundo ministro del actual gobierno reprobado durante esta legislatura que no lleva ni un año en marcha, pues antes fue reprobado el titular de la cartera de Justicia, Rafael Catalá.

En el caso de Montoro, la reprobación es fruto de la anulación por parte del Tribunal Constitucional de la amnistía fiscal aprobada por el Gobierno en 2012. Una ley que, para el alto tribunal, fue a todas luces contraria al artículo 31.1 de la Carta Magna, el que hace referencia a los principios esenciales del sistema tributario español. Es más, la amnistía quebró los principios por los que éste debe regirse, que son la capacidad económica, la igualdad y la progresividad.

Además, se aprobó de una forma que, según el Alto Tribunal, le estaba vedada al gobierno para hacerlo, el decreto ley, lo que impidió que la medida fuese debatida previamente en el Parlamento. Vía decreto ley, el Gobierno, a iniciativa de Montoro, aprobó este ‘regalo’ para que las personas con bienes y derechos adquiridos con rentas ocultadas al Fisco pudieran “regularizarlos” sin ninguna penalización y con el pago de una mínima cuota. Y todo ello ante la mirada atónita del resto de contribuyentes que cumplen religiosamente con sus obligaciones tributarias.

Ante una injusticia tal, Gestha ha pedido que la Constitución incluya la prohibición de aprobar nuevas amnistías, sean en la forma que sean, con el objetivo de que se evite un menoscabo semejante al sistema tributario y a la sociedad en general en el futuro. Pero no será suficiente con eso. Es necesario que Montoro asuma responsabilidades por llevar a cabo una medida que el Constitucional ha tirado por tierra con duras palabras para el gobierno, por ello, debe dimitir de sus funciones, pues su situación se ha vuelto insostenible.

Además, hemos solicitado al gobierno que, mientras siga asumiendo la cartera de Hacienda, Montoro no pueda plantear ninguna iniciativa para que el gobierno la apruebe mediante decreto ley y que tenga que llevar cualquier medida a trámite parlamentario, de modo que pueda debatirse y enmendarse en caso de que sea necesario. Porque la sentencia del Constitucional ha dejado su postura muy maltrecha y sus palabras pesan más que la propia reprobación.

La más alta instancia constitucional ha echado un rapapolvo público a Montoro y prácticamente lo ha invalidado para seguir ejerciendo sus funciones. Algo así en otro país hubiera sido motivo de dimisión inmediata. Y en España, a pesar de la falta de costumbre al respecto, debería suceder igual, pues el ministro de Hacienda ha demostrado que no está capacitado para manejar un sistema tributario que, frente a su gestión, debería ser reformado profundamente y en su conjunto para ser realmente sostenible, igualitario y progresivo.


Contesta Carlos Cruzado,

Presidente de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA)