ÚLTIMO INFORME DE CONSUMERS INTERNATIONAL (CI)

Resistencia a los antibióticos: McDonald’s, Subway y KFC en el punto de mira

Consumidores del mundo ponen de manifiesto la falta de compromiso de las cadenas de comida rápida a nivel mundial para enfrentar el desafío planteado por bacterias resistentes a los antibióticos.

  • Son insuficientes los compromisos de las empresas globales de comida rápida para hacer frente a la resistencia a los antibióticos
  • Los compromisos para detener el abastecimiento de carne o aves de corral criadas con antibióticos usados en medicina humana no se extienden más allá de América del Norte
  • El movimiento global de consumidores exige compromisos globales en un plazo determinado a McDonalds, Subway y KFC

Un nuevo informe publicado por Consumers International (CI), la federación mundial con más de 240 organizaciones de consumidores miembros, ha puesto de manifiesto la falta de compromiso de las cadenas de comida rápida a nivel mundial para enfrentar el desafío planteado por bacterias resistentes a los antibióticos.

La resistencia a los antibióticos es una crisis de salud pública mundial, alimentada por el uso excesivo de antibióticos en la agricultura. Se prevé que el uso de antibióticos en la agricultura tenga un crecimiento de dos tercios: de 63.200 toneladas en 2010, 105.600;toneladas en 2030.  Si no se toman medidas urgentes para hacer frente a la resistencia a los antibióticos podríamos encarar un futuro en el que las infecciones comunes y lesiones menores podrán matar nuevamente.

El estudio encontró lo siguiente:

  • McDonald’s ha hecho compromisos con límites temporales en 2 de los 100 países en los que opera, esto equivale a sólo el 2%. La cadena se ha comprometido a abastecerse de pollocriado sin el uso rutinario de antibióticos importantes para la medicina humana en EE.UU. en 2017, y en Canadá en 2018. El compromiso no se extiende a otros tipos de carne.
  • Subway ha realizado una fuerte apuesta limitada en el tiempo en EE.UU. Se ha comprometido a abastecerse de pollo (2016), pavos (2019), carne de vacuno (2025) y cerdo (2025) criados sin antibióticos. Sin embargo, este compromiso sólo se aplica a 1 de los 111 países en los que opera, menos del 1%.
  • KFC no ha hecho ningún compromiso significativo sobre abastecerse de carne tratada sin el uso de antibióticos importantes para la medicina humana en cualquiera de los países en los que opera.

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La reducción del uso de antibióticos en la agricultura es un paso necesario y urgente para combatir esta crisis

Con más de 100.000 restaurantes de todo el mundo, entre ellos, McDonald’s, KFC y Subway tienen una gran influencia en el mercado de la carne y productos animales; sus acciones tienen el poder para impulsar un cambio en el uso de antibióticos en la agricultura.

"Dada la magnitud de la crisis de salud pública que enfrenta el mundo debido a la resistencia a los antibióticos, la respuesta de KFC, McDonald’s y Subway, como líderes del mercado, ha sido lamentablemente inadecuada. Los compromisos se limitan a América del Norte. Necesitamos una respuesta internacional para detener la resistencia a los antibióticos. Las superbacterias no reconocen las fronteras nacionales”, ha asegurado Amanda Long, directora general de Consumers International.

En su opinión, “si no se enfrenta, la resistencia a los antimicrobianos matará a 10 millones al año para el año 2050. La reducción del uso de antibióticos en la agricultura es un paso necesario y urgente para combatir esta crisis. Las cadenas globales de restaurantes están en una posición fuerte para conducir una disminución en el uso agrícola de los antibióticos, más rápidamente que sólo el cambio legislativo. Como demuestra este informe, ninguna de las empresas de las que recibimos respuestas se han planteado plenamente esta responsabilidad".

El informe de Consumers International fue compilado con la participación de sus miembros, en el período previo al Día Mundial de los Derechos del Consumidor el 15 de marzo, jornada de acción mundial sobre los derechos del consumidor. Este año, las organizaciones de defensa de los consumidores de todo el mundo harán un llamado a las cadenas de comida rápida multinacionales para que remuevan de sus menús la carne tratada con antibióticos importantes para la medicina humana. 

La Organización Mundial de la Salud mantiene una lista de Antimicrobianos de Importancia Crucial para la Medicina Humana. CI está llamando para que cualquier medicamento que aparezca como sumamente importante, muy importante o importante sea usado sólo en medicina veterinaria para el tratamiento de animales enfermos y, en raras ocasiones, para el control no rutinario de enfermedades si se ha identificado la enfermedad en otros animales cercanos. Los medicamentos clasificados como Antimicrobianos Cruciales de Máxima Prioridad no deben ser utilizados en medicina veterinaria. Ninguno de estos medicamentos se debe utilizar para el crecimiento, eficiencia de la alimentación, o para la prevención rutinaria de enfermedades. 

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En un discurso ante el G-7 en 2015, Margaret Chan, Directora General de la OMS, aseguró que "las organizaciones de consumidores y la sociedad civil pueden desempeñar un papel importante en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos. Son motores importantes motivadores y jugadores de primera línea, especialmente en esta era de las redes sociales. Los consumidores que cuestionan la seguridad de los alimentos producidos a partir de animales fuertemente medicados, y toman decisiones de compra de acuerdo con ello, pueden tener un profundo impacto en las prácticas de la industria".

La Revisión de la Resistencia Antimicrobiana, encargado por el gobierno del Reino Unido, predice que las muertes por resistencia a los antimicrobianos llegarán a 10 millones por año para el año 2050. La resistencia a los antibióticos es el tipo más apremiante de la resistencia antimicrobiana.

Alrededor de la mitad de los antibióticos producidos en el mundo se usan en la agricultura, gran parte de la cual se destina a hacer que los animales crezcan más rápido y prevenir enfermedades en lugar de tratarla. Las bacterias resistentes a los antibióticos van desde las granjas a las personas a través del aire, suelo, agua, estiércol y el consumo de carne y productos de origen animal contaminados.