SE INCREMENTAN UN 4,6% LOS ACCIDENTES MORTALES

461 trabajadores fallecidos en España en 2017

Entre enero y septiembre de 2017, el número de accidentes de trabajo aumentó un 5% respecto del año anterior, destacando el incremento de la siniestralidad mortal en la construcción.

Hay voces interesadas que atribuyen el repunte de la siniestralidad laboral al aumento de la actividad productiva, pero es un discurso absolutamente falso

El secretario de Salud laboral de CCOO, Pedro J. Linares señala el deterioro de las condiciones de trabajo y el debilitamiento de la capacidad protectora del sistema preventivo como los principales causantes de esta situación.

El número de accidentes con baja ha crecido un 5,1% respecto al mismo periodo de 2016; un 5% en el caso de los accidentes en jornada de trabajo y un 5,5% en los in itinere. En lo que llevamos de año han fallecido 461 trabajadores, el mismo número que el año anterior. A pesar de que descienden un 14,4% de los accidentes mortales in itinere, no es un resultado positivo, ya que se ha incremento el 4,6% de los mortales en jornada, lo que indica que probablemente se finalice el año con un aumento del número de muertes en el trabajo.

El índice de incidencia de los accidentes en jornada de trabajo -que muestra la siniestralidad relativa independientemente del volumen de población empleada y que se expresa en número de accidentes por cada 100.000 trabajadores- ha crecido un 1%, destacando los sectores agrario (6,5%), de la construcción (5,1%) y de la industria manufacturera (2,6%). Es especialmente preocupante el caso de la construcción porque las 64 muertes en jornada en lo que llevamos de año, 23 más que en el año anterior, suponen un incremento del índice de incidencia del 45%, algo absolutamente intolerable.

“Hay voces interesadas que atribuyen el repunte de la siniestralidad laboral al aumento de la actividad productiva, pero es un discurso absolutamente falso”, asegura Pedro J. Linares, secretario de salud laboral de CCOO, “ya que el aumento del número de accidentes es superior al crecimiento económico y los índices de incidencia también experimentan un incremento. Además, durante gran parte de los años dos mil coincidieron periodos de crecimiento económico y de fuertes descensos de la siniestralidad gracias a que las iniciativas legislativas y las políticas públicas activas en materia de salud laboral dieron un fuerte impulso al establecimiento de un sistema preventivo en nuestro país. La crisis económica, la reducción de la inversión en prevención en las empresas, los recortes de las políticas públicas, las reformas laborales y la extensión de un nuevo paradigma en las relaciones laborales marcado por la precariedad, han llevado a un panorama de deterioro de las condiciones de trabajo y de debilitamiento de la capacidad protectora del sistema preventivo en el que el aumento de los accidentes laborales es tan sólo la punta de iceberg de los daños a la salud de los trabajadores”.