ESPECTÁCULOS | CONCHA RODRÍGUEZ GÓMEZ

Diagnóstico: Agobio. Tratamiento: ¡Reinventarse!

Muchas veces encendemos la televisión o acudimos al cine para disfrutar del actor protagonista que, dando dos saltos con cuatro giros mortales en el aire, logra rescatar de una catástrofe a la guapísima perfectamente maquillada y peinada actriz… Y ansiosos esperamos el final en el que ella acaba enamorada perdida.

De un tiempo a esta parte también ocurre a la inversa. Ella con churretes en la cara, por cierto muy favorecedores, logra rescatar al guapetón -más churretoso aún si cabe- de una explosión de dimensiones oceánicas... La imaginación humana aún no ha logrado explotar como se merece un final con el enamoramiento del guapo tras ser rescatado por el sexo débil… no importa, todo llega.

El caso es que enganchan estas historias de ficción que se nos cuentan. Queremos convertirnos en ellos ¡los héroes!... o en sus creadores, los actores. Y aunque somos conscientes de que esas vidas de pantalla están lejos de nosotros, nos entusiasmamos por que la historia que vamos a ver puede llegar a ser nuestra propia historia durante las dos horas que dura la proyección.

En el Teatro pasan cosas inverosímiles; actor y espectador viven al mismo tiempo la historia de esos héroes

Claro que también podemos alargar esas dos horas y entonces, cuando salimos de la sala, con cada paso que damos sentirnos que nosotros también tenemos algo de esos guapos o guapas y valientes acróbatas que hacen virguerías. Podemos descubrir que tenemos algo de héroes en nuestras vidas. Quizás no llevemos churretes ideados por una marca de cosméticos ni logremos ese el efecto mojado en el pelo que tan bien le queda al guapo… pero seremos muy buenos viviendo nuestra propia aventura para ¡reinventarnos!

Si alguien sale a la calle con semejante predisposición de ser un héroe puede considerarse que está tocado del ala. Aunque en ocasiones como las que estamos viviendo comienza a convertirse en una necesidad vital que debería estar prescrita por los médicos contra el envenenamiento por desfachatez política. 500mg en semana de arte y cultura bastan para cargamos pilas. Necesitamos un respiro de vez en cuando. Tenemos derecho a un respiro de vez en cuando. Se impone que nuestra mente pueda liberarse de intoxicaciones para pensar. Y es posible con teatro y de una manera muy especial.

En el Teatro pasan cosas inverosímiles; actor y espectador viven al mismo tiempo la historia de esos héroes. Su voz vuela por el mismo aire que la tuya. La luz que les ilumina es la misma que te ilumina… En el Teatro, actor y espectador sueñan a la vez para, de repente, trasladarse juntos a una vida diferente, a otros mundos, a otras ensoñaciones… y vivir la misma realidad.

 


Ilustración: “Hagamos lo que hagamos” con Paco Racionero, Claudia Gravi y Juan Jesús Valverde

 

Afortunadamente para los espectadores siempre hay actores y actrices capaces de subirse al escenario para echarnos un cable esa tarea que es la de aprender a buscar otra alternativa, a reiventarnos.

Hagamos lo que hagamos…”, que se estrena el 25 de mayo en el Centro Cultural El Pozo de Madrid, es la historia de lo que quizás supone el tesoro más buscado por todos: la felicidad. Los héroes son tres jubilados, un hombre y una mujer, se encuentran en un parque de cualquier ciudad. Nos cuentan sus vidas, sus vivencias, experiencias... La mujer, que siempre viste de blanco, en un momento dado, invita a los dos hombres a vivir con ella en su casa. …La curiosidad de los hombres les anima. Pero cuando ellos descubren que se trata de una mujer viuda de cuatro maridos... ellos empiezan a dudar...

En palabras de su autor, Paco Racionero, es la historia de tres soledades en busca de un objetivo: la felicidad. Tres heroicidades que se atreven a iniciar una nueva historia para encontrar la realidad de un sueño.

