Marcha de la resistencia

Miles de personas salieron a manifestarse en plazas de todo el país, para recordarle al presidente Mauricio Macri que la persecución y el encarcelamiento de opositores pone en riesgo el Estado de Derecho.

A dos días de cumplirse el trigésimo cuarto aniversario de la recuperación de la democracia, miles de personas salieron a manifestarse ayer en plazas de todo el país, para recordarle al presidente Mauricio Macri que la persecución y el encarcelamiento de opositores pone en riesgo el Estado de Derecho

El procesamiento y pedido de detención de la ex presidente Cristina Kirchner por parte del juez Claudio Bonadio en el marco de la investigación por supuesto encubrimiento de Irán tras el atentado a la AMIA, provocó la reacción de miles de personas que se  convocaron junto a distintas organizaciones sociales para marchar a la Plaza de Mayo y manifestar su oposición a este atropello a la democracia.

La movilización se llevó a cabo en coincidencia con la Marcha de la Resistencia que realizan cada año las Madres de Plaza de Mayo -durante 24 horas- y que este diciembre tuvo como lema: "La falta de trabajo es un crimen que alguien debe pagar".

La persecución y arresto sin previa condena de opositores que lleva adelante el oficialismo, pone en jaque al estado de derecho y enciende las alarmas de organismos internacionales de Derechos Humanos que miran con preocupación este intento de acallar voces opositoras.

MARCHA 1

La ex presidenta -y Senadora electa de la Nación-, Cristina Fernández de Kirchner, brindó una rueda de prensa en el Senado, en la que manifestó su preocupación por el arresto de ex funcionarios y por el pedido de desafuero contra ella, efectuado por el Juez Claudio Bonadío. “El presidente Macri es el máximo responsable de la organización política y judicial para perseguir a la oposición”, afirmó, tras la decisión del juez federal Claudio Bonadio de procesarla con prisión preventiva y pedir su desafuero parlamentario por “traición a la patria” y “encubrimiento” del atentado a la AMIA. El eje de esas acusaciones es el Memorándum de entendimiento con Irán, cuyo objetivo era que los iraníes acusados del atentado respondieran ante la Justicia argentina, un acuerdo que fue aprobado por el Congreso, pero nunca entró en vigencia porque Irán no lo convalidó. Por orden del juez Bonadio, ayer fueron detenidos el ex secretario Legal y Técnico Carlos Zannini, el ex canciller Héctor Timerman, los dirigentes sociales Luis D’Elía y Fernando Esteche y el referente de la comunidad islámica Jorge Khalil. En una conferencia de prensa en el bloque de diputados del Frente para la Victoria-PJ –acompañada por legisladores de esa y otras fuerzas políticas–, Cristina Fernández señaló: “No quieren nuestra voz en el Senado denunciando. No nos vamos a callar, no nos vamos a asustar, no nos van a disciplinar frente al ajuste y el saqueo y tampoco nos vamos a dejar provocar”, dijo y propuso una “reacción serena” al “desvarío judicial” que impulsa el Gobierno. Denunció una “persecución inédita a la oposición en tiempos democráticos” y la existencia de una campaña de “hostigamiento y humillación”.

“Mauricio Macri es el director de la orquesta y Bonadio ejecuta la partitura judicial”, continuó Cristina Kirchner. “Es también una cortina de humo para intimidar y asustar a la dirigencia política y a la población. Para tapar el fracaso de la política económica, los tarifazos, la inflación, la reforma previsional de saqueo a los jubilados.”