EL SINDICATO DEL SIGLO XXI

El líder de UGT apuesta por "reforzar" la unidad de acción con CCOO

“No podemos entender el sindicalismo si no es de manera conjunta”, señala Pepe Álvarez en un artículo en su blog.

Pepe Álvarez en el Congreso de CCOO. (Foto: CCOO)
Pepe Álvarez en el Congreso de CCOO. (Foto: CCOO)

Para Álvarez, el sindicato del siglo XXI “debe reformularse en profundidad y volver a construirse sobre unos cimientos sólidos

“La unidad de acción no tiene límites. Tenemos la responsabilidad de mantenerla y trabajarla. Creo que, desde la autonomía de las organizaciones, es momento de reforzarla”, asegura el secretario general de UGT.

En un artículo publicado en su blog bajo el título de “Es momento de unir”, Pepe Álvarez valora muy positivamente el trabajo conjunto realizado en los últimos años por las direcciones de UGT y CCOO, inmersas en momentos de cambio que han culminado con la renovación de sus ejecutivas, con Cándido Méndez dando paso, hace un año, al propio Álvarez y con Ignacio Fernández Toxo que hace una semana pasó el testigo a Unai Sordo al frente de Comisiones, quien también apostó en su discurso por la unidad de acción sindical. 

Álvarez se congratula del trabajo realizado hasta ahora por ambos sindicatos “participando en innumerables luchas y llevando a cabo mil conquistas”, pero sin olvidar “algún fracaso”, reconoce. A su juicio, “quedan muchas cosas por hacer”, afirma, como situar como principal objetivo la unidad de acción. “No podemos entender el sindicalismo si no es de manera conjunta. No forma parte en exclusiva de las organizaciones sindicales, si no que pertenece al movimiento obrero de nuestro país y ya es patrimonio del conjunto de los trabajadores y las trabajadoras”, subraya.

El líder de UGT también entona la mea culpa sindical por el hecho de que, en los últimos años, “mucha gente se ha preguntado dónde estábamos”, quizá debido -explica- a que “nos hemos centrado en aspectos que creemos son importantes para nuestras siglas, o porque en ocasiones nos hemos enzarzado entre nosotros en cosas intrascendentes con el consiguiente gasto de energía y desprestigio propio”; pero también ”porque a algunos poderes les ha interesado desprestigiarnos hablando de los sindicatos como un modelo superado”.

Para Álvarez, el sindicato del siglo XXI “debe reformularse en profundidad y volver a construirse sobre unos cimientos sólidos. Los trabajadores y trabajadoras necesitan volver a creer en los sindicatos y tener en ellos un referente, y para eso la transparencia es la clave”, asegura y apuesta por aumentar la participación tanto de los delegados como de los afiliados en la toma de decisiones del sindicato.