A todos ellos los reconocemos por sus largas trayectorias profesionales en cine teatro y televisión. Claudia Gravi, que da vida a Margarita, ha trabajado con directores de teatro como Miguel Narros o Paco Vidal, en el cine y televisión se ha puesto a disposición de directores como Miguel Bardem, Pedro Masó, Eloy de la Iglesia, Vicente Aranda, Pilar Miró, Narciso Ibáñez Menta, José María Forqué, Miguel Hermoso… en grandes producciones españolas. Juan Jesús Valverde (como Constantino), más allá de haber trabajado con grandes actores como Adolfo Marsillach, es el responsable de las Aulas de teatro y poesía de la Universidad Complutense, profesor de la Escuela de Cine de Madrid, Responsable de publicaciones fundamentales para la historia del arte dramático como “memorias de la escena” que publica Fundación AISGE y maestro de grandes actores. Paco Racionero, Morales en esta historia, que ha trabajado con José Luís Gómez, Francisco Nieva, Gerardo Malla, Ricard Salvat etc. ha trabajado en EE.UU., Méjico, Alemania, Argentina, Puerto Rico, Republica Dominicana, Inglaterra y Francia haciendo teatro con la Compañía Teatro de Madrid, la Compañía Nacional de Teatro Clásico y la Compañía Nacional de la Zarzuela.

En Televisión lo hemos visto en Manos a la Obra, Antivicio, Una de Dos, Tío Willy, Al Salir de Clase, En Plena Forma, Hermanas, Menudo es mí Padre, Hermanos de Leche, Los Ladrones van a la Oficina, Por Fin Solos, Querido Maestro, Farmacia de Guardia, Hospital Central , Aquí no hay quien viva , Con un par de tacones, Arrayán

Ha colaborado en un sinfín de programas infantiles (Cometa Blanca, Gente Menuda, La Mansión de los Plaff, Barrio Sésamo, Que Viene Muzzy, etc.), musicales y dramáticos en diferentes cadenas de televisión, ha trabajado en cine otro tanto y además es el autor de esta historia.

También en Madrid y tras el éxito de “Conoces a Charli Black”, un espectáculo desternillante que hacía caer las paredes del teatro implicando al público como actores activos de la historia, Bernar Caldevilla rescata “El experimento secreto de Dios”. En ella se nos propone “Jugar a vivir. Pero la vida de otro que es más divertido” recorriendo todas las etapas por las que pasamos, desde que somos una simple célula, dándole sentido a lo que nos sucede con una explicación que nos viene del más allá… No es un “paraqueterrías”, como dice el propio Caldevilla, es una trepidante aventura donde se nos pone de frente la posibilidad de reinventarnos con otra actitud ante la vida, bajo la visión de su creador y a través de un personaje que despierta ante un nuevo mundo. Positivo, luchador e incansable, asi es la propuesta que podemos ver en la sala La escalera de Jacob, en la calle Lavapiés 11 todos los jueves a las 22.30.

Además, La compañía Telón Corto – El Aedo resucita la figura del Bululú para rendir homenaje a la obra calderoniana “La Vida es Sueño” y las compañías de teatro del Siglo de Oro. Inspirada en el Madrid de 1648, cuando los teatros de Madrid han sido cerrados por orden real y los actores eran perseguidos.

Telón Corto nos llevará al sótano de la famosa Taberna del Turco, donde un joven actor, Jesús Torres, representa los primeros versos de La vida es sueño. Es espectacular ver cómo se domina la escena con un solo actor, mérito del BULULÚ. Un solo comediante para dar vida a Sebastián, que es Segismundo, pero también Rosaura, Clarín, Basilio, Astolfo… Sebastián es Calderón. Y el actor Jesús Torres cada uno de nosotros, dándole sentido a La Vida es Sueño, donde “los sueños Sueños son”.

En una hora descubriremos qué cerca estamos otra vez de aquel pasado y se nos contará cómo funcionaban los corrales de comedia y las compañías de la legua, los entresijos del estreno de la obra, anécdotas sobre su autor, incluso nos enseñará el hatillo de su familia y nos pedirá ayuda para usar la utilería…

Esta nueva producción sigue la estela del bagaje que Telón Corto – El Aedo se ha ido forjando en los últimos años: obras clásicas de calidad (Yo, Lázaro – La historia de El Lazarillo de Tormes; El viajero perdido – La Odisea) basadas en una dramaturgia fiel a la vez que asequible tanto para el público adulto como para el juvenil. www.teloncorto.com TELÓN CORTO es Compañía residente de Hortaleza. Centro Cultural Carril del Conde. Actualmente preparan la gira por España, donde hay dos actuaciones destacadas como son las que tendrán lugar en el Castillo de Belmonte. Belmonte (Cuenca) Viernes, 20 de julio a las 20:30h y Domingo, 19 de agosto a las 20:30h.

Podéis encontrar las entradas a la venta en internet o en taquilla, ya sabéis como funcionan estas cosas. Lo que posiblemente no sepáis es el precio que tienen… desde 5€ y no más de 15€… Esto si que es reinventarse.