MÁS DEL DOBLE QUE EN LA EURO ZONA

Los billetes de 500 euros suponen ya el 75% del total del dinero en circulación, según Gestha

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda insisten en limitar los pagos en efectivo a 1.000 euros y piden ampliar la definición para mejorar la lucha contra el fraude en toda la UE.

euros2

El 75% del dinero en circulación que hay en España -45.528 millones de euros- corresponde a billetes de 500 euros, un porcentaje que se ha triplicado desde el primer año en que entró en vigor la moneda única en enero de 2002, cuando apenas representaban el 25,1% del total, según los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) a partir de los datos del Banco Central Europeo (BCE) y del Banco de España.

El peso de los billetes grandes sobre el dinero total en España es más del doble que en la Euro Zona, donde actualmente suponen casi el 30% de los 1,1 billones de euros que hay en circulación, a pesar de que la mayoría de ciudadanos de la UE nunca ha visto de cerca uno de ellos. Si bien el BCE se plantea eliminarlos al ser considerados como instrumento masivo del fraude fiscal y de la delincuencia en estos últimos catorce años.

Los billetes de 500 euros que circulaban por España llegaron a suponer un cuarto del total de los que se movían por toda la Eurozona entre 2005 y 2007, en el cénit de la burbuja inmobiliaria en nuestro país. Si bien la crisis hizo que disminuyera su uso, hasta suponer actualmente el 11,1% de los billetes grandes de toda la Zona Euro. No obstante, su peso en el total del dinero en circulación en nuestro país no ha parado de crecer en los años de recesión, en contraste con el ligero descenso acontecido en la eurozona.

Cuadro 1. Evolución de los billetes de 500 euros en España y la Eurozona

cuadro-gestha

Fuente: Técnicos del Ministerio de Hacienda a partir de los datos del BCE y Banco de España

Gestha atribuye el hecho de que estos billetes hayan ganado peso en España en medio de la crisis porque el atesoramiento de billetes grandes ha disminuido a un ritmo mucho menor que el el caso del resto de billetes de uso cotidiano, principalmente por el aumento de la economía sumergida en estos años, “ya que es el instrumento favorito de los defraudadores para realizar operaciones al margen del Fisco”, según el secretario general, José María Mollinedo.

Además, los Técnicos sostienen que el aumento de su peso en el conjunto del ‘cash’ español responde también a la atonía de la actividad económica y del consumo en España iniciada en el segundo semestre de 2007 y que ha llegado hasta 2015. Por su parte, los billetes de 50 euros marcan la excepción, ya que su uso se incrementó en casi un 59% en estos años al ser los más expedidos por los cajeros automáticos.

Ampliar la definición de dinero en efectivo y limitar los pagos

Con el objetivo de avanzar con más rapidez en la lucha contra el fraude y la evasión fiscal, Gestha lleva años pidiendo que se limiten los pagos con dinero en efectivo en España. Aunque el límite de 2.500 euros que se aprobó en 2012 fue un primer paso, el colectivo considera que se debe ir más allá rebajándolo a los 1.000 euros, una reivindicación que Gestha viene solicitando desde hace años y que ha incluido el PSOE en su programa para formar gobierno.

Por otro lado, tanto Gestha como el resto de Sindicatos de Administraciones Tributarias y Financieras de la Unión Europea (UFE) consideran necesario ampliar la definición de “dinero en efectivo” que recoge el actual Reglamento relativo a los controles de entrada y salida de dinero en efectivo dentro de la Comunidad Europea y que data del año 2005.

Los Técnicos consideran que la ampliación de este concepto puede ayudar a mejorar la lucha contra la financiación de actividades criminales y terroristas dentro del territorio comunitario. Por ello, proponen que conceptos como el oro, las opciones sobre acciones, los contratos de vida y pensiones de jubilación, las fichas de casino y ganancias de la lotería, las tarjetas de prepago (incluyendo las de regalo) y los tickets-restaurante sean incluidos en la nueva definición de “dinero en efectivo” para evitar el fraude fiscal en las fronteras de la UE.

Para Gestha, el “dinero en efectivo” no debe entenderse estrictamente como instrumento de pago, sino extenderlo a aquellos activos y valores que se pueden convertir de forma fácil y rápida en efectivo. En este sentido, el movimiento físico de dinero también debe incluir las transferencias de valores por correo o servicio de paquetería.