RIESGO DE POBREZA ALCANZA SU MÁXIMO HISTÓRICO EN ESPAÑA

El 56% de las familias monoparentales encabezadas por una mujer dispone de menos de 600 euros al mes

El porcentaje aumenta al 70% cuando la mujer está desempleada.

  • El porcentaje aumenta al 70% cuando la mujer está desempleada y cae hasta el 30% cuando tiene empleo.
  • El 45% de estas mujeres se encuentra en situación de desempleo, siendo el 65% MADRE-E-HIJA-200x300parada de larga duración.
  • “Save the children” alerta que el 52 por ciento de las mujeres al frente de una familia monoparental se encuentra excluida del mercado laboral o trabaja en condiciones de precariedad, ya que el cuidado de los hijos y la falta de medidas de conciliación les impide optar a empleos con mayores jornadas e ingresos.
  • El perfil de la mujer al frente de una familia monoparental es el de una madre entre 36 y 45 años, divorciada, con un solo hijo, estudios secundarios y que comparte vivienda como medida de ahorro.
  • El 63% de las mujeres con empleo encuentra dificultades para compatibilizar su faceta profesional con la familiar, demandando más medidas de conciliación.

La composición de la familia en España ha experimentado importantes cambios en los últimos años, haciéndose cada vez más poliédrica.

Así, el modelo de familia nuclear -formado por padre, madre e hijos-, aun siendo predominante, comienza a perder fuerza ante la irrupción de nuevas estructuras familiares, en las que el patrón monoparental se repite de forma cada vez más recurrente.

Por cuarto año consecutivo, la Adecco presenta el informe “Mujeres con responsabilidades familiares no compartidas”, que basa sus conclusiones en una encuesta a 300 mujeres en esta situación.

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“Monomarentalidad”: la mujer al frente de 9 de cada 10 familias monoparentales

En España, los hogares monoparentales se han incrementado un 80% en la última década, superando el medio millón (548.600), según el Instituto de la Mujer.1

Casi 9 de cada 10 de estas familias está encabezada por la figura materna (88,6%), frente a las 11,4% que tienen al frente a un varón. Este rotundo predominio ha hecho que empiece a emerger un nuevo término en el lenguaje coloquial: “monomarentalidad”.

Radiografía de la mujer con responsabilidades familiares no compartidas

La Fundación Adecco atiende a mujeres que tienen responsabilidades familiares no compartidas, cuyo perfil, recogido a través de datos de esta encuesta, ha sido el de una mujer entre 36 y 45 años, divorciada, con un hijo, estudios secundarios y que comparte vivienda como medida de ahorro (mientras un 43% vive sola, más de la mitad (57%) convive con otras personas; un 32% con sus progenitores y/o otros familiares, un 23% con otras familias en esta situación y un 8% con amigos u otros).

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Riesgo de pobreza en los hogares “monomarentales”

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La tasa de personas en riesgo de pobreza ha alcanzado en España su máximo histórico (22,2%), tras 4 años estancada en torno al 20%. Por Comunidades Autónomas son Murcia y Andalucía las más afectadas, con una tasa del 37,2% y el 33,3%, respectivamente. Por otra parte, País Vasco (10,2%) y Navarra (11,9%) son las regiones con menor incidencia de pobreza.

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Uno de los indicadores que se emplea para calcular esta tasa es los ingresos: percibir menos de 7.961 euros en hogares unipersonales o menos de 16.791 en unidades compuestas por una pareja y dos niños, se consideraría por debajo del umbral de la pobreza. Los hogares monoparentales están especialmente expuestos a esta situación, debido a que, en numerosos casos, cuentan con los ingresos de un solo progenitor.

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La presente encuesta ha profundizado en la situación de los hogares monoparentales encabezados por una mujer, obteniéndose, en efecto, una conclusión: más de la mitad (56%) dispone de menos de 600 € al mes para sacar adelante a los suyos. En la misma línea, sólo un 16% de las encuestadas percibe más de 1.000 € mensuales.

El empleo se convierte en la variable determinante para superar el riesgo de pobreza o exclusión, y las cifras lo avalan: el porcentaje de mujeres que dispone de menos de 600 euros al mes se eleva al 70% cuando están desempleadas y cae hasta el 30% cuando tienen empleo.

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Un 45% de las mujeres que encabezan familias monoparentales, en paro

La ONG “Save the children” alertaba en su informe “Más solas que nunca”, lanzado el pasado julio, de que el 52 por ciento de las mujeres al frente de una familia monoparental se encuentran excluidas del mercado laboral o trabajan en condiciones de precariedad, ya que el cuidado de los hijos y la falta de medidas de conciliación les impide optar a empleos con mayores jornadas e ingresos.

La realidad contrastada por Save The Children se ha confirmado en los resultados de esta encuesta: un 45% de las participantes se encuentra en situación de desempleo, una cifra que casi dobla a la del resto de mujeres de nuestro país (24%). Además, un 12% trabaja días sueltos, sin disponer de la estabilidad necesaria para sacar adelante a su familia.

Es destacable que un 65% de las mujeres en situación de desempleo lleva más de un año en paro.

Por último, el riesgo de exclusión o pobreza también se refleja en otro indicador: la dificultad para llegar a fin de mes. En este sentido, el 90% de las mujeres encuestadas admite encontrar algún grado de dificultad para terminar cada mensualidad.

Más medidas de conciliación

Encontrar una jornada que se adapte a las circunstancias personales no siempre resulta sencillo para las mujeres con responsabilidades familiares no compartidas. Muchas de ellas necesitan trabajar a tiempo parcial, para poder compatibilizar su empleo con la maternidad, con la pérdida adquisitiva que ello conlleva.

En este sentido, un 63% encuentra dificultades para compaginar su faceta profesional con el cuidado de los suyos, demandando más medidas de conciliación.

El siguiente gráfico clasifica las diferentes prácticas de conciliación que permiten las empresas en las que trabajan las encuestadas con empleo. Como se aprecia, todas ellas tienen una incidencia inferior al 50%, si bien las más habituales son la posibilidad de abandonar el trabajo ante emergencia familiar (44,4%) y el horario flexible (33,3%), mientras que el teletrabajo aún tiene una nula implantación.