ENTREVISTA A JAVIER PACHECO

“CCOO de Catalunya apuesta por el derecho a decidir y por un referéndum vinculante”

Camino de convertirse en el próximo secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco apuesta por “recuperar el prestigio y el orgullo de la función sindical” y “pasar a la ofensiva” para “disputar la hegemonía ideológica” a la derecha.

Actual responsable de la Federación de Industria de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco, sustituirá casi con toda probabilidad a Joan Carles Gallego como secretario general en el Congreso que el sindicato celebrará el próximo mes de abril.


La izquierda social que pueda representar el movimiento sindical tiene que ser una red de vertebración, de articulación de la alternativa de la izquierda política y la izquierda social 

Nuevatribuna | Camino de convertirte en el próximo secretario general de CCOO de Catalunya, ¿Cómo valoras el hecho de que no se haya presentado ninguna otra candidatura?

Javier Pacheco | Lo valoro por el hecho no de haber sido fruto de la casualidad sino del trabajo y consenso que venimos desarrollando en el interno de la organización para preparar un sindicato que no solo sea capaz de reflexionar de las cosas que tiene que hacer sino de hacerlo de una manera muy unida y muy cohesionada para poder ofrecer la mejor versión a los trabajadores que representamos. Lo veo como un ejercicio democrático y de trabajo unitario del conjunto de la organización.

De ti se resalta que perteneces a una generación joven que no ha conocido la clandestinidad ni participó en la fundación de CCOO. Vuestro Consell apostó por la renovación rechazando un tercer mandato del todavía secretario general Joan Carles Gallego. ¿Cuáles son a tu juicio las claves que explican esta decisión?

Una fundamental. Nosotros abrimos en 2015 un proceso de participación abierta que la llamamos aquí en Catalunya la ‘L'assemblea sindical oberta’ y entre muchas de las más de 130 propuestas concretas para que el sindicato pusiera en marcha, una de ellas era precisamente garantizar el proceso de renovación poniendo énfasis en la limitación de mandatos. Yo creo que Gallego lo que ha hecho es un ejercicio de coherencia con la decisión que los afiliados estaban tomando y por lo tanto limitar los mandatos en dos y hacerlo efectivo es hacer un cumplimiento de un mandato del proceso de participación. Y, sobre todo, como él ha dicho, no hay circunstancias especiales para repetir un tercer mandato, sobre todo teniendo la garantía de que había dirigentes de la organización (no yo solo) que podían también desempeñar esta misma responsabilidad. Creo que es un signo de madurez, de un sindicato vivo y de una organización que tiene que estar a la altura de lo que se espera como primera organización social del país.

Y cómo valoras la posibilidad de que Ignacio Fernández Toxo pueda optar a la reelección para un tercer mandato.

Aquí la clave no es si está cuatro años más o no, aquí la clave es si el contexto en el que el movimiento sindical ha de hacer frente a los cambios necesita o tiene la posibilidad hoy de hacer una renovación de nuestra principal representación que es el secretario general. El país no está mejor que estaba hace 8 años cuando Toxo asumió la secretaría general, el contexto socio económico y político sigue teniendo las mismas dificultades para tener al frente una organización lo suficientemente íntegra y cohesionada para intentar construir una alternativa al modelo de convivencia que se está instalando en nuestra sociedad y para eso la clave es una reflexión más colectiva. Esta organización tiene un carácter muchísimo más colectivo como para ponerle el énfasis de la renovación en una figura de carácter unipersonal. Somos una organización progresista y de izquierdas desde su génesis y fundación que pretendemos huir del presidencialismo de las organizaciones institucionales y en este caso no creo que debamos de otorgarle tanta importancia a los que nos presentamos a las secretarías generales. De cualquier forma, será una decisión muy propia, muy suya, que habremos de despejar en las próximas semanas.

CCOO lleva un año en lo que habéis venido a llamar “repensar” el sindicato. ¿Cuáles son tus conclusiones en el marco de la federación en Catalunya? ¿Cuáles quieres que sean las banderas de lucha de la organización bajo tu dirección?

