TRAS DOS AÑOS DE DIFICULTADES FINANCIERAS

Isolux pide concurso de acreedores y deja en un limbo legal a 1.200 trabajadores en España

Los bancos dejan caer a la séptima empresa constructora del país en el mayor concurso de acreedores del sector. La empresa amenaza con un ERE que afectará a más de 1.000 trabajadores, el 75% de la plantilla del grupo.

Los trabajadores exigen una “salida digna” ante el más que previsible ERE al que se verán abocados en unos meses

El grupo Isolux Corsan Corviam presentó este martes concurso de acreedores ante la imposibilidad de que Bankia y La Caixa (sus principales accionistas) realicen una nueva inyección de capital para sacar a flote a la séptima constructora del país y la primera no cotizada en bolsa. Con 1.600 millones de deuda, la empresa se declaró hace tres meses en preconcurso, pero acabado el plazo, y sin que hay aparecido ningún inversor, el Consejo de Administración ha quedado hoy definitivamente disuelto con su presidente Nemesio Fernández Cuesta a la cabeza.

La situación de Isolux deja en el limbo legal a 3.800 trabajadores, 1.200 de ellos españoles que se enfrentan a un futuro incierto ya que no tienen garantizado el cobro de sus nóminas a partir de este mes de julio. Muchos de ellos se concentraron este martes ante la sede de la empresa en Madrid para exigir a la Junta General de Accionistas una solución a su problema. Este miércoles se concentrarán ante la sede de La Caixa para reclamar alternativas que posibiliten la entrada de nuevas inyecciones de capital, de manera que se logre un plan de viabilidad que evite la destrucción de empleo y asegure el futuro de la compañía.

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Concentración de los trabajadores este martes ante la sede central de Isolux. (Foto: UGT)

El pesimismo cunde entre la plantilla convencida de que se verá abocada a un ERE en otoño que puede afectar a dos terceras partes de los trabajadores de la empresa.

Pero la angustia más inmediata sigue siendo la incertidumbre por el cobro de las nóminas ya que se abre un periodo burocrático a la espera de que el juez nombre al administrador concursal. El vía crucis que se abre a partir de ahora les aboca no solo a no percibir sus sueldos, sino también a no poder cobrar el paro y a tener que seguir acudiendo a sus respectivos puestos de trabajo. “Entramos en una fase peligrosa”, reconoce la presidenta del Comité de Empresa de Construcción de Isolux, Yolanda Murillo.

“Los bancos han dejado caer la empresa”, denuncia esta trabajadora que lamenta que una constructora puntera con proyectos tan importantes vaya camino de la “debacle total y absoluta”. En similares términos se pronuncia Francisco Santoyo, delegado de personal de UGT Madrid que denuncia que “se ha dejado morir a la empresa” por una “mala gestión” de sus proyectos y por “decisiones empresariales erróneas”.

Los sindicatos exigen al Gobierno "una intervención inmediata para conocer las verdaderas causas de la situación de la compañía y actuar en consecuencia con la actividad y sus administradores".

Con este nuevo concurso de acreedores, Isolux se suma a la lista de gigantes industriales que han optado por esta vía en España, como fue el caso de Martinsa-Fadesa, Abengoa, Nueva Rumasa o Pescanova.