La ‘berlusconización’ de Celestino Corbacho empieza a dar que pensar

Abonado a la boutade, el titular de Trabajo e Inmigración recomienda ahora a los inmigrantes que "tachen" a España de su agenda "inmediata". El ministro actúa en los últimos días como el 'verso suelto' del Gobierno de Zapatero.
| Actualizado 11 Marzo 2010 - 09:22 h.
NUEVATRIBUNA.ES - 11.03.2010

Corbacho dio hoy un nuevo puñetazo sobre la mesa. Molesto por su pérdida de poder en el Ejecutivo de Zapatero, el ministro de Trabajo lanzó otra perla informativa y en sus funciones como responsable de inmigración, aconsejó a los inmigrantes que “tachen” de su agenda España como destino para ganarse la vida –al menos, en un futuro inmediato, matizó-. Una nueva boutade que refuerza la impresión de que Corbacho tiene las horas contadas en el Gobierno socialista.

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, aconsejó este jueves a todos aquellos inmigrantes que quieran venir a trabajar a España que lo "tachen de su agenda inmediata" pero insistió en que "no" quiten esta idea de su cabeza "como un posible lugar en el que algún día puedan venir".

Con el nuevo patinazo, Corbacho insiste en cerrar de la peor forma su paso por el Gobierno. Llegado al Ejecutivo en 2008 para controlar la inmigración, el todavía ministro se topó de bruces con una crisis económica que infló cada mes con cien mil parados su cartera como titular de Trabajo. Ante esta situación, las críticas no tardaron en llegar. En particular, tras el fracaso del diálogo social, en el mes de julio del año pasado. Entonces, de forma sutil al principio, los sindicatos cargaron por la “falta de coordinación” que marcó la actuación del ex alcalde de L’Hospitalet al frente del Diálogo Social.

Tras el fracaso del Diálogo Social, Corbacho tuvo que tragarse el pasado mes de febrero el ‘sapo’ de verse relevado de las labores de coordinación de esta mesa, en la reanudación de las conversaciones. Así, Zapatero impuso el nombre de Alfonso Morón como Director del Diálogo Social, un cargo de nueva creación llegado para desliar la madeja de mesas negociadoras en que se había convertido la negociación entre empresarios y sindicatos.

A partir de esta ‘humillación’, la estrella del catalán no ha dejado de apagarse. Así, hace unas semanas, Corbacho se vio apartado de la troika que negocia un pacto anticrisis en el Palacio de Zurbano. Las mil explicaciones ofrecidas por el ministro chocaron con las criticas llegadas desde la orilla sindical. En particular, Toxo, secretario general de CCOO, explicó que la presencia del ministro en esa troika no hubiera debilitado en absoluto la autonomía del Diálogo Social. Todo lo contrario de lo argumentado por Corbacho.

Desde entonces, el afán de Corbacho por ofrecer dinamita en cada titular ha chocado incluso con reputados compañeros de partido. Así sucedió el pasado martes cuando los esfuerzos de Octavio Granado, responsable de la Seguridad Social y a su vez de política económica del PSOE, se estrellaron con el afán de protagonismo de su jefe, el ministro de Trabajo. De nada sirvieron los gráficos y explicaciones que Granado esgrimió en defensa de la reforma de las pensiones propuesta por el Gobierno socialista, que colisionaron contra el notición de que el ministro de Trabajo recomienda suscribir planes privados de pensiones.

Lejos del aplauso recibido por Corbacho por parte de la patronal –cuyo presidente Gerardo Díaz Ferrán consideró las palabras del ministro “absolutamente acertadas”, el PP recriminó al titular de Trabajo por “hacer de comercial” de los planes de pensiones del sector privado, según dijo el portavoz económico Cristóbal Montoro, quien añadió que la labor de Corbacho en este sentido corresponde más bien a “los bancos”.
Vota esta noticia:
Más acciones:

4 Comentarios

Página 1 de 1
4

Sobran inmigrantes. La puerta ya sabéis donde está.

A Favor ( 0 ) En Contra ( 0 )
escrito por Fuera hace 2 años
3


El PSOE tiene que decidirse de una vez en qué agua quiere nadar en la de la derecha o en la de izquierda y mientras no destituya a este impresentable como ministro, a los trabajadores les dará cada vez más igual que esté el PSOE o el PP gobernando porque en total, en qué se diferencia uno del otro.
En estos momentos parece ser que pretende seguir representando a una clase media de trabajadores aburguesados que está en paro y que llegó a creerse el cuento de las gallinas de oros y, por ello, dado el abandono de los postulados de izquierda, puede ocurrir que esta clase caiga fácilmente en la tentación en la que cayó en su día la misma en Alemania con el discurso fascista hitleriano que hoy representa en España la Esperanza Rajoista
Ministros como el Sr. Corbacho –un muerto de hambre venido más- que se está convirtiendo en el paladín de la derecha, a la larga resultan ser más dañinos que beneficiosos, recordemos a Boyer y lo poco de socialista que siempre fue.

A Favor ( 0 ) En Contra ( 0 )
escrito por Rafa hace 2 años
2

El ministro Corbacho da la peor imagen de una parte de la "casta" municipalista de Catalunya, mal-habituada a la prepotencia, al exabrupto, y al autoritarismo que practican en sus "feudos"... Como Clos y otros ministros catalanes, contribuyen a desprestigiar al resto de alcaldes a quienes inspiran el contacto con la población, la participación ciudadana y el consenso social en sus respectivas poblaciones. ¿Por qué no ofrecerle, rápidamente, una agregaduría en Ankara, para compartir sueños de grandeza con su colega Clos?

A Favor ( 0 ) En Contra ( 0 )
escrito por Jorge González Aznar (www.poliedro.cat) hace 2 años
1

No es que hayan perdido el norte........
Es que nunca lo tuvieron..........
"planes de pensiones"
¿¿Saben bien quén les paga el sueldo??

A Favor ( 0 ) En Contra ( 0 )
escrito por goldbug hace 2 años

Escribe tu comentario

Para dejar un comentario pulsa en Ver formulario. Si usas Facebook puedes identificarte con tu cuenta o también puedes publicar un comentario directamente.


o volver



Identificarse con Facebook

No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.