Hay que recuperar el prestigio y sobre todo el orgullo de la función sindical

La primera es un diagnóstico de las relaciones de trabajo fruto de la situación del cambio del tejido productivo, un diagnóstico que necesita de recetas organizativas diferentes. Nosotros queremos establecer un plan de trabajo integral alrededor de la prioridad de luchar contra la precariedad. Hay que abrir el sindicato en el ámbito del territorio, volver a recuperar el perfil sociopolítico, abrir confluencias en la reivindicación social con otras organizaciones y movimientos que puedan compartir con nosotros el mismo interés, buscar el próximo común denominador para intentar encontrar ese nivel de confluencia y poder disputar el discurso. Viene la etapa de intentar disputar la hegemonía ideológica y para eso somos importantes como primera organización social pero no somos exclusivos, hay que intentar confluir para ganar esa alternativa. La segunda que todo el mundo sepa lo que hacemos. Creo que tenemos algún déficit en el marco de nuestra política de comunicación. Tenemos que buscar fórmulas de comunicación para intentar quitar esa idea que se ha ido construyendo alrededor de la situación de crisis y que ha intentado desvirtuar la función sindical. Hay que recuperar el prestigio y sobre todo el orgullo de la función sindical. Y la tercera se refiere a la gestión de los tiempos, los tiempos de trabajo, los tiempos de vida. Y en esos tres ejes estamos intentando poner el énfasis: el orgullo de pertenencia, la comunicación integral, el papel del sindicato, la lucha contra la precariedad y la gestión de los tiempos.

En el terreno de la Industria, del que tienes amplia experiencia, ¿cuáles serán tus reivindicaciones para el tejido industrial catalán?

Tenemos que garantizar y que todo el mundo interiorice que la política industrial tiene que ser el quinto pilar del Estado de bienestar en nuestro país, siempre por debajo de los cuatro pilares tradicionales: la educación, la sanidad, las pensiones y la protección social.  El quinto pilar es el modelo productivo y la política industrial que es la que genera calidad en el trabajo, reparto de sueldos, y mejores condiciones de conciliación de vida en la mayoría de las personas. Para garantizar esa reivindicación aquí en Catalunya lo que estamos intentando construir es un pacto nacional por la industria, que no se quede solo en una declaración de intenciones sino en la dotación de los recursos necesarios para aplicar las políticas transversales. Cómo la actividad pública es capaz de tirar de la inversión de la actividad privada en materia industrial y poder acompasar ese cambio de modelo productivo para intentar acceder a los nuevos nichos sectoriales y establecer un proceso de transición para garantizar las condiciones de trabajo.

¿Y cómo se encuentra en estos momentos el diálogo con el empresariado catalán?

Muy deficitario, y si te hablara de la experiencia propia en Catalunya en los ámbitos industriales más deficitario todavía. Tenemos un problema de composición y sobre todo de concepción de cuáles son los principios representativos de las organizaciones empresariales. No es lo mismo hablar con un empresario en el contexto concreto de una empresa que hablar con representantes empresariales en el ámbito concreto de un sector, ahí tenemos dificultades. Hace falta que las organizaciones empresariales en Catalunya hagan una reflexión de cómo se recompone realmente su posición representativa y sobre todo su concepción de agente económicos.  

pacheco

CCOO viene apostando por compaginar las movilizaciones y la negociación con gobierno y empresarios. ¿Qué tiempos crees que se avecinan en el marco laboral en Catalunya? ¿Contemplas la posibilidad de una huelga general? ¿Se puede acrecentar el conflicto social en los próximos meses?

La organización todavía sigue vigente, viva y renovándose y lo que tenemos que hacer ahora es pasar a la ofensiva

El conflicto social hay que construirlo. El conflicto social es vigente cuando la sociedad realmente es capaz de organizarse y organizar una respuesta. Hoy, fruto de la crisis, tenemos trabajo para construir una alternativa real que vuelva a colocar a la sociedad en la necesidad de armar una movilización. El sindicato está intentando colocar un mensaje aprovechando su marco congresual de que hemos resistido los ataques de las políticas neoliberales, de los recortes, del avance de la precariedad como una ofensiva global; hemos resistido, aunque hemos perdido posiciones, pero hemos resistido. La organización todavía sigue vigente, viva y renovándose y lo que tenemos que hacer ahora es pasar a la ofensiva, y eso no es convocar una huelga pasado mañana, sino construir la alternativa de la hegemonía, de volver a tener de nuevo la representatividad, la legitimidad sobre todo ante los trabajadores, para intentar volver a rearmar la respuesta que pare de una manera definitiva el avance de la precariedad que existe en el trabajo. Y aquí es donde tenemos que hacer énfasis, más que en convocar o no una huelga. La huelga, como dice Ignacio (Toxo), se convoca en un cuarto de hora, hacerla y ganarla es otra cosa.

Pero para construir esa alternativa y pasar a la ofensiva, supongo que también es importante la situación de los partidos de la izquierda y la coyuntura que atraviesan en estos momentos. ¿Cómo ves la situación?

La izquierda social que pueda representar el movimiento sindical tiene que ser una red de vertebración, de articulación de la alternativa de la izquierda política y la izquierda social. Tenemos que servir de colchón para intentar ir construyendo una alternativa de confluencia de intereses donde la sociedad civil, organizada ha de jugar un papel. Creo que va de eso. Lo que no va es de perpetuar durante más de una década las políticas de recortes del PP, que sigan avanzando y consolidando un modelo de sociedad que luego no tenga reversibilidad. Creo que aquí es donde nos estamos jugando la verdad y creo que aquí, la política de los partidos de la izquierda, el movimiento confederal sindical y de clase, las organizaciones sociales y civiles y movimientos de este país, tenemos que intentar encontrar el máximo común denominador para construir la alternativa.

¿Qué perfil quieres que tenga tu nueva Ejecutiva? ¿Contarás con la experiencia de ‘veteranos’ en tu nueva labor? ¿Y qué número de mujeres la integrarán?

En mi Ejecutiva habrá más mujeres que hombres

Esta es una candidatura de consenso, por lo tanto, tiene que tener el carácter de integración de la pluralidad interna del sindicato. Ha de combinar (a mí no me gustan que las renovaciones sean revoluciones) la experiencia de personas que dirigen actualmente el sindicato en Catalunya con personas que tenemos que incorporarnos para garantizar la renovación. Y ha de tener clara una apuesta de feminización de la organización no solo en clave de cuota o clave numérica, pero habrá más mujeres que hombres en la Comisión Ejecutiva.

¿Crees que hay una necesidad de ampliar también esa cuota de la mujer en otras Federaciones y en la organización en general?

Es un déficit de carácter general, es un déficit social. La participación del papel de la mujer es deficitario en todos los ámbitos y, evidentemente, las instituciones somos referentes para intentar cambiar formas de entender el papel real de la paridad de género en el país. Yo creo que CCOO, si quiere ser realmente vanguardia del movimiento obrero, feminista, confederal, de clase, tiene que hacer los esfuerzos suficientes para la paridad real. Hay que pasar de la cuota a la paridad y para ello hay que trabajar en diferentes sentidos y esta Ejecutiva ha de ser capaz de empezar a trabajar para concluir el próximo mandato con una reflexión que nos permite decir que sí, que CCOO en Catalunya pueda hablar de paridad de género.

Vayamos al ‘procés’. Estos días de atrás hemos visto a Artur Mas junto a otras dos exaltos cargos del Gobierno catalán sentados en el banquillo de los acusados por el 9-N. ¿Cuál es la posición de tu organización frente al ‘procés’?

Hace cuatro años, nosotros hicimos una apuesta firma por el derecho a la autodeterminación y el derecho a decidir del pueblo de Catalunya. Con 141.600 afiliados y afiliadas en CCOO de Catalunya se vive el proceso de la misma manera que lo está viviendo el conjunto de la sociedad catalana.

¿Dividido?

Estamos intentando que el ‘procés’ no contamine las prioridades que tiene el sindicato

No me atrevería decirte donde está la franja del 51%. La clave está realmente en permitir el derecho de autodeterminación. Lo que es fundamental para nosotros es que estamos intentando que el ‘procés’ no contamine las prioridades que tiene el sindicato. Es importante en Catalunya lo que suceda en relación al debate del proceso de soberanía. El sindicato evidentemente quiere avanzar en el derecho de autodeterminación, de autogobierno, de soberanía nacional, que sea independiente o no del Estado es una decisión que habremos de tomar el conjunto de los ciudadanos catalanes pero nosotros queremos que no se establezcan políticas de recentralización como está manifestando el PP, que se establezca la instrumentalización de los poderes del Estado para intentar evadir la responsabilidad política y no se puede judicializar y sobre todo poner en cuestión el marco democrático de las instituciones democráticas catalanas por la vía del proceso judicial, creo que ahí falta voluntad política porque El PP se alimenta electoralmente en el resto del Estado y eso también hay que denunciarlo. Lo que me parece un absurdo es que esto no se resuelva por las vías democráticas que se establecen en el ámbito de la representación, que es dar la palabra al pueblo y gestionar la decisión del pueblo desde el marco político y que se aborden las condiciones.

Se entiende el deseo de que no se quiera ‘contaminar’, pero lo cierto es que tenéis una corriente independentista importante. Y que el debate -imagino- se dará en vuestro Congreso de abril.

Tenemos organizados afiliados en el ámbito independentista y tenemos organizados afiliados en el ámbito federalista. Seguiremos manifestándonos en una línea muy parecida en la que venimos haciendo. El sindicato tiene que seguir manifestando que la radicalidad democrática de la construcción de la soberanía de un pueblo es darle la palabra. Lo que hemos planteado en el pacto nacional por el referéndum es que nosotros apostamos por un referéndum que tenga la garantía democrática, lo hagan vinculante y que tenga el reconocimiento internacional para que a decisión del pueblo de Catalunya se lleve a afecto y para eso hace falta discusión y negociación